Portada :: Espaa :: Crisis poltica en Catalua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2019

Puigdemont, testigo de cargo del peligro contra la democracia

Domingo Sanz
Rebelin


El 28 de abril fracas un peligroso intento de avalar en las urnas el plan ms cruel contra los presos polticos, aquel de no al indulto jams, y contra el Parlament y el gobierno cataln elegidos democrticamente, con la cantinela de aplicar un nuevo 155 desde ya.

Constatado el fiasco, Casado y Rivera, sobre todo el de Cs que no est tan conmocionado por el desastre electoral, han cambiado de vctima propiciatoria para la ronda electoral del 26 de mayo: el peligro, para ellos, se llama Carles Puigdemont.

Primero fue el recurso ante la Junta Electoral Central, que es muy probable que fuera el miedo a un lo monumental con Europa lo que llevara al Supremo y al Constitucional a rechazar las pretensiones de Casado y Rivera, defendidas con todo descaro, y de manera consciente, sin el menor fundamento jurdico.

Despus, hace dos das, han vuelto a pedir a la Junta Electoral de Barcelona que impida la participacin de los lderes encarcelados o exiliados en los debates electorales.

Pero an hay ms. El Confidencial nos informa hoy que Anticorrupcin pedir al Juzgado de Instruccin nmero 2 de Girona que acte contra Puigdemont a partir de un informe que se est ultimando en Hacienda sobre prevaricacin y malversacin en la etapa en que el ex president fue alcalde de Girona. No es irrelevante que esa querella se presentara en 2016, pero que sea hoy cuando se reactiva a partir de una actuacin discrecional del Ejecutivo.

Tampoco los grandes medios privados de mbito estatal desentonan. Hoy mismo Pastor, en su Objetivo de La Sexta, la nica referencia a Catalunya que ha planteado lo ha sido sobre la ampliacin del catlogo de delitos a incluir en la Euroorden para evitar que puedan repetirse otros casos Puigdemont. Todos, menos la representante de Unidas Podemos, aplaudiendo con las orejas. Es decir, seguimos con respuestas judiciales a conflictos polticos. Nada de hablar del derecho de autodeterminacin, porque debe ser muy aburrido lo de buscar soluciones polticas a los problemas polticos. La periodista estaba moderando un debate electoral sobre las europeas del 26 de mayo al que, por supuesto, no ha invitado a los candidatos independentistas, pero s al de Vox, a pesar de que la circunscripcin es nica. O, aunque los neofascistas no tengan eurodiputados, pero los catalanes s.

No puedo dejar de pensar en los verdaderos culpables de una situacin tan impresentable y tan bloqueada, aunque eso no sirva para condenarlos.

A qu viene tanta amenaza contra los lderes que reclaman el derecho a decidir si los del 155 ni lo negocian ni ofrecen a cambio nada para convencer? De qu se quejan PP y PSOE, que han gobernado casi 40 aos con porcentajes legislativos ms que suficientes para construir un futuro del que los catalanes tambin se sintieran partcipes? Lo ms interesante que recuerdo son los millones de anuncios Gobierno de Espaa, creo que fue durante Zapatero. El electorado como simple destinatario de publicidad.

En cambio, quin impidi a Gonzlez, a Aznar, o al reformista Zapatero, 29 aos gobernando, haber organizado, por ejemplo, referndums como en Suiza para aprobar o reformar las leyes importantes? Se habran distanciado tanto los catalanes? Precisamente, para desacreditar sus pretensiones se les recuerda que hace ms de 40 aos votaron s a la Constitucin. Qu se piensan los lderes constitucionalistas del largo bipartidismo, si no han sido capaces de reformarla para adaptarla a un pas que ha cambiado mucho ms que otros europeos, que s han actualizado las suyas? Acaso la existencia de ETA impeda desarrollar una legislacin que contemplara algo de democracia directa en el pas que, probablemente, ms la necesitaba para consolidarse?

Aprender de Suiza, un pas que no estaba tan lejos y que no es, precisamente, ningn desconocido para los espaoles ms acaudalados, incluidos algunos polticos, hubiera sido una buena medida para comprender como nacen los vnculos que fortalecen los sentimientos colectivos a travs del ejercicio de la responsabilidad compartida. Y de esta inmensa deficiencia no se puede responsabilizar a los catalanes. S, en cambio, de su lucha para dejar de estar sometidos a una clase poltica que demasiadas veces recuerda los peores momentos de nuestra historia.

Tanto error en el pasado y tanta amenaza hoy solo conseguirn que muchas personas que no son independentistas apuesten por Junqueras o por Puigdemont en la urna del da 26. Saben que esos votos son los ms valiosos a la hora de defender la democracia y, en el caso del exiliado, porque su condicin de europarlamentario, aunque no le sirva para proclamar la independencia de Catalunya, s aadir el valor de un testigo esencial para asegurar la vigilancia sobre la permanente tendencia al autoritarismo en Espaa. La suya ser la papeleta ms europea de todas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter