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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2018

Desde el balneario. Entrevista a Manuel Vzquez Montalbn

Jos Fernndez Colmeiro
Quimera


Nota de edicin de Topo Express: Hace quince aos, en octubre de 2003, nos dej Manolo Vzquez Montalbn. Lo recordamos con esta magnfica entrevista sobre la novela policaca y la supuesta subcultura de algunos gneros literarios, publicada en la revista Quimera en 1988 [Nota 2003 El Viejo Topo: Hace ya ms de quince aos, Manolo Vzquez concedi a Jos Fernndez Colmeiro una entrevista que es an probablemente la ms interesante de cuantas concedi el escritor cataln en relacin a los temas que aborda: la novela policaca y la supuesta subcultura de algunos gneros literarios. Publicada en enero de 1988 en la revista literaria Quimera, su contenido sigue estando hoy perfectamente vigente].

Cmo encuadra Ud. al gnero policaco dentro de la literatura contempornea en general?

Yo creo que por su gnesis y la maleza que hay en sus productos el llamado gnero policaco es subliteratura, salvo cuando se produce el mutante cualitativo; en un momento determinado Chandler, Chester Himes y Dashiell Hammett, sobre un fondo cualitativo paraliterario, de pronto crean literatura y lo hacen por determinantes muy diferentes; en el caso de Hammett no existe mala conciencia literaria, en Chandler s existe, porque lo que l quera ser era un poeta importante de la lengua inglesa, como Yeats, y en cambio se encuentra haciendo algo que le divierte y le da dinero pero en lo que no cree. El caso de Chester Himes es exactamente igual. Pero todos ellos, por circunstancias muy diferentes, hacen literatura; de forma similar, de la novela de caballeras sale el Quijote, o de un tipo de novela de costumbres, burlona, muy retrica, que tiene su origen ya en el Renacimiento, surge la novela inglesa del XVIII. La imagen de ese gnero ms corriente es la de la literatura policaca de consumo que en Espaa tuvo su esplendor sobre todo en los aos cuarenta y cincuenta en las ediciones de Bruguera, las novelas de a duro, incluso alquiladas en quioscos de libreras populares. Pero esa imagen no tiene en cuenta, por ejemplo, a Dashiell Hammett, que sirve como el elemento de refeccin de la tcnica de la novela, con el behaviorismo como su influencia, o al menos su adopcin por parte de la novela objetiva francesa del cincuenta. Y hay una tercera dimensin cuando un referente de novela de gnero sirve para hacer otras cosas, como lo que yo llamo novela histrica actual: Le Carr o Graham Greene o la novela poltica de Leonardo Sciascia. En ellas hay un referente de la novela negra, que en el caso de Sciascia lo utiliza para hacer la mejor novela poltica que se escribe hoy en Europa; en el caso de Le Carr la mejor novela de investigacin histrica. Hay un panorama general paraliterario basado en crear una literatura de abastecimiento, de literatura de masas, que de pronto genera unas variantes, unos mutantes, que se corresponden generalmente con lo literario, y adems una relacin de trasvase de elementos que ha descubierto la novela policaca, elementos tcnicos e incluso literarios y lingsticos que son apropiados por la literatura en general: la caracterizacin del mirn literario, el investigador, el mtodo de encuesta, el tipo de delito que introduce en relacin con la novela tradicional (el delito social organizado); todo esto la literatura normal lo asume y lo incorpora a su actitud. Yo jams he considerado que escribiera subliteratura, de ser as nunca la hubiera escrito, y de hecho casi siempre, salvo cuando no he tenido ms remedio, he editado mis novelas en colecciones no policiales; no porque considere que el gnero es menor, para m Chester Himes es un novelista tan importante como Richard Wright o como cualquier novelista de la nueva negritud, y Dashiell Hammett es tan importante como Hemingway o Faulkner. Pero no he escrito jams con la voluntad de hacer subgnero ni de hacer subliteratura.

Se puede mantener hoy en da la distincin entre arte culto y arte popular?

S, evidentemente hay una parte del patrimonio antiguo y del que se est elaborando en estos momentos que, desde el punto de vista comunicacional, tiene unos cdigos idiomticos que no estn al alcance de todo el mundo. Por la divisin social del trabajo, hay gente que no tiene tiempo de educarse la retina yendo a exposiciones y cuando ve un cuadro o un tapiz determinado en reproduccin industrial, en serigrafa, tendr una impresin meramente sensorial; a lo mejor tiene una capacidad para leer el cuadro de una manera pero carecer de unos elementos que otra persona s tiene para descifrar el cdigo y descubrir toda su riqueza. Lo que es ms falso es pensar que hay zonas culturales de la sociedad aisladas de lo popular. Creo que el impacto de lo que llamamos cultura popular llega a todo el mundo, incluso a los que tienen mayor voluntad de isleos, de refugiarse en una cultura ensimismada, a la defensiva de la penetracin de la cultura de masas. Por otra parte la sociedad de consumo, la industria cultural, puede crear una masificacin de esa supuesta cultura por la va del prestigio. Si se prestigia socialmente un cdigo culto, aunque nadie lo entienda, puede ser susceptible de masificacin. En Espaa se produce. Mantener una frontera artificial en el terreno literario es muy difcil. Evidentemente hay una tendencia, no slo literaria, incluso musical, basada en que slo es legtimo aquello que no es susceptible de masificacin; eso es algo que est presente hoy en el ejercicio cultural.

Se puede definir la novela negra?

Es muy difcil de explicar; es una novela basada en un hecho criminal que suscita una investigacin, un viaje o merodeo literario que utiliza una retrica y unas claves formales ensayadas por una tradicin de gnero, el cual en un momento determinado es recodificado por novelistas norteamericanos y se convierte en un referente a partir del cual el gnero se modifica.

Una definicin muy amplia

Muy amplia y llena de casustica.

Dnde se puede trazar la raya y decir esto s es novela negra, esto no? No es hasta cierto punto un criterio personal y arbitrario?

Personal, y sobre todo en la medida en que se trata de una literatura que est avalada por un cdigo singular; en la novela de frmula (no policaca) lo singular no tena importancia, lo importante era la frmula. En la novela negra, cada uno de estos escritores tiene un cdigo singular, y por lo tanto vara la frmula. Cada uno de ellos ha intentado escribir un declogo; Chandler tiene un declogo, Van Dine escribe otro declogo, pero eso hoy en da slo existe como chuchera del espritu, no sirve para nada.

Ve Ud. alguna filiacin entre la novela policaca clsica y la novela policaca negra?

La filiacin consiste en lo que provoca un discurso narrativo, una serie de recursos tcnicos comunes como el suscitar una intriga, buscar la complicidad del lector en un proceso de desvelamiento, al que a veces, por la tcnica especial del autor, llega antes el lector que el propio autor. Pero la novela negra cambia totalmente el sentido del delito; hasta entonces el delito era psictico, lo que ms se acercaba a una visin cientfica del delito era la novela policaca derivada del naturalismo, el delito como el resultado de un impulso biolgico-social, por las condiciones sociales y laborales, sometimiento, etc.; en cambio la novela negra da al delito una dimensin social urbana, ligado con un desarrollo capitalista determinado que crea unas relaciones interhumanas muy especiales; el mundo donde termina la legalidad y empieza la ilegalidad es un lmite pactado, y eso la novela negra lo capta de una manera realista; la novela negra posee condiciones tcnicas para asumir y aprehender el realismo superiores a las que pudo tener en su momento el realismo socialista o el realismo crtico.

En lneas generales acepta Ud. Ia divisin entre novela policaca tradicional conservadora y novela negra progresista?

Las divisiones, las lneas imaginarias,y los ismos son referencias que no hay que tomarse al pie de la letra jams, porque gran parte de la confusin literaria que existe la ha creado esa cantidad de lneas imaginarias que hay, tanto de ismas como de gneros. Yo no creo que se pueda hacer esa divisin tan drstica; si se hace un anlisis de contenido estrictamente ideolgico de las novelas policacas se nota en general una coincidencia entre novela-enigma y un cierto reaccionarismo, y novela negra y una visin moral de la sociedad ms avanzada, pero se aplican a convenciones narrrativas muy diferentes. En la novela-enigma el elemento de lo real tiene menos importancia, el autor y el lector han de entrar en una convencin mucho ms imaginaria y arbitraria. En cambio, en la novela negra constantemente hay elementos comprobables en la realidad e incluso algunos autores extreman esto; la vinculacin con lo real es mucho ms fuerte, y ha de ser muy reaccionario un autor para introducir un mensaje reaccionario en esa obra; con tal que se limite a tener una mirada neutral o ambigua sobre la realidad, la novela no puede ser reaccionaria.

Volviendo sobre un tema que ha tocado Ud. lateralmente se puede llevar ms all el paralelismo de la novela de caballeras y la actual novela policaca?

No hay una herencia directa pero s algunas equivalencias, como la funcin del hroe, que ya ms que a la novela de caballeras pertenecera a la parodia de la relativizacin moral de la novela de caballeras: el hroe que es en realidad un antihroe y que en general tiene una actitud romntica ante el compromiso, ante las relaciones con los dems, una complicidad con la vctima, con el perdedor, lo cual ya est en la tradicin literaria desde el Renacimiento, no en la novela de caballeras sino en su origen, en la leyenda artrica. Ah ya est esa codificacin del hroe como un hombre que siente un compromiso con la vctima. Eso lo conserva la mejor novela negra, salvo en novelas que encuentras en Himes o en Patricia Highsmith que se convierten casi en novelas psicolgicas por otros procedimientos, una investigacin del comportamiento individual en los lmites y en lo ms zoolgico de la conducta humana, un gran escepticismo humanstico; eso es otro derivado de la novela negra. El moderno perseguidor de la justicia podra ser el detective privado o esos extraos comisarios o policas justos que la novela negra se ha permitido, aunque en la realidad se encuentran poqusimos.

Es esencial la figura del antihroe en la novela negra?

En la que a m me gusta es esencial, porque en general la propuesta moral de las novelas negras que prefiero es en realidad una propuesta de la moral de la ambigedad, un cierto negativismo moral y eso necesita ser propuesto por un antihroe, no lo puede proponer James Bond, un hroe de una pieza. En definitiva, el hroe en este tipo de novelas es un recurso narrativo, soluciona el problema del punto de vista, es decir, quin ve la realidad? quin propone la mirada sobre la realidad al lector? La mirada la propone su personaje, y de cmo mire ese personaje depende la moralidad de la obra. Lo que me acerca ms a identificarme con esa moral relativa, compleja y llena de contradicciones es un antihroe: un hroe de una pieza no sera para m creble.

Qu importancia tiene el ejercicio del razonamiento deductivo en la novela negra?

Yo creo que cada vez menos: pienso que es una herencia que asume de la novela-enigma y de la novela policaca tradicional: cada vez tiene ms importancia, en lo mejor del gnero, precisamente el dejar de ser gnero, el burlar la frmula, utilizando unos referentes para que no se desoriente el lector para luego, dentro de esa estructura, hacer muchos virajes; a veces tiene mucha ms importancia un proceso de hallazgos psicolgicos que el inductor: el narrador o el personaje va proponiendo al lector, y a partir de ah formula luego una conclusin que a la luz de la razn no resiste, y en cambio te la crees porque psicolgicamente te la ha ido vendiendo muy bien; eso lo hace magistralmente Simenon: en Simenon el proceso de investigacin no importa nada, hace lo que le da la gana, y acabas creyendo lo que l dice por la complicidad psicolgica que estableces con Maigret y con su juego de relaciones con los personajes que han ido apareciendo en la novela. Yo creo que eso cada vez tiene menos importancia. Si est muy bien hecho, se agradece como un alarde tcnico, pero yo creo que es lo de menos.

