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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2019

En respuesta a Pedro Carlos Gonzlez Cuevas
Desde la izquierda "chiflada" a la derecha descorts, insultona y un peln desinformada (I)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para situarnos, para informacin de los lectores y lectoras: Pedro Carlos Gonzlez Cuevas, profesor titular de Historia de las Ideas Polticas y de Historia del Pensamiento Espaol en la UNED, public en Okdiario un artculo titulado: "Manuel Fraga, padre de la Constitucin" [1] Cerraba su texto con la siguiente consideracin sobre el que fuera ex ministro del dictador golpista en tiempos de Julin Grimau y Enrique Ruano (nombres que Gonzlez Cuevas, ciertamente, no pasa por alto, como tampoco olvida Vitoria y Montejurra):

Sin su figura, liberal y autoritaria a un tiempo, esa integracin, si no imposible, s hubiera sido ms tarda y problemtica. Fraga forma parte ineludible no slo de la historia del conservadurismo espaol, sino de la gnesis del rgimen poltico de 1978. La progresiva demonizacin de su figura es fruto de la crisis que experimenta el sistema poltico actual. Todo lo contrario si hablamos de las izquierdas, que divinizan e incluso inventan a sus ancestros, aunque sus trayectorias hayan sido todo menos ejemplares. El legado de Fraga ha sido, y puede seguir siendo, fecundo, si se sabe reivindicarlo con la suficiente perspectiva histrica. Pero a esta conclusin no debe llegarse con la embobada beatera tan al uso, sino la ayuda de ese soberano principio vital de la inteligencia que es el espritu crtico. [la cursiva es ma]

Escrib un breve comentario sobre el artculo del profesor de la UNED [2] sin decir ni una sola palabra sobre la aproximacin del autor al que fuera presidente del Partido Popular, sobre su supuesta figura "liberal y autoritaria a un tiempo", y sin comentar crticamente (como el propio autor apunta y aconseja) qu puede significar hoy la reivindicacin, con perspectiva histrica, de la fecundidad del legado poltico-cultural del que fuera tambin embajador franquista en Londres. Me limit a comentar las primeras palabras de Gonzlez Cuevas, las que acompaan a un texto de 1965 del autor del "Vals de aniversario". Son estas:

As se expresaba, a la altura de 1965, Jaime Gil de Biedma, todo lo contrario de un franquista; gran poeta y hombre de izquierda que hubo de padecer la homofobia dominante en el PCE, encarnada por entonces en la figura del filsofo marxista Manuel Sacristn.

Mis observaciones sobre esta afirmacin-acusacin contra el traductor de Platn, Heine y Quine pueden resumirse as: 1. La homofobia dominante en el PCE a la que se alude tena ya, en aquellos aos donde estaba muy extendida en nuestro pas y en muchos otros pases de forma generalizada, muchas voces crticas en el interior del partido. No era, digmoslo as, "tan dominante". 2. Es falso que esa homofobia estuviera encarnada por el filsofo Manuel Sacristn (1925-1985). Nunca encarn el traductor de El Capital nada de eso ni nada que fuera similar. 3. Las razones del PSUC para no admitir la militancia de Gil de Biedma (que no implic ruptura de cualquier tipo de vinculacin) han sido explicadas con claridad y de primera mano, entre otros autores, por Luis Goytisolo y Gregorio Morn (tambin por Xavier Folch, por ejemplo, aado ahora). 4. Razones de clandestinidad y seguridad, experiencias de cadas recientes y de informaciones inculpatorias obtenidas bajo tortura, y el tipo de vida que entonces llevaba el directivo de Tabacos de Filipinas estuvieron en el fondo de la decisin del partido de los comunistas catalanes. 5. Una decisin que en absoluto fue obstculo para la buena sintona que el autor de "Pandmica y celeste" mantuvo con el PSUC, antes y despus de lo sucedido. Tambin con el PCI, el Partido Comunista italiano. 6. En cualquier caso, el estudioso de Labriola, Croce y Gramsci no encarn ninguna ortodoxia homofbica (tena amigos homosexuales ya en aquellos aos, los sigui teniendo a lo largo de su vida, y las ortodoxias, por lo dems, no solan ser lo suyo) y no fue l, en contra de lo que se ha afirmado cien o diez mil veces, el responsable de la decisin que se tom ni tampoco la persona que se la comunic al poeta segoviano, cuya obra, por cierto, siempre apreci el traductor de Brecht y Brossa [3]. Tambin su amigo y compaero Francisco Fernndez Buey [4].

