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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-12-2018

Sin aceituna

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


A ojos vista espeluznados por la difuminacin de su podero se pierde puede que a trancos-, al parecer la administracin de Donald Trump y los neocons suean con una guerra atmica limitada y localizada contra Rusia. Prueba de lo cual la constituye la recin anunciada decisin de retirarse unilateralmente del Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF por sus siglas en ingls)

Por qu afirmamos esto?, nos preguntara un lector desavisado, al que responderamos siguiendo la lgica de Pepe Escobar, quien en enjundioso artculo desmonta la falacia esgrimida por los enfebrecidos halcones.

Publicado en Asia Times, Kritica y La Haine, el texto del reputado colega nos devela convincentemente la razn de que los Estados Unidos se retiren del pacto que prohbe los misiles de alcance medio, algo que, por cierto, ha hecho entrar en shock a Europa occidental, segn le ha revelado al citado observador una cohorte de diplomticos del Viejo Continente. Y no en vano. Evoquemos con nuestra fuente que cuando Ronald Reagan y Mijal Gorbachov firmaron, en 1987, el INF, la Organizacin Internacional de Control de Armas se exhibi extremadamente complacida: Esta es la primera vez que mediante un Tratado las superpotencias acuerdan reducir sus arsenales nucleares, al eliminar una categora completa de armas nucleares y aplicar inspecciones exhaustivas para la verificacin del acuerdo.

Ahora cunde la decepcin. Al punto salpimentemos estos renglones con una ancdota entresacada de las lneas de Escobar- de que, cuando el trumpiano asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, se reuni con el presidente Vladimir Putin para informarle oficialmente del paso, este le habl a aquel en lenguaje que puso en solfa la postura, en tanto discutan candentes asuntos, como la propia disolucin del INF, la perpetuacin de las sanciones contra Rusia, el riesgo de no extender un nuevo Tratado START y el despliegue de algunos elementos de la defensa antimisiles en el espacio exterior.

Putin ironiz: Si mal no recuerdo, en el escudo de armas de EE.UU. hay representada un guila calva que tiene 13 flechas en una garra y una rama de olivo en la otra como smbolo de una poltica pacfica: esa rama tiene 13 aceitunas. Sr. Bolton, yo me pregunto: Su guila ya se ha comido todas las aceitunas y ha dejado solo las flechas?". A lo que, tambin adusto, y lapidario en la soberbia, el interlocutor contest: No he trado aceitunas.

Carencia calzada por una falsedad: en palabras del representante de la Oficina Oval, hoy existe una nueva coyuntura estratgica, y el arreglo bilateral no tiene en cuenta los cohetes de que disponen China, Irn y Corea del Norte. Y s, decimos que falsedad por el simple hecho de que el ajuste se circunscribe a artilugios con un alcance de entre 500 y cinco mil kilmetros -los posedos por los tres levantiscos pases citados no entran en la amenaza esgrimida como causa-; que ms bien solo podran usarse en un escenario blico ceido a la civilizada Europa. De ah el apenas disimulado espanto de Bruselas y las principales capitales. Representantes de la UE han aseverado sin cortapisas a Asia Times: La medida de USA pone en peligro nuestra propia existencia y nos somete a una posible destruccin nuclear con misiles de corto alcance, unos misiles que nunca podran alcanzar el corazn de los EE.UU..

Una guerra an ms fra

Para el periodista Rafael Poch de Feliu (rafaelpoch.com) no cabe duda alguna: la situacin es mucho ms peligrosa que durante la Guerra Fra. El anuncio de Donald Trump del 20 de octubre representa un nuevo desastre, que contina una tremebunda saga contentiva del desmantelamiento de los grandes acuerdos que ordenaron la tensin nuclear global entre las dos potencias e iniciaron luego, con Gorbachov, un importante desarme estratgico []; el acuerdo de no proliferacin nuclear (de mbito global pero cuyo primer artculo obligaba a los tenedores de bomba a desarmarse), el acuerdo ABM de 1972 que limitaba los sistemas interceptores de misiles (con el fin de que no dieran lugar a la instalacin de ms misiles estratgicos -largo alcance- para escapar a su posible interceptacin, lo que abra una escalada de proliferacin sin horizonte), as como los sucesivos acuerdos de reduccin de misiles estratgicos START. Siempre por iniciativa de Estados Unidos, esos acuerdos han sido anulados (ABM, INF), ignorados, o descafeinados. Eso ltimo es lo que ocurri con los acuerdos START a partir del firmado en Mosc en 2002, cuando se permiti que las armas retiradas no fuesen eliminadas, sino guardadas en el almacn, lo que permita su reversibilidad. Aquel acuerdo acab con el desarme real, es decir, vinculante, verificable y en un marco de disminucin, para entrar en otra cosa.

Desde entonces, todo ha rodado cuesta abajo en la hegemona unipolar de Washington. Apenas hay garantas ni canales de comunicacin contra lo que se llamaba MAD (destruccin mutua asegurada), pero las potencias nucleares estn en contacto militar directo diariamente, con barcos y aviones de Estados Unidos provocando y acechando las fronteras de China y de Rusia, en el mar de China meridional, en el Bltico, en Europa del Este y en el Mar Negro, por no hablar de los contactos en el conflicto de Siria. En las actuales condiciones la posibilidad de incidentes o accidentes entre potencias nucleares es solo una cuestin de tiempo.

Tratando de obviar el pesimismo, por una simple cuestin de salubridad espiritual, s debemos coincidir en que a los despistados que hablan de responsabilidades compartidas y expansionismo ruso habr que ensearles en un mapa que esas fricciones no tienen lugar en el golfo de Mxico ni en Canad. La geografa (y la retirada de acuerdos y la cuanta de los presupuestos militares) delata al principal provocador. A todas luces, la retirada de Estados Unidos del acuerdo INF contribuye a esa insana degradacin, incrementa el riesgo de guerra o accidente nuclear en Europa y al mismo tiempo est dirigida contra China. El acuerdo de 1987 impeda a Estados Unidos desplegar armas nucleares tcticas. Ahora, saliendo de l, Washington puede desplegarlas alrededor de China, una potencia no concernida por aquel compromiso, y de Corea del Norte.

En el criterio de Poch, la visita del siempre iracundo Bolton a Mosc debe de haber supuesto una humillacin en toda la lnea para el Kremlin, cuya obsesin y gesticulacin en materia estratgica (recuerden los videos de Putin en su ltimo discurso sobre el estado de la nacin, el pasado marzo, jactndose de la nueva generacin de misiles hipersnicos sin anlogos en el mundo) est encaminada a ser tenido en cuenta por Estados Unidos. Eso no es fcil cuando la desproporcin de medios es tan enorme: Washington se gasta 700.000 millones de dlares anuales en sus militares, mientras Rusia no llega a los 70.000, y eso sin contar a los aliados europeos de la OTAN que, sumados a EE.UU. arrojan 950.000 millones. Bolton les ha dicho a los rusos que la retirada del INF no es contra ellos, sino contra los chinos. Imposible imaginar mayor ofensa a Putin que decirle: contigo ni siquiera contamos.

Este ha advertido que, ante la ausencia de un convenio borrado de un plumazo por los gerifaltes de la ciudad del Potomac, si Estados Unidos despliega nuevos misiles (nucleares) intermedios en Europa, las naciones europeas estarn en riesgo de un contragolpe (ruso). Y en Beijing, el presidente Xi Jinping ha recibido el mensaje. Sabe perfectamente que las sanciones y barreras comerciales de Trump no se erigen en una mera disputa econmica, sino tambin, o quizs sobre todo, en una ofensiva directa contra el desarrollo y ascenso chino, es decir contra lo ms sagrado de la poltica china. El pivot to Asia (despliegue del grueso de la potencia aeronaval americana alrededor de China), y el cuarteto militar formado en Asia con Japn, Australia e India, forman parte de la misma demencial arquitectura que la retirada del INF.

No en balde en una reciente comparecencia ante los mandos del sur responsables de la vigilancia del estrecho de Taiwn y de las islas en disputa, Xi inst a sus tropas a concentrarse en prepararse para luchar y vencer. Colocando el parche antes de que aparezca el desgarrn, continu: Debemos aumentar las maniobras para disposicin al combate, los ejercicios conjuntos y las maniobras de confrontacin para mejorar la capacidad de las tropas y la preparacin para la guerra.

Casi simultneamente, en el Foro de Seguridad de Varsovia, el exjefe de las fuerzas castrenses norteamericanas en Europa teniente general Ben-Hodges lanzaba su pronstico: No es inevitable, pero creo que en los prximos quince o diez aos tenemos una gran posibilidad de estar en guerra con China.

El Pentgono, en ebullicin

Y la ganaran, en el improbable caso de que no se convirtiera en un conflicto universal? Bueno, esto puede ser el meollo de lo que abordamos. Aunque China no ha alcanzado an colocarse a la par de la Unin, est marchando rauda en ese sentido. Pero ello no es lo ms significativo. Sucede que el gigante asitico mantiene una relacin estratgica con Rusia que incluye la esfera blica, y el oso anda ms adelantado que el dragn en esos menesteres, precisamente por la visin de auge asimtrico en vista de que no logra competir con el To Sam en cuanto a presupuesto en el ramo. Tanto impulso de tal ndole que evoca el entendido Valentin Vasilescu (Red Voltaire)-, ante el retraso de ‎Estados Unidos en el desarrollo de misiles hipersnicos [los rusos poseen el fabuloso Avanguard], Trump pretende reconstruir el arsenal estadounidense de misiles nucleares de alcance intermedio. Estados Unidos ya no fabrica motores para ese tipo de misiles incluso ‎utiliza motores rusos para los cohetes estadounidenses Atlas V. Otro sector donde ‎Mosc tambin tiene la ventaja sobre Washington. De ah el rompimiento con el INF.

Recapitulemos con el comentador citado en el prrafo anterior. En aplicacin del Tratado INF, firmado en 1987, la URSS luego Rusia y Estados Unidos ‎destruyeron todos los misiles nucleares terrestres de alcance corto, medio e intermedio (entre 500 ‎y 5 500 kilmetros). Los misiles de alcance superior a los 5 500 kil metros son considerados ‎misiles balsticos intercontinentales (ICBM, siglas en ingls) y no entran en ese tratado. Debido a ‎la firma del Tratado INF, Estados Unidos retir sus misiles nucleares de Europa. Los principales ‎beneficiarios de ese tratado fueron los pases europeos y Rusia. ‎La salida unilateral de Estados Unidos del Tratado INF, anunciada por Trump, no modifica ‎la situacin para los propios Estados Unidos ya que la distancia entre el territorio continental ‎estadounidense y la Rusia europea es superior a los 5 500 kilmetros. Trump crey que poda ‎engaar a Putin al menos con los sistemas de lanzamiento VLS MK-41 de los escudos antimisiles estadounidenses instalados en Rumania y Polonia. ‎Derivados de los sistemas existentes a bordo de los cruceros lanzamisiles estadounidenses AEGIS ‎de la clase Ticonderoga, esos sistemas son capaces de lanzar misiles crucero Tomahawk ‎equipados con ojivas nucleares miniaturizadas W80, de 5 a 50 kilotones. Pero la velocidad de ‎los misiles crucero estadounidenses es 20 veces inferior a la de los misiles balsticos rusos, ‎adems de que su lanzamiento puede ser detectado por los satlites rusos de observacin, ‎capaces de captar la energa trmica que desprenden los misiles en el momento mismo del ‎lanzamiento. ‎

Lgicamente, el Pentgono se encuentra en ebullicin. Conoce que su debilidad se ha oreado en pblico y que necesita urgentemente nuevos tipos de estos objetos para instalarlos cerca de las fronteras con la Federacin. El problema es que el magnate-mandatario no ha tenido en cuenta que Washington ya no cuenta con importantes elementos para fabricarlos. En la poca en que ‎la NASA reciba fondos importantes, las fuerzas armadas estadounidenses disponan de los ‎motores ms poderosos. Pero en los ltimos 15 aos, la NASA se convirti en una organizacin ‎que no es ni la sombra de la entidad que envi los primeros hombres a la Luna, afirma Vasilescu, quien comparte con diversos analistas la opinin de que la preponderancia gringa anda de capa cada. ‎

Rememoremos que la prometida entrega de los antiareos S-300 y S-400 a Siria y la India, respectivamente, provocaron una reaccin negativa inmediata del Gobierno de Donald Trump. Una seal de que la Casa Blanca teme las capacidades operativas de esos armamentos, porque, al decir de Alfredo Jalife-Rahme, columnista de La Jornada, les restan posibilidades a su aviacin y medios coheteriles que actan en ambos teatros de operaciones. Por su parte, el conflicto en Siria ha mostrado que Estados Unidos ha ‎perdido la superioridad en materia de guerra convencional y que esa superioridad ha ‎pasado a manos de Rusia. El desarrollo de una nueva generacin de vectores nucleares ‎hipersnicos rusos parece indicar que Estados Unidos tambin se ha quedado atrs en el ‎terreno nuclear. Con la esperanza de salir de ese retraso, el Pentgono pretende ‎aprovechar mientras an est a tiempo de hacerlo la superioridad cuantitativa de su ‎arsenal nuclear para tratar de imponer su voluntad a Rusia y China. ‎

Como si no bastara, el portal Wirtualna Polska ha explicado por qu los mandamanses de la OTAN estn tan preocupados por el despliegue de los tcticos Iskander-M cerca de los lindes occidentales de Rusia. Ese medio ha hecho especial hincapi en la incapacidad de interceptarlos, ya que realizan maniobras impredecibles cuando regresan desde el espacio a la atmsfera, una caracterstica que les distingue de los convencionales.

A modo de colofn, es vox populi que el Ejrcito de EUA afronta "serios problemas" y podra perder la prxima gran guerra en la que se involucre si no atiende las recomendaciones del ms reciente informe de la Comisin de Estrategia de Defensa Nacional. Al menos, esta es la conclusin a la que ha llegado Thomas Spoehr, teniente general retirado y director del Centro para la Defensa Nacional de la Fundacin Heritage, tras analizar el documento en The National Interest.

La entidad dibuja "una imagen extraordinariamente preocupante" del estado de la proteccin territorial, calificando la situacin actual de "crisis grave" que exige una "urgencia extraordinaria", considerando el clamor "un llamado al que debemos prestar atencin". Glosados por numerosas agencias de prensa, el reporte seala que Washington afronta cinco "desafos crecientes" China, Rusia, Irn, Corea del Norte y el terrorismo transnacional, si bien tiene "menos fuerzas militares que en cualquier otro momento desde el final de la Segunda Guerra Mundial". Segn Spoehr, "numerosos expertos, tanto dentro como fuera del Gobierno, nos han estado diciendo lo mismo durante aos": la Armada afirma que requiere 355 barcos para cumplir con los objetivos de la estrategia de resguardo nacional, pero cuenta solo con 286. La Fuerza Area, con 312 escuadrones, se queja de que precisa 386. El Ejrcito terrestre, integrado actualmente por 476 mil soldados activos, aspira a congregar no menos de 500 mil Si las recomendaciones no son atendidas, una de las declaraciones ms escalofriantes podra llegar a suceder: que EE.UU. perdiera la prxima guerra con otro pas, concluye el analista.

Todo lo cual nos reafirma que la cacareada embestida nuclear limitada y localizada contra Rusia no pasa de onanismo mental perdonen el desplome del tono- de algunos cuyo podero se ha degradado y que, resistindose a aceptarlo, suean con lo imposible: un Apocalipsis en pequea escala, destinado a quien ha apostado por una defensa la mar de inteligente, asimtrica, y que ha dicho a aquellos que quieren escuchar que no aspira a convertirse en gendarme del orbe, como los enfebrecidos legionarios de USA.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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