Cree Ud. que la novela negra obliga a poner entre parntesis el raciocinio del lector, y que para aceptar esa ilusin de la realidad total y poder compartirla psicolgicamente es necesaria la inocencia del lector?

Yo creo que eso es casi imposible. La inocencia del del lector es casi imposible; lo que ocurre es que el lector se disfraza de lector cuando lee y asume el rol, pero el lector actual es un lector informado, un lector que est al da en cuanto a patrimonio literario, que ha podido leer lo que ha querido, no solamente dentro de esa rama de gnero, sino de todo lo dems, de manera que est muy avisado. Y de la misma manera que un escritor actual nunca pertenece a una sola tendencia ni utiliza un solo lenguaje porque de hecho los ha recibido todos, el lector es muy parecido; la inocencia del lector, si se produce, es el resultado de un ejercicio magistral del autor, porque todo conduce a que el lector actual no sea inocente.

Hablaba hace unos instantes sobre la burla del esquema genrico. Qu le parece a Ud. la novela policaca humorstica, en sus variantes pardica o irnica?

Es muy difcil, porque est rompiendo la convencin y todo el mundo dice que en materia de sexo y de novela policaca hay que tener mucho cuidado con el humor porque no encajan bien. Es ms difcil hacer humor con el sexo que con la novela policaca: con esta ltima se puede hacer humor, pero siempre relativamente, a no ser que la propia novela sea una parbola escrita en clave de humor. Yo lo he ensayado en una de ellas, en El balneario, que es de hecho una parbola. Chandler constantemente est haciendo humor, pero con una contencin tremenda para que la novela no caiga en ln incredibilidad. En Espaa, dos de las novelas de Mendoza, las ms policacas, estn en clave de parodia; las otras son otra cosa. Por lo tanto yo pienso que depende de cmo se haga eso. En general yo no lo recomendara, pero la excepcin confirma la regla.

Est Ud. de acuerdo con los tericos que afirman que toda novela policaca est escrita a partir de su final, es decir, al revs, y que, por consiguiente, tiene una estructura invertida?

No, en absoluto. Quizs en las novelas policacas de verdad s, pero en las novelas mas que ms pueden parecer policacas, jams. Para m el final es siempre un enigma; el final se va clarificando a medida que va avanzando la estructura de la novela.

Qu le parece en general el acercamiento ocasional a la novela policaca por parte de escritores no dedicados normalmente a dicho gnero? Puede significar un empuje definitivo a la novela negra como literatura seria, un afn de experimentacin o de llegar a un nuevo pblico, una moda?

Yo creo que la caracterizacin seria de la novela negra se la debe a s misma, se la debe a Chandler, Hammett, Chester Himes, Cain, Thompson y a pocos ms, pero al grupo de esa gente ocasional lo dudo. Llega un momento en que descubres que algunos de estos novelistas son pluridimensionales, no escriben novelas unidimensionales basadas slo en la mayor o menor habilidad para mantener una intriga, sino que cuando acabas una novela lo que menos recuerdas es quin ha matado a quin, dnde y cmo, lo que recuerdas es un viaje, una aventura; has asistido a una propuesta literaria y la has compartido y asumido. Luego existen autores que se han acercado al gnero con muy distintas actitudes; desde la chulera del esto lo hago yo de una esquina a otra, como cuando en un momento determinado Sartre se pone a hacer cancin francesa o Moravia cancin italiana, o el darse cuenta de que para una determinada obsesin narrativa la novela negra tiene una potica creada que le va bien. Ah est el caso de Graham Greene, cuyas obsesiones slo las puede escribir en plan novela negra. Sciascia quiere hacer novela poltica para describir el juego de una poltica como la italiana, en la cual no sabes dnde empieza la mafia y acaba la poltica, y a raz de eso usa unos tics narrativos y una atmsfera de novela negra. Hace un desguace del modelo y lo utiliza con un propsito determinado; eso me parece totalmente legtimo. Lo que menos aceptara sera la prepotencia, el hacerlo desde la otra potencia; aqu durante una poca cuando un autor de pronto quera escribir una novela negra para demostrar que l tambin poda hacer eso, la crtica para justificarlo deca: es una novela negra pero invertida, para salvarlo de la hoguera de la paraliteratura. Recuerdo cuando Juan Benet public El aire de un crimen desconcert a la crtica y todo el mundo deca, bueno, s, es una novela policaca pero no lo es, porque tal y cual.

Se ha dicho que parte de la mejor novela negra que se publica en el mundo est escrita en espaol y/o en Espaa, a la vez que parte de la mejor novela actual espaola es negra. Est Ud. de acuerdo con esto?

En Espaa habra que separar un sector de autores que para conseguir unas pautas de novela-crnica y de discurso realista se han acercado y han utilizado elementos de la novela negra, y eso impregna a autores muy diversos y muy difcilmente clasificables como Juan Mars o el mismo Mendoza. Otros autores nos acercamos mucho ms a la frontera del gnero, se ve mucho ms parentesco quiz con un propsito instrumentalizador del gnero, y hay otros que tratan de hacer el gnero a la espaola con muy diversa fortuna, dos o tres con mucha, como Juan Madrid y Andreu Martn, que son los que a m me parecen ms qumicamente puros novelistas negros y han conseguido esplndidos resultados. Si se analiza en detalle cules son las races literarias de lo que estn escribiendo Juan Madrid y Andreu Martn uno puede llevarse sorpresas. Andreu Martn es muy fiel, en su obra se produce un efecto de mmesis bien resuelto; no quiero decir que sea un escritor mimtico, sino que toma el gnero y lo respeta totalmente, incluso rechaza cualquier variedad que no se pueda denominar novela negra; en cambio en Juan Madrid se transparenta la novela negra, evidentemente, el cine negro, pero tambin est Baroja, la tradicin de novela barojiana urbana, no solamente del ciclo de La lucha por Ia vida sino las novelas-crnicas cortas de los aos treinta.

Cul cree Ud, que ha sido la aportocin de la novela policaca espaola pionera de los aos cuarenta y cincuenta a la promocin actual?

Hay un momento a final de los aos sesenta en que la generacin que ha nacido durante o inmediatamente despus de la guerra adquiere esa edad en la cual es inevitable el volver a las fuentes y el tener memoria; despus, cuando empezamos a escribir, yo escribo la Crnica sentimental de Espaa, Umbral escribe Memorias de un nio de derechas, Patino hace Canciones para despus de una guerra>, Mars hace unas novelas en las que de hecho recupera los aos cuarenta en Barcelona. A veces en ese ejercicio es inevitable recuperar seas de identidad subculturales, en este caso culturales, y hacer un acto de sinceracin contigo mismo, en el sentido de reconocer que de hecho perteneces a Is primera promocin sociocultural que le debe tanto a la cultura noble como a la innoble, que a ti te ha formado tanto Antonio Machn como lo que luego has estudiado en la universidad, o Conchita Piquer, o las novelas de a duro de tiros, o las pelculas de Gary Cooper, y que son las dos unvocas, y que eso te ha creado una manera de leer, una manera de ver, un sistema de transmisin de emociones. Este volumen de formacin cultural que has recibido pero que en una etapa de tu vida incluso has rechazado como un producto malvolo de la conspiracin del franquismo en la cultura de masas y la condicin de las clases, llega un momento en que descubres que forma parte de tu identidad cultural. Al tener la distancia de la crtica literaria se ve que aquello era subliteratura en gran parte, pero reconoces que de hecho ha influido y forma parte de tus propias seas de identidad cultural.

Cree Ud. que esa generacin de escritores subliterarios llegaron a crear un pblico, una profesionalizacin?

Evidentemente, crearon un pblico e incluso consiguieron crearse una fama anglosajonizando sus nombres. Yo lea mucho las noveles del FBI de un tal Alf Manz; cuando tena doce o trece aos mi padre me llev a un gimnasio de barrio y vi a un seor muy bajito y muy fuerte que estaba subiendo una cuerda y haca una terapia tremenda; el profesor de gimnasia me dio un codazo y me dijo Ese es Alf Manz. Se llamaba Alfredo Manzanares Gonzlez Ledesma escribi con seudnimo novelas policacas para Bruguera durante muchos aos. Todos ellos escriban bajo un gran complejo de culpa cultural; la justifican ahora por Ia Guerra Civil, la posguerra, que tenan que ganarse las judas; es la misma situacin que la de los guionistas de comics que se consideraban que eran intelectuales vencidos por la situacin, y slo despus cuando se sintieron arropados por las nuevas promociones que les decan que eso estaba muy bien, se han atrevido a asumir ese pasado.

Qu ha aportado el cine de gnero negro a la literatura policaca?

El dialoguismo, por ejemplo, ha sido muy importante; despus la conducta de los hroes, la gesticulacin del hroe. Cuando se escriba una historia del comportamiento habr que analizar coma han enseado a gesticular Humphrey Bogart o James Dean a toda una generacin y en un sentido diferente, o cmo ense a gesticular el padre de la serie de Bonanza, cmo los padres de este pas, ante esa figura esplndida del patriarca, de una manera inconsciente han imitado la gesticulacin, las maneras, etc.; el cine ha educado la conducta, lo gestual, y a la hora de convertir el gesto en lenguaje, en literatura, eso ha sido importantsimo. Tambin habra que investigar cmo el cine traduce el tiempo, la facilidad para dar tiempos, cmo eso lo ha incorporada la literatura, esa necesidad de avanzar, retroceder, jugar con el tiempo dentro del tiempo de la novela.

Cree que la novela negra ha logrado ennoblecerse de alguna manera en Espaa y salirse del encasillamiento de subliteratura?Cmo le afecta esto a Ud.?

A m no me importa demasiado. Yo siempre he defendido que no estaba haciendo novela negra, la novela negra es otra cosa. Andreu Martn hace novela negra, Juan Madrid en parte hace novela negra. Yo creo que la hago ms que Mendoza pero no es por una cuestin de nobleza; a m me irrita mucho la pereza crtica y las actitudes preconcebidas, y aqu en cuanto pueden clasificar y decir bueno, esto es novela negra, esto es novela policial entonces ya hay una manera de tratar ese libro: como a ese nio menor de familia que te sorprende de vez en cuando con algo que no est mal; esa actitud de decir mira ste que yo pensaba que no poda o no saba, ha hecho algo impropio de su edad, es maduro para su edad y eso es bastante irritante. Poco a poco se va demostrando que toda composicin literaria es una convencin y ah reside el mrito de la convencin, pues adems ese gnero se parece a otro gnero, es una convencin aadida, y la sancin ha de ser a posteriori; nunca puede ser el pretexto antes, sino una vez asumido el texto, que es verdad literariamente o es mentira literariamente. A ese nivel han llegado unos cuantos, pero an en Espaa eso est por ver, y en Francia tres cuartas partes de lo mismo; lo que ocurre es que aII hay un pblico arropador mucho ms importante, hay crticos especializados esplndidos, y ahora estn traspasando la barrera. Para m fue una sorpresa que publicasen la crtica de la traduccin de Los pjaros de Bangkok al francs en la primera pgina del cuaderno literario de Le Monde, lo cual indica que hay un cierto cambio de actitud.

Encuentra Ud. algunas caractersticas especiales en la novela negra espaola que la diferencien del resto?

Es una novela basada en una pulsin, racionalizada o no, por parte de determinados autores de recuperar la posibilidad del discurso realista, y en cierta medida se ha de explicar por las claves internas de la evolucin de la novela espaola. Aparece de repente esa explosin en la crisis del realismo social a comienzos de los sesenta, le sigue el bandazo de una literatura ensimismada que desprecia el argumento, el tema, los personajes, que desencadena la masa verbal y lo importante de la novela pasa a ser el experimento lingstico; incluso alguna novela es aideolgica, apoltica, ahistrica. Eso se convierte casi en una pesadilla esttica y hay una reaccin en busca de una literatura que cuente cosas, que necesita argumento, trama, intriga, y eso lo resuelve mejor una novela de estructura policaca. Las novelas de Mars, por ejemplo, siempre se basan en una investigacin, hacia adelante o hacia atrs, aparezca o no aparezca la polica, sea un hecho estrictamente de memoria o un hecho criminal; generalmente siempre aparece la muerte ligada al hecho sociolgico criminal porque haba necesidad de retorno a una literatura de argumento y que hiciera posible y verosmil un discurso realista despus de las quiebras de todos los realismos; en ese sentido la novela negra viene como anillo al dedo, te resuelve ese problema, incluso el de la distancia crtica con la realidad, el del voyeur, el de quin ve eso, con la distancia de un merodeador, el tipo sociolgicamente fronterizo, psicolgicamente atpico, y por eso en Espaa la renovacin o recuperacin de la novela realista est emparentada con la aparicin de esa novela policaca o seudopolicaca.

Ud. cree que se puede hablar de una escuela de novela negra en Espaa?

No, y basta ver lo que se est escribiendo, lo que hace Juan Madrid y lo que hace Andreu Martn, Prez Merinero, lo que hace la gente nueva que est saliendo, Juan Muoz. Hay en todos ellos actitudes que denotan que son espaoles, que se notan en cmo se sitan frente al referente y cmo pretenden incorporar lo indgena, lo que lo har creble aqu, los esfuerzos de adaptacin, pero tratan de hacer verosmil una tipologa que es de aqu, y que tienen que envolver en un marco de aqu. Glorifican el referente cada uno a su estilo.

Hasta qu punto cree que la tradicin de la novela negra en cataln ha podido influir en los actuales novelistas espaoles del gnero?

No creo que haya influido casi nada porque Pedrolo hace un tipo de novela de costumbres muy vinculado con la sordidez de la ciudad en la posguerra, que no tiene apenas influencia sobre los novelistas en cataln, y que los novelistas en castellano no apreciaron demasiado. La experiencia de Jaume Fuster se parece mucho a la ma y es casi contemporneo, comienza en el 73. No creo que aqu haya habido tampoco influencia. Ms bien, en el caso de Fuster, es fruto de una atmsfera similar, coincidencia cultural, ms que juego de influencias.

El cambio o evolucin de un tipo de novela como Yo mat a Kennedy a Tatuaje es sintomtico de una manera diferente de plantearse el hecho de novelar coincidente precisamente con la crisis del experimentalismo y la recuperacin del realismo?

S, Yo mat a Kennedy est escrito desde un cierto escepticismo sobre la posibilidad de escribir novelas. No hay que olvidar que nosotros ya decamos en los aos sesenta que la novela se haba terminado, se haba desarrollado hasta Joyce y Proust la lgica de la novela burguesa y luego haba venido el realismo socialista para intentar invertir el sentido de la utilizacin del instrumento; eso haba fracasado, y el resultado era que la novela era un gnero ligado a la burguesa y estaba muerto. Evidentemente no era cierto, pues ese cadver gozaba de buena salud. Estuvimos forcejeando con el cadver, tratando de ver qu se haca con l. Yo hice un tipo de novela experimental, ldica, polismica, intentando una burla de la novela, una ruptura constante del esquema narrativo, de la unidad narrativa, inclua poemas, unas reflexiones incluso tericas, pero en la obra apareci un hallazgo: el de quin contaba eso, quin era ese personaje; y era un personaje de novela negra, aunque no estuviera como tal en Yo mat a Kennedy, cuyo comportamiento y tics eran voluntariamente cinematogrficos, igual poda hablar como Gene Kelly en un momento determinado de la novela como poda comportarse como Humphrey Bogart o un siniestro matarife, y all surgi la idea de convertirlo en un detective privado para poder hacer esa novela-crnica que me interesaba desarrollar.

Habra tambin inters por llegar a un pblico ms amplio?

En absoluto, porque Tatuaje lo edit (unos 1.500 ejemplares) en una coleccin de un amigo mo (es lo peor que puedes hacer para conseguir pblico). Lo que s fue un ejercicio rudimentario para ver si daba el salto fue presentarme al Planeta con Los mares del sur, pero hasta entonces lo hice sinceramente porque me diverta sin ningn otro propsito. Y en Espaa es falso que la novela negra tenga mucho pblico; yo lo tengo porque el pblico no me ha considerado como novelista de novela negra y porque he ganado el Planeta.

El resultado de Tatuaje fue una feliz casualidad o un esfuerzo planificado consciente?

No, Tatuaje fue una broma. una apuesta etlica despus de una cena con el editor de casi todos mis libros de poemas, Pepe Batll, y otro ms. Desde hace muchos aos lanzo, de vez en cuando una boutade diciendo que los valores literarios son convencionales, que por qu es mejor Unamuno que Mika Waltari o por qu dice la gente que Hemingway es mejor que Gore Vidal. S que es una exageracin y lo hago para irritar y provocar; pero de pronto dije bueno, pues muy bien, poneros todos a hacer novela policaca y dejaros de esas novelas en las que vuestros personajes son hasta incapaces de subir una escalera o de abrir una ventana y me dijeron que por qu no haca yo una novela policaca; yo hago una novela policaca en quince das dije; me encerr quince das, escrib Tatuaje, se nota que est escrita en quince das y as empez el asunto. Al acabarla me qued tan contento del resultado, reconociendo todas las limitaciones, que program una serie, y present el proyecto a un editor: Quiero escribir unas diez novelas policacas, tengo los argumentos desarrollados, ms o menos van a ir por aqu, y se van a parecer a sta pero voy a cambiar cosas. Se lo ense a Lara, y ste me dijo que me olvidara, que eso no iba a tener ningn xito.

La memoria del pasado por una parte, y la bsqueda de un paraso soado ideal aparecen como dos claves repetidas en su obra, traspuestas de alguna manera en las figuras arquetpicas del perseguido y perseguidor en la figura de Carvalho. Pueden estas figuras verse encarnadas en sus novelas en la misma persona de Carvalho, ser a la vez vctima y perseguidor?

Ese juego es constante y la propia esquizofrenia ideolgica del personaje que sea de la CIA y del Partido Comunista, esa brutalidad que en algunos momentos le puede aflorar, y en otros momentos ser todo lo contrario, forma parte de esa dualidad, que suelo comprobar en el comportamiento de todo el mundo, en la propia existencia de lo real; lo que ocurre es que se ha de tomar partido en un momento determinado entre un trmino y el otro y decantarse hacia el uno o el otro, hacer un esfuerzo cultural espontneamente en un sentido u otro, pero en todo momento las dos posibilidades estn ah.

Por qu le dio el nombre de Carvalho?

Primero pens ponerle un nombre en gallego, pero luego decid que eso poda ya rizar el rizo, respecto a la parodia distanciadora que quera hacer con Tatuaje. Entonces le hice gallego pero con apellido portugus; le puse el apellido en portugus porque en gallego es Carballo. En alguna de las novelas lo he explicado: el padre de Carvalho estaba tan hastiado de ser espaol que se cambi de nombre, y ya est y ah queda, y si les gusta bien y si no tambin.

Las comilonas de Carvalho se pueden entender como una especie de rituales de arraigamiento en las tradiciones ancestrales puras que an tienen el valor de ser autnticas (de la tierra, no adulteradas), y es un desafo al mismo tiempo al colonialismo de la hamburguesa y de la pepsi-cola. Simultneamente, dentro de la novela funcionan como vlvulas de escape del personaje o tiempo de reflexin. Es se su propsito?

Es eso exactamente, ese es el papel que cumplen. Ayer di precisamente un coloquio en Alicante y al preguntarme alguien sobre eso le dije que si la literatura ha de servir para algo gracias a mis novelas muchas personas han aprendido a guisar los spaguettis al marisco; incluso me los encuentro por ah y me dicen hice la receta de tal novela y me sali esplndida; la literatura por fin sirve para algo.
La visin que tiene es correcta; es una sea colectiva de identidad de Carvalho; su paladar es un paladar popular; de vez en cuando hace una escapada a otra cultura porque est ah. Es un tiempo de reflexin, en general l cocina cuando est bloqueado; cocinar de noche requiere siempre el elemento mayutico, es cuando llama al gestor para que venga a hablar con l, hace el juego mayutico de un Doctor Watson y un Sherlock Holmes; y de hecho es lo que podra hacer Sherlock Holmes al tocar el violn, tomar droga o fumar en pipa.

Otra de sus constantes, la quema de los libros, asociada tradicionalmente con la intolerancia y la estrechez de miras del poder, es un acto desafiante contra la cultura oficial, contra cierto tipo de intelectualismo, quema que sintomticamente ha ocurrido en nuestra literatura desde Don Quijote a Don Julin. Cmo se justifica esta hazaa violenta?

Las historias de la literatura suelen estar escritas con bastante saa y en la historia de la literatura espaola hay peleas entre poetas utilizando justas poticas y no slo poticas; a veces el mamporrazo limpio ha sido corriente. De manera similar a los mafiosos, es la misma agresividad que tienen los economistas cuando se intercambian puyas en congresos o ponencias. Yo lo utilizo a veces como agresiones a un tipo de literatura que me ha irritado, o a una corriente de pensamiento espaol, que ya llamo la espaologa, tipo Espaa como problema o compaa. A veces es tambin un guio al lector y a veces una pequea venganza personal. Es el caso de una antologa de poesa amorosa; como los antlogos haban tenido el mal gusto de no incluir ningn poema mo me indign tanto que quem el libro. Hay distintos niveles, pero en general hay un ajuste de cuentas y ms que al autor en concreto, a la beatera en torno.

Puede ser tambin dentro de la novela un ritual dentro de otros rituales, (quema de pasado, la cultura)?

S, y a veces Carvalho reflexiona despus sobre eso y da una explicacin muy culta diciendo que se venga de que la cultura no ayuda a vivir. Es un hombre ibrico, en un momento determinado todo lo fiaba a los libros hasta que descubri que tena que conformarse con la verdura y los libros no le servan, o le servan como filtro muchas veces. Claro que llevar ese juego hasta ese punto sera caer en un aculturalismo casi parafascista, exagerar los valores vitales en contra de los culturales.

Como en casi toda la saga o serie llega un momento en que ya se siente el cansancio del mismo personaje y se avecina el final de sus aventuras. Comparte Ud. ese cansancio por lo serie? Est ya agotado el filn de Carvalho?

El cansancio de Carvalho, que es evidente, est condicionado por una servidumbre: es un personaje que tiene un tiempo narrativo, un tiempo histrico y un tiempo ideolgico. La serie constantemente est connotada por lo que pasa fuera, y por lo tanto la vejez del personaje es ms ostensible que en las novelas donde est en un vitrina y puede tener cuarenta aos durante cien. Carvalho no; Carvalho va envejeciendo y una de sus obsesiones es la vejez y la decrepitud constante. Eso hace que yo condenara a muerte la serie desde el comienzo. Es imposible que Carvalho siga investigando cuando tenga sesenta aos. Yo conceb la serie limitada. De mi proyecto inicial me quedan dos novelas largas y ahora estoy publicando relatos que escrib para una serie lamentable de televisin. Quedan dos novelas: El delantero centro fue asesinado al atardecer y El premio, que en cierta manera cierra el ciclo porque es el asesinato de un editor en el momento de conceder un premio literario, una pequea broma al Planeta. Despus quiero escribir una ltima, ms adelante, que ser como la traca final de la serie y se llamar Milenio; ser un homenaje a La vuelta al mundo en 80 das de Julio Verne, realizada por Biscuter y Carvalho, y ah se producir el desenlace de la historia, y eso ser todo.

A pesar de la purificacin y regeneracin del balneario, no se le pueden conceder otros diez aos de pecado a Carvalho?

No, porque volver a caer en la tentacin y no se salvar. El balneario me lo plante como una reflexin moral sobre el ingreso de Espaa en Europa y sobre sus consecuencias. Me di cuenta que ah hay una irona sobre el propio Carvalho y su estilo de vida.

En El balneario las obligatorias escenas de novela negra (las persecuciones, el ataque a la cocina) tienen un matiz absurdo que las acercan casi al surrealismo.

En parte es as, pero tambin creo que en esta novela no se puede huir del marco general del balneario; en un momento determinado hay una conciencia de que vivimos en un balneario privilegiado, en la zona del mundo que se beneficia de unas claves de opulencia y bienestar sin pegar un tiro. Ni siquiera puedes hacer de gendarme como en esas pelculas norteamericanas; vivimos en un balneario y todo lo pico se resuelve en clave de parodia o en clave de sucedneo, lo pico de la vida del ftbol, si eI Npoles gana al Ajax o el Bara, el grupo armado del nacionalismo cataIn, a la Real Sociedad o al BiIbao, salvo cuando aparece la excepcin del terrorismo que rompe esa calma y destruye el orden del balneario. Forzosamente, mientras no pasa eso, todo es pardico, el soldado si puede se va con una imagen de guerra triunfante y humorstica.

Por qu cree Ud. que apenas se ha tocado el tema del terrorismo en la novela policaca espaola?

Yo creo que porque an no se ha digerido suficientemente; an en la conciencia del escritor espaol sigue siendo demasiado culpable la polica y el aparato represivo; es muy difcil disponerte a escribir algo sintiendo simpata por el aparato represivo; tendras que elegir, que sancionar ste es bueno, el otro es malo y eso todava suscita alguna reaccin.

Cmo se puede conjugar una novela claramente desmitificadora de valores recibidos e ideologas, impregnada de escepticismo e incluso cinismo, con los dogmas del materialismo histrico?

Bien, yo creo que si el materialismo histrico tiene en estos momentos alguna influencia real y alguna posibilidad de servir para algo es precisamente en lo que menos pueda tener de dogma y en lo que ms pueda tener de un diagnstico ya comprobable, emprico. El materialismo histrico ya nos metemos en el terreno de lo dialctico en un momento determinado da explicacin a lo que es evidente, un desorden determinado causado por unos elementos determinados, y diagnostica el sentido histrico, es decir, el viaje histrico que ha llevado a ese desorden, y explica por qu se ha producido. Yo creo que an estamos movindonos dentro de ese marco, lo que ocurre es que no estamos movindonos como en el momento del diagnstico. En aquel momento el diagnstico puede ser confundido con un dogma; despus de eso han pasado 140 aos y todos los trminos que se mueven dentro de l se han resituado: el capitalismo ya no es el mismo, ya se ha vacunado, muchos de los hijos de los capitalistas han sido marxistas en una poca de su vida, luego han vuelto a la casa del padre y le han prestado el lenguaje. Eso ha producido cambios tremendos. El hecho de que lo que era una teora fuera convertido en prctica en un lugar determinado del mundo y en cierto sentido haya inutilizado el modelo, eso tambin ha repercutido enormemente. El materialismo histrico es una descripcin determinada de la evolucin de la Historia que genera unas contradicciones determinadas dentro de las cuales an nos encontramos. Pero evidentemente lo que sera un error ahora es tratar de aprendeherlas con mecanismos lingisticos, veracidades y comprobacionesS del XIX. Es ah donde sera un discurso totalmente retrico, una obra retrica que no servira absolutamente para nada, o abundar en lo que ha sido durante una poca una religin, unas verdades reveladas.

No resulta un poco paradjico el hecho de que siendo uno de los temas de sus novelvas las mil y una formas en las que se disfraza el neocolonialismo, sobre todo de Norteamrica, haya escogido o jugado precisamente con la frmula de la novela negra, tpicamenle americana?

No, es que yo creo en la colonizacin. Depende de con qu te colonizan. Si te colonizan con Moby Dick y con las novelas de Hemingway y los pantalones tejanos, y un cierto sentido de la vida, por ejemplo, el de la cultura liberal norteamericana tradicional, seguramente me colonizan inmediatamente; ese tipo de colonialismo no me afecta. No creo en las culturas que defienden la pureza viriginal, eso no sirve absolulamente para nada. Sin embargo, hay que distinguir a veces entre cuando te estn sodomizando sin que te guste y lo asumes, y cuando un ejercicio colonial se utiliza para someterte a la condicin de pieza de un sistema, y no precisamente la mejor pieza que va a tener el papel privilegiado dentro del sistema. Ante eso hay que oponer una defensa y aceptar la vindicacin de canales identificadores propios, pero no de un sistema cerrado de identificacin en que no pueda penetrar nada. De hecho todo este tipo de penetraciones tienen un filtro tremendo que es Ia realidad propia de cada pas. La realidad es un movimiento educador tremendo y lo hemos subestimado muchsimo. En la poca en que me dedicaba a teorizar sobre los medios de comunicacin yo era un poco catastrofista en el sentido de que la televisin lo cubra todo, de que nos coman el coco, y es cierto, nos lo comen, hasta que la realidad hace insoportable la mentira, se produce la quiebra y no hay televisin que pueda falsificar eso.

Pretenden sus novelas ser una llamada a la colectividad, poner sobre aviso de los peligros que la amenazan?

Creo que se puede hacer literatura de mensaje, ideolgica o testimonial, siempre que sea literatura y que los valores ideolgicos, la bondad ideolgica de las mismas intenciones no sean valores en s mismos que salen de esa obra. Forzosamente tiene que introducirse en la obra el artificio y entonces las ideas no son inocentes jams, estn literaturizadas. Por lo tanto la sinceridad es relativa. Has tenido tiempo para escribir eso y eliges las palabras que van mejor para venderlo, para apuntarlo o literaturizarlo. Siempre hay un juego de artificio y de metamorfosis. Se puede hacer literatura de ideas y tambin se puede hacer literatura pretendidamente no-de-ideas, que siempre tiene ideologa, y se puede hacer una literatura de un sentido y otro; se puede hacer buena literatura formalista y no solamente formalista y luego hay una literatura con una voluntad histrica. No se puede privilegiar a una en relacin a la otra, y por lo tanto si de una obra se saca una conclusin histrica y si eso se propone e influye, pues no se puede desdear; ahora, tampoco puedes convertirlo en el sine qua non, en un cdigo dogmtico: la nica literatura buena es la que transmite mensajes y la que ayuda a que la gente sea mejor.

Lee Ud. novelas policacas negras?

No mucho. Leo lo que sale por aqu, he ledo todo de lo que hemos estado hablando, me interesa mucho el norteamericano Simon; de los franceses me interes, porque decan que se pareca a lo que yo haca, Leo Malet, un hombre ya mayor que haba sido poeta surrealista y se me pareca en esa rareza. Le a Scerbanenco; es muy curioso pero no me gusta nada. No soy un fantico ni un adicto del gnero.

De las novelas de la serie Carvalho, cul le satisface ms?

Hay algunas que yo defiendo mucho por las tremendas dificultades literarias que me plantearon, por ejemplo, Asesinato en el Comit Central, una novela muy difcil, como toda novela en la que lo ideolgico es ms descarado. Como novelas conseguidas hasta cierto punto en que hay una mayor unidad de todos los elementos, a m las que ms me convencen son Los pjaros de Bangkok y La rosa de Alejandra. Quiz reflejan una seguridad en m mismo, una mayor tranquilidad, y el no sentirme tan condicionado por una serie de elementos.

Cmo ha sido recibida su obra en el extranjero?

Hay que entender que en el momento en que yo empec a escribir, a publicar de una manera sistemtica, el descrdito de la literatura espaola en el exterior era total. La literatura espaola siempre ha tenido muy mala proyeccin hacia el exterior y en la poca de Franco hubo un cierto acercamiento hacia los escritores antifranquistas, ms por lo que tenan de toreros que desafiaban al toro que por ellos mismos. Luego en el mercado de la beneficencia revolucionaria Espaa baj enteros frente a Vietnam, Uruguay, Chile, etc. Resultaba mucho ms morboso el escritor de protesta uruguayo o vietnamita que no el espaol, ah se produjo un vaco de conocimiento total. Tambin da que pensar que La regenta de Clarn se acabe de traducir por primera vez al sueco, y un poco antes al ingls. Son aquellos autores que haban ganado la plataforma de Pars, el caso de Juan Goytisolo, o los que ya eran emblemticos, el caso Cela, los que se traducen. Por la va potica, los que pertenecen al 27, a la generacin de la dispora, y a lo que queda aqu del 27, como Aleixandre. Ahora lo que se ha traducido al extranjero apenas es nada. A m se me traduce al francs por una autntica casualidad, porque una alumna de literatura espaola tradujo como ejercicio escolar Los mares del sur; un editor que empezaba en Pars, y por lo tanto jugaba bien poco, la edit con muy poco xito de crtica; esa novela se vendi a montones en las estaciones a precios de saldo y un da pas por all, como en las pelculas, un crtico que la compr para el viaje en tren que tena que hacer y la ley; este hombre es Legrain, un crtico francs de mucho prestigio en el terreno de la novela negra. l la present por su cuenta y riesgo al Premio Internacional de Pars y lo gan; eso fue todo. A partir de ah empezaron a traducirme al francs, luego vino el alemn, el italiano, el japons, el ingls, el dans, el griego, el portugus y ahora el serbocroata. De hecho mi carrera internacional comienza en 1981. Hasta entonces me haban traducido un poema en una antologa de poesa espaola, un libro sobre la informacin al portugus, el Manifiesto subnormal al italiano, en una extraa editorial anarquista y supongo que lo leeran cuatro o cinco. A partir de ese momento el despegue ha sido muy espectacular; en seis aos prcticamente se me ha traducido a casi todos los idiomas, lo cual es muy sorprendente, porque las claves son muy locales, los puntos de referencia son barceloneses en muchos casos, y las referencias al pasado espaol son constantes. La crtica que he recibido en Italia, Alemania o Francia me parece mucho ms carente de prejuicios que la que recibo aqu. Me ha ratificado aquello que se deca para que te puedan leer fuera has de hablar de lo tuyo, ya desde el Quijote.

Cree Ud. que los das de la novela policaca estn contados?

No, yo creo que la novela policaca como gnero tiene tanto futuro como la zarzuela o la pera italiana. Lo que ms me interesa es lo que ya empieza a no ser gnero siendo an reconocible como novela negra. Eso es patrimonio literario; me interesa muchsimo el derivado Le Carr, el derivado Graham Greene, Sciascia, Heinis, porque eso es algo que con el tiempo se ver que es un patrimonio cultural que dan los aos veinte y vivifican y regeneran una posibilidad determinada de novela. Lo mimtico me interesa mucho menos, aunque a travs de lo mimtico se pueden hacer cosas esplndidas, evidentemente. Por ejemplo, en la tradicin de la novela de amor, llega un momento en que Love Story no aade absolutamente nada nuevo; son slo unos tics, pero el autor consigue algo magistral sobre el fondo de unas convenciones y una frmula. Por eco la novela policaca puede llegar hasta dentro de cinco siglos. A m no me interesa eso. Me interesa el gnero como punto de partida y su violacin, la posibilidad de poder violar el gnero como referente.

Entrevista realizada por Jos Fernndez Colmeiro, publicada en enero de 1988 en el n 73 de la revista Quimera y reproducida en el n 187 de El Viejo Topo , en diciembre de 2003

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/desde-el-balneario/

 



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