Pedro Carlos Gonzlez Cuevas ha respondido a mi nota, tambin en Okdiario, y habla en su nuevo escrito -de ttulo muy poco afable y algo o bastante descorts: "El festival de simplezas de nuestra Izquierda Chiflada" [5]- del tema comentado pero, sobre todo, de muchos otros asuntos y autores. Le cito y comento.

Antes debo admitir que, por mi parte, hubiera podido (y debido) evitar una conjetura en mi nota anterior (Gonzlez Cuevas hace bien criticndome en este punto). La siguiente: "el autor habla de odas y se hace eco de afirmaciones indocumentadas como las de una sobrina del poeta, Esperanza Aguirre y Gil de Biedma". El profesor de la UNED podra no hablar de odas y sus fuentes (que no citaba en su primer artculo) podran ser otras, no los comentarios (estos s, con escasa documentacin) de doa Esperanza Aguirre y Gil de Biedma. Habla de esas fuentes (en singular: fuente) en su segundo artculo; lo comento posteriormente.

Entremos pues en materia, en el anlisis de su texto. Abre con estas palrbas:

En una intempestiva contestacin a mi artculo sobre la figura de HYPERLINK "https://okdiario.com/opinion/manuel-fraga-padre-constitucion-4141837"Manuel Fraga , publicada en la revista Rebelin, el seor Salvador Lpez Arnal se permite no slo despreciar olmpicamente su contenido, sino descalificar sumariamente a OKDIARIO.

No s si mi respuesta es intempestiva, pero, como es evidente, yo no despreciaba olmpicamente el contenido del artculo del profesor Gonzlez Cuevas. Simplemente no entraba en l. Me limit, como he indicado, a comentar la frase aludida de su texto. Una frase, solo una frase. Y ciertamente, lo admito, Okdiario no es una publicacin que suela leer con frecuencia. Escucho a su director algunos sbados por la noche y con eso ya me hago idea de la lnea editorial del diario que dirige, una perspectiva alejada, muy alejada, de mis posiciones poltico-culturales.

Gonzlez Cuevas sigue del siguiente modo, un modo bastante o muy enrgico:

Conozco la produccin intelectual del seor Lpez Arnal, discpulo del filsofo comunista Manuel Sacristn, y arquetpico representante de nuestra "looney left"; "izquierda chiflada", como dicen los conservadores britnicos. Su airada y torpe respuesta slo puede ser interpretada en un contexto sociocultural como el espaol. En una semblanza de Voltaire, Ronald Barthes caracteriz al autor de Cndido como "el ltimo escritor feliz", ya que disfrut del privilegio de no tener crticos de su altura o que se atrevieran a poner en duda sus planteamientos. En ese sentido, la izquierda espaola puede considerarse, hasta ahora, como una izquierda "feliz", ya que nuestra sedicente derecha intelectual, si es que existe, abandon hace bastante tiempo el debate cultural. Por eso, los representantes de la izquierda intelectual, ms o menos chiflada, puede decir las mayores insensateces sin suscitar la menor rplica.

No acabo de ver que mi respuesta fuera torpe y airada ni me parece muy educado (as, de entrada) presentarme como representante arquetpico de la "izquierda chiflada espaola", sin justificar en ningn momento la supuesta chifladura de esa izquierda alocada. Que me considere discpulo de Manuel Sacristn (quien, efectivamente, fue un filsofo comunista democrtico antiestalinista) es un honor para m pero no es exactamente el caso. Soy, ms bien, un lector y estudioso de su obra y un ex alumno suyo. Lo apuntado sobre la derecha intelectual espaola y su abandono del debate cultural es aportacin y consideracin de mi crtico. Tal vez sea as, no estoy muy puesto en esos temas. Mi impresin es que no pero doctores tiene esa Iglesia y yo no soy uno de ellos.

Sus palabras finales del paso anterior -"los representantes de la izquierda intelectual, ms o menos chiflada, puede decir las mayores insensateces..."- estn en la misma lnea: insulta, una, dos y tres veces, que algo queda. Por lo dems, su misma rplica parece falsar su afirmacin general, la de que la derecha permanece muda ante las "insensateces" de la izquierda "chiflada". Yo, segn su taxonoma insultona, soy parte de esa izquierda y l intenta refutarme.

El prrafo siguiente no tiene desperdicio y acaso ser una clara manifestacin de la concepcin del mundo de nuestro profesor de Historia de las Ideas Polticas. El PCE, Almudena Grandes y Antonio Maestre (tambin Gaspar Llamazares) son los "criticados-golpeados". Las referencias al odioso asesinato de Nin (Andreu, no Andrs), a los trgicos sucesos de Paracuellos o al inexistente genocidio eclesistico (sin que con ello quiera disculpar nada que no deba ser disculpado) son constantes de la ideologa de la derecha espaola, vengan o no vengan a cuento (aqu no vienen), y sin que de paso, puestos en materia, suelan mirar y comentar crticamente su propio ombligo que, sin nimo de exagerar y sin olvidar contraejemplos, acostumbra a estar entre negro y muy-muy negro en las temticas indicadas. La vindicacin de Snchez Drag es altamente significativa y el uso del trmino "pornogrfico" no es preciso. El prrafo del que les hablo:

As, la novelista Almudena Grandes, en una conversacin con el comunista Gaspar Llamazares, afirma: "Aqu el PCE no fue un partido que tuviera nada que ver con las purgas de Stalin, ni con el socialismo real. Fue un partido de oposicin, el partido que mantuvo encendida la luz de la democracia durante treinta y siete aos de dictadura, y es esa es la verdad. Hay una tradicin de unidad, disciplina, generosidad, deseos de ser tiles y responsabilidad que merece la pena reivindicar". Haban ledo ustedes en alguna ocasin embustes de tal envergadura? Por poner algunos ejemplos palmarios, no tuvo nada que ver el PCE, durante la guerra civil, con el asesinato de Andrs Nin? Tampoco tuvo nada que ver en el desarrollo de las masacres de Paracuellos del Jarama? Y en el genocidio eclesistico? A ese respecto, me resulta difcil discernir qu resulta ms pornogrfico en la obra de la seora Grandes: si su libro Las edades de Lul, sus novelas pseudo-histricas o sus opiniones polticas. Esa misma izquierda "feliz" no duda en exhibir a un indocumentado de cuarta regional como Antonio Maestre, presentndolo nada menos que como un historiador, cuando se arrug ante Fernando Snchez Drag.

En el siguiente punto, Gonzlez Cuevas cambia de protagonistas, no de forma y estilo:

Y esto es lo que le ocurre al seor Lpez Arnal, que se siente poco menos que impune a la hora de pontificar y condenar. Como historiador del pensamiento espaol, me ha interesado la figura de su maestro Manuel Sacristn Luzn. He ledo el conjunto de su obra, cuyo contenido me decepcion. Su figura me recuerda a Naphta, el siniestro personaje de La Montaa mgica, de Thomas Mann, al parecer inspirado en la persona del filsofo marxista Georg Lukcs, tan del gusto de Sacristn y de Lpez Arnal. Y es que, en gran media, sus contemporneos coinciden con esa interpretacin. Alberto Oliart lo describe, en sus memorias, como hombre de "camisa azul y marcial correaje"; Carlos Barral como un dogmtico; y Eugenio Tras como un profesor universitario proselitista y manipulador, un autntico "vampiro de almas".

Yo no me siento impune y mucho menos pontifico y condeno. Muy lejos de m ese cliz. Intento no practicar nunca ni una ni otra cosa. Disculpas si he cado en esa trama estpida. Me alegra que seor Gonzlez Cuevas haya ledo el conjunto de la obra del autor de Pacifismo, ecologismo y poltica alternativa. Afirma que su contenido le decepcion y que su figura le recuerda la de Naphta. Est en su derecho, incluso en considerar siniestro al personaje thomasiano. Contra gustos, justificados o no, mejor no discutir. Conviene eso s, recordar que Manuel Sacristn, que tradujo numerosas obras del filsofo hngaro (unas 5 mil pginas en total) y se carte con l por motivos editoriales [6], no fue propiamente un filsofo lukcsiano. Aparte de sus propias declaraciones, pueden verse por ejemplo, para observar sus distancias filosficas, su resea de El asalto a la razn: "Sobre el uso de las nociones de razn e irracionalismo por G. Lukcs" [7], un escrito de 1967 publicado por primera vez en 1977, y la que fue la penltima de sus conferencias (abril de 1985): "Sobre Lukcs" [8].

En cuanto a m, he ledo tan poco a Lukcs y lo que he ledo con atencin (Historia y consciencia de clase) me ha resultado tan complejo, enrevesado y barroco en ocasiones (y tan alejado de mis gustos analticos) que poco puedo decir. Considerarme lukcsiano sera, esta vez s, una autntica chifladura. Eso no quita que las Conversaciones con Lukcs (de Holz