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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2019

Adis Guaid

ngel Guerra Cabrera
Rebelin


La agresin de potencias extranjeras brinda a los pueblos en revolucin la posibilidad de elevar su conciencia poltica y autoestima, aumentar su voluntad y cultura de resistencia y comprobar su capacidad de vencer a enemigos muy poderosos. O se fortalecen frente a la intervencin, o son derrotadas por ella y por la contrarrevolucin. El pueblo venezolano se ha fogueado en casi dos dcadas de fiera hostilidad del imperialismo de Estados Unidos, sus aliados y lacayos. Ha sido atacado en mltiples frentes como la guerra econmica, la guerra meditica y la guerra elctrica, en el contexto de la tctica de golpe continuado y guerra irregular, o hbrida. Pero ha salido victorioso y con la moral alta despus de cada ataque.

Las ltimas dos grandes arremetidas del gobierno colonialista y neofascista de Donald Trump contra Venezuela han resultado un completo fracaso. Pero la pandilla de maleantes encargada de la poltica imperial hacia Amrica Latina y el Caribe lleg a soar conque el liderazgo del presidente Nicols Maduro y el edificio de la Revolucin Bolivariana implosionaran el 23 de febrero, o que, en el peor de los casos, lo haran a consecuencia del mayor y ms prolongado sabotaje terrorista contra el sistema electro-energtico de Venezuela y, probablemente, de nacin alguna, que apag al pas casi una semana. O debido a las dos embestidas sumadas. De lo que s no hay duda es que ambas agresiones han ocasionado graves consecuencias econmicas y humanas en una poblacin sometida ya a los rigores de la guerra econmica y al estrs generado por una de las ms intensas y prolongadas campaas de terrorismo comunicacional contra un pas.

Hay que insistir en la considerable envergadura de la victoria del 23F, una proeza del chavismo civil y militar, que unido y cohesionado impidi la introduccin, con derroche de violencia paramilitar y mercenaria, de la llamada ayuda humanitaria, a travs de las fronteras terrestres. El chavismo derrot una tremenda amenaza de violacin de la soberana venezolana por parte de Estados Unidos, de varias naciones europeas y de los gobiernos lacayos del imperialismo en nuestra regin.

El gran apagn fue planeado y ejecutado desde las entraas del imperialismo yanqui, aunque al parecer con cooperacin desde adentro del sistema elctrico venezolano, y el modus operandi durante esos das y los anteriores del grupo neofascista compuesto por Trump, Pence, Bolton, Pompeo, Rubio y Abrams evidencia que el sabotaje formaba parte del plan de guerra sicolgica previo a la eventual intervencin militar, que estaban informados en detalle sobre l y que trataron de sacar el mximo provecho a la gravsima situacin creada para sus planes de derrocamiento de Maduro.

Venezuela no ha vivido una tragedia de gran proporcin en estos das de apagn gracias al herosmo, el temple, la paciencia, la disciplina, la solidaridad mutua y la alta conciencia patritica de la unidad cvico-militar. Si con la agresin del 23F no lograron quebrar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ni al chavismo civil, con el sabotaje terrorista no consiguieron caotizar y desarticular al pueblo ni crear nada parecido a una rebelin. No haba agua, ni combustible, la comida se fermentaba, las escuelas y centros de trabajo fueron cerrados, el metro y gran parte del trasporte colapsaron, la atencin a los pacientes en algunos hospitales tuvo baches hasta que fueron instalados grupos electrgenos en los que no los tenan. No obstante, no se produjo una sola defuncin a consecuencia del apagn aunque las bocinas mediticas llegaron a mencionar cerca de 300 personas muertas, de ellas 80 recin nacidos. Y no hubo defunciones porque las autoridades adoptaron medidas drsticas para asegurar la continuidad del servicio en los centros asistenciales. Quin puede negar que este sabotaje constituye un crimen de lesa humanidad del gobierno de Trump?

Por su parte, el payaso ttere Guaid sigui volatilizndose, despareciendo polticamente hasta no poder reunir ms que un grupito de personas en la supuesta gran marcha que convoc para el martes 12. Nunca tuvo gran convocatoria, lo suyo es el apoyo yanqui. Pero como escribi Luis Hernndez Navarro, la oposicin se suicid cuando el autoproclamado presidente interino pidi la intervencin militar estadounidense en su propio pas. Aparte de la traicin a la patria y la enorme perversidad entraada en esa solicitud, revela una gran ignorancia sobre la cultura poltica y los sentimientos patriticos y antimperialistas del pueblo venezolano, que no le perdonar su infamia.
Estados Unidos se ha metido en un gran problema y ha arrastrado consigo a la Unin Europea, que ya anda buscando como cautela sus intereses en Venezuela ante el hecho evidente de que Guaid es el presidente fantasmagrico de un gobierno gaseoso y Maduro se queda, slidamente enraizado en el pueblo venezolano.

Twitter:@guerraguerra

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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