Portada :: Brasil :: Elecciones en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2018

Por qu Brasil vot as?

Alfredo Serrano Mancilla
Rebelin / CELAG


Por qu gan Jair Bolsonaro con ms de 57 millones de votos y 11 puntos de diferencia con respecto al candidato del PT, Fernando Haddad? Esta es la pregunta que medio mundo se est haciendo luego del resultado electoral en Brasil. No hay respuesta sencilla ni basada en un nico argumento. Son mltiples los factores, algunos propios de un clima global y otros ms ajustados al contexto nacional. Aqu se esbozan algunas ideas para comprender este fenmeno.

1. La volatilidad de las preferencias electorales. Cada da la realidad es ms efmera. Todo cambia a una velocidad incomprensible. En la actualidad, con un simple clic somos capaces de cambiar de pas, de conversacin, de relaciones personales... Las nuevas tecnologas y las redes sociales permiten creer que todo se puede modificar en un segundo. Esto se va instalando como marco lgico hasta el punto de tener un poder de influencia mayor de lo previsto a la hora de tomar decisiones en otros asuntos. En lo electoral, en un marco de crisis de representatividad de los partidos tradicionales, tambin est presente esta nueva manera de actuar, que se percibe en un patrn electoral voltil, en el que el voto se mueve de lado a lado sin tiempo real para que se produzcan grandes cambios estructurales en el medio. Un dato lo ejemplifica: Dilma Rousseff obtuvo casi 55 millones de votos hace cuatro aos; ahora Bolsonaro, la anttesis, 57 millones.

2. Cuando la democracia ya es cualquier cosa. Deca Gilbert Rist que el desarrollo ya puede ser concebido como cualquier cosa porque el desarrollo es la construccin de una letrina all donde se necesita, pero tambin es un rascacielos en una gran ciudad. Lo mismo puede suceder con el trmino democracia, cuando sta se basa en un mnimo excesivamente mnimo. As, tan vaciada de contenido, limitada a un voto cada cuatro aos, sin importar nada ms que eso, entonces, la ciudadana puede llegar a frivolizarla tanto como cualquier votacin que se produce para elegir al ganador de un reality show. Esta democracia tan banalizada, en forma light, es un terreno demasiado frtil para que los candidatos poco demcratas sea elegidos.

3. Una nueva cancha embarrada de juego. Vale todo. En el caso de Brasil, la eleccin se dio luego de un golpe parlamentario que arrebat a Dilma su condicin de presidenta electa y con Lula, el candidato mejor valorado, en la crcel. Adems, como as tambin pas en la campaa del 2014 con la muerte de Ocampo, esta vez, tambin apareci un hecho sospechoso: la pualada que sufri Bolsonaro, que tuvo un tratamiento meditico de telenovela con final feliz. Y tampoco hay que olvidar las fake news que se fueron propagando gracias a un control del uso de datos privados, de telfonos, con el envo masivo de mensajes de WhatsApp. Se mire por donde se mire, en estos tiempos que corren, ya no hay elecciones en condiciones limpias.

4. Cuando gana lo autntico y no lo polticamente correcto. Viendo a Bolsonaro, a uno se le caen todos los mitos del marketing electoral de los ltimos aos. Pareciera que nace un contramanual de Durn Barba. Ni globos de colores ni mensaje de felicidad eterna; ni ambientalismo ni animalismos. En el caso de Bolsonaro, as como ocurri con Trump, venci lo genuino, el no disimular casi nada. Decirle al pan, pan, y al vino, vino. Un lenguaje ms directo, sin rodeos, sin diplomacia, en el que la mayora de la ciudadana se siente reflejada.

5. El odio y el que se vayan todos. El hartazgo se impone. Se cre un clima de opinin, en gran medida provocado por los medios de comunicacin, marcado por la animadversin y hostilidad. La corrupcin fue una de las principales variables elegida para crear un ambiente antipetista. Pero tambin se utiliz la elevada inseguridad, para construir ese sentimiento de repulsin contra el estatus quo. En el caso brasileo, como as ocurri tambin con Trump, se impone cada vez ms una propuesta del anti, del rechazo, del encono, buscando una mayor sintona con aquella sensacin de infelicidad que tiene una buena parte de la ciudadana que vive en condiciones econmicas y materiales muy negativas.

6. La mentira que nos contaron: era mejor no confrontar. Fue absolutamente desacertado creer que haba un exceso de confrontacin por parte de muchos lderes-presidentes representantes del progresismo latinoamericano. Cmo encaja Bolsonaro en este paradigma? Y Trump? Por lo visto electoralmente, a la ciudadana le agrada mucho ms aquel poltico que interpela de frente en vez de ser una suerte de chicha ni limon. Debemos distinguir mejor entre el porcentaje de imagen favorable y la verdadera intencin de voto; e incluso puede ocurrir que se puede ganar elecciones a pesar de tener un alto porcentaje de rechazo en las encuestas.

7. El repliegue sobre el individuo. El Baln de Oro en ftbol es casi tan importante como un campeonato; Messi es tan poderoso o ms que un club de ftbol. El personalismo en la poltica pisa fuerte. Es por ello que Bolsonaro no necesit ni de partidos ni de ningn gran movimiento colectivo que lo arropara. Una suerte de superhroe que muchos aspiran a ser.

8. Regresa el nacionalismo en la poca global. Nunca dej de ser un valor, pero ahora el nacionalismo retoma un papel ms protagnico en una era donde todo es global. La gente busca mucho ms aferrarse a algo cercano, a un referente ms nacional. Bolsonaro lo logr mostrndose como militar, con un lenguaje de repulsin a todo lo que tuviera que ver con lo extranjero.

9. El laberinto de nuestras burbujas. Un mal endmico es querer hacer anlisis en funcin de nuestro particular focus group entre la gente ms cercana que nos rodea. O mucho peor an es preguntarnos lo siguiente: por qu la gente vota a un fascista, homofbico y que defiende a la dictadura? Esto es tener mal el foco de mira. Por qu? Pues seguramente porque no hay 57 millones de brasileos y brasileas que tienen esos mismos valores. Lo cierto es que cada quin tiene la informacin que tiene, que le llega por muchas vas diferentes, y no siempre es la misma que tenemos en ciertos crculos endogmicos en los que el deber ser, en lo tico y en lo poltico, prevalece por encima de cualquier mirada de lo que est ocurriendo en cada esquina.

Entre tantas otras, las razones aqu expuestas en su conjunto hacen que hoy estemos ante un pas, Brasil, que ha elegido mayoritariamente a Bolsonaro, con el 55% de los votos. Sin embargo, lo difcil est en otro punto: a partir de ahora saber cmo hacer para que no lleguen ms Bolsonaros a ser elegidos presidentes de cualquier pas.

Alfredo Serrano Mancilla, Director CELAG.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter