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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2019

Juicio contra el 1 de Octubre
Un tribunal controlado desde delante

Gemma Garca
La Directa

Con motivo del juicio contra el 1 de Octubre, La Directa public el suplemento La Defensa, 80.000 ejemplares gratuitos que se distribuyen por todo el territorio. El artculo repasa la figura de los siete magistrados que forman el tribunal, bajo la sombra de la parcialidad y del sesgo conservador.


Controlaremos la sala segunda desde atrs. El whatsapp del portavoz de los populares en el Senado espaol, Ignacio Cosid, pretenda tranquilizar a los miembros de la Cmara alta despus de que se hiciera pblico el acuerdo entre el PP y el PSOE para renovar el Poder Judicial en noviembre pasado. Quien iba a permitir controlar desde atrs la sala penal del Tribunal Supremo era Manuel Marchena. El pacto de ambas fuerzas polticas implicaba que el magistrado dejara de presidirla y se colocara al frente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del propio Supremo. Finalmente, a raz del mensaje filtrado, Marchena renunci y el supuesto control se mantiene desde delante: el ex fiscal de la aznarato contina encabezando el tribunal que juzga el 1-O y ser el ponente de la sentencia.

Encabezados por Marchena, sern siete los jueces que juzgarn a las doce personas querelladas en el banquillo del majestuoso saln de plenos del Supremo, coronado por la composicin pictrica La ley triunfando sobre el mal. De estos, al menos cinco han sido cuestionados por las defensas. Para el jurista Jos Prez Royo, la existencia del whatsapp ya es un caso bastante evidente de prdida de imparcialidad, pero a las defensas tampoco les parecen imparciales Andrs Martnez Arrieta, Juan Ramn Berdugo Gmez, Luciano Varela Castro ni Antonio del Moral Garca. Todos ellos han sido recusados ​​porque formaron parte de la sala de admisin que dio luz verde a tramitar la querella criminal. Advirtiendo que hay que examinar cada caso y el grado de intervencin, el fiscal y ex magistrado del Supremo Jos Antonio Martn Palln quien precisamente fue relevado por Marchena cuando se jubil explica que esta situacin en trminos procesales se denomina contaminacin objetiva. De hecho, hay sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que, en casos similares, ha estimado que no haba imparcialidad.

Ms all de la contaminacin objetiva, sobre el tribunal planean un buen puado de decisiones polmicas, amistades peligrosas y un ntido sesgo conservador. Solo uno de los componentes, Varela Castro, pertenece a la asociacin Jueces para la Democracia. La mayora estn alineados con la conservadora Asociacin Profesional de la Magistratura (APM) o con la escindida Asociacin de Jueces y Magistrados Francisco de Vitoria (AJFV). Un conservadurismo, recuerda Martn Palln, que impera en el conjunto de la judicatura espaola.

Hijo de un capitn de la Legin, Marchena capitaneado el tribunal encarna este conservadurismo, aunque es reconocido como buen jurista por parte de distintas sensibilidades; formalmente exquisito, segn la abogada Eva Labarta. Pas toda su infancia en El Aain, en Marruecos, donde haban destinado a su padre, pero ya en Espaa forj su carrera judicial tras el fiscal general del Estado ultraconservador y miembro del Opus Dei Jess Cardenal. Como magistrado, acord las ilegalizaciones de Accin Nacionalista Vasca (ANV) y del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), y tambin conden por desobediencia al presidente del Parlamento vasco Juan Mara Atutxa y los ex miembros de la Mesa Kontxi Bilbao y Gorka Knorr. En Catalua, es quien firm la condena a tres aos de prisin para ocho activistas de Aturem el Parlament, que fueron absueltos por la Audiencia Nacional. En relacin con el conflicto poltico, Marchena en este caso en tndem con Martnez Arrieta, archiv la querella por violacin de secretos, prevaricacin y malversacin contra el ex ministro espaol de Interior Jorge Fernndez Daz y el ex director de la Oficina Antifraude Daniel de Alfonso, a raz de las conversaciones grabadas en el despacho del ministro en las que se conspiraba para atacar a lderes de los principales partidos soberanistas.

Adems de una mayora recusada, los siete magnficos como los llaman en algunos chats del Poder Judicial, segn el periodista Ernesto Ekaizer tienen ms rasgos en comn. Como Marchena, Antonio del Moral tambin inaugur su carrera judicial ejerciendo de fiscal en la Secretara Tcnica de la Fiscala General del Estado. Y en 2013, como ex fiscales y ya dentro del Supremo, ambos se encontraron para recoger la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peafort, un premio otorgado por el Consejo de Ministros.

Vinculado al Opus Dei, Del Moral consigui archivar la causa contra la ex alcaldesa de Jerez y diputada del PP Mara Jos Garca-Pelayo, investigada por haber concedido contratos a tres empresas de la trama Grtel antes de la redaccin de las condiciones del concurso. En el mismo hilo de la red de corrupcin, Marchena, que despeg su carrera bajo los gobiernos populares a propuesta de Alberto Ruiz-Gallardn fue nombrado presidente de la comisin parlamentaria que elabor ​​la reforma de la Ley de enjuiciamiento criminal, fue sorprendido comiendo con el ex ministro espaol ngel Acebes en octubre de 2014, poco antes de que fuera imputado por el juez Ruz; una botella mgnum de vino francs Petrus de 2.000 euros y dos kilos de angulas eran algunos de los detalles de la mesa de los comensales. No es el nico vnculo de Marchena con los ex ministros de Aznar: el magistrado form parte del jurado del galardn La Ley, que otorga Wolters Kluwer. La fundacin tena como presidente de su delegacin en Espaa al exministro de Justicia del PP Jos Mara Michavila, que hasta 2015 controlaba el 37% de la sociedad.

Marchena y Del Moral tambin coincidieron entre cargos de la polica, la abogaca, la fiscala y en magistratura que impartan clases y conferencias en la Schola Iuris. El instituto jurdico madrileo se situ en el ojo del huracn porque un grupo de juristas, en 2012, denunci ante el CGPJ que la participacin de determinados jueces pona en duda el cumplimiento de los regmenes de incompatibilidades y prohibiciones. La empresa, propiedad de los socios del comisario Villarejo cerebro de la operacin Catalua, haca confluir jueces como los del Supremo, que decidan sentencias sobre la trama de corrupcin Grtel, con profesionales del derecho que asuman la defensa de las personas imputadas. Como ejemplo, en 2013, el tribunal en el que estaban ambos as como Juan Ramn Berdugo, tambin uno de los siete magnficos ratific la decisin de un jurado popular de absolver al expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps en el caso de los trajes de la Grtel. El CGPJ nunca dijo nada.

No todos los magistrados del tribunal de los siete, sin embargo, han podido disfrutar de los silencios. Hace menos de un ao, tanto Martnez Arrieta como Berdugo recibieron un serio revs de Europa: el Tribunal Europeo de Estrasburgo confirmaba que los miembros de ETA Igor Portu que tuvo que ingresar en la UCI y Mattin Sarasola fueron vctimas de un tratamiento inhumano y degradante, y condenaba al Estado espaol a indemnizarlos. Ambos magistrados, en 2011, haban anulado la condena contra los cuatro guardias civiles perpetradores de las torturas, dictada por la Audiencia de Gipuzkoa un ao antes. Jaume Asens, actual teniente de alcalde de Barcelona y entonces vocal de la Comisin de Defensa del Colegio de Abogados, ya lo calific de aberracin jurdica.

Ms all de los nombres Marchena, Arrieta, del Moral, Berdugo, Ferrer, Varela y Palomo, para la abogada Labarta, que llev la defensa de Francesc Homs en el juicio por 9N, hay un problema sistmico: El CGPJ es quien nombra a los jueces y, a su vez, es mayoritariamente ultraconservador, con importantes influencias del Opus. Los jueces estn contaminados formalmente por la sala de admisin y realmente por todo lo dems. Asimismo, Martn Palln tiene claro que el sistema de seleccin de la cpula judicial es aberrante y no existe en ningn pas de Europa. Para el ex magistrado del Supremo, hay que volver al sistema inicial, anterior a la reforma de 1985, cuando al menos doce vocales del CGPJ, que eligen a los del Supremo, eran elegidos por integrantes del esqueleto judicial.

Bajo el sistema vigente, a los doce independentistas les toca sentarse ante la mirada de quien constituye hoy en da el ncleo duro del poder judicial en Espaa: Manuel Marchena. Lo hacen despus de una investigacin que dur doce meses, encabezada por Pablo Llarena, quien un da de 2012 crey que el conflicto entre Catalua y el Estado espaol tena una solucin esencialmente poltica. Finalmente, y en sentido contrario a aquellas palabras, la poltica est en manos de un tribunal de siete jueces y entre las cuatro paredes de la sala de plenos, donde cada ao el rey espaol preside la ceremonia de apertura del ao judicial.

LA DEFENSA
Este reportaje forma parte del suplemento 'La Defensa', editado con motiva del juicio contra el Referndum de Catalunya por La Directa. El texto original, en cataln, se puede leer en la web de La Directa.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/juicio-referendum-catalunya/tribunal-controlado-desde-delante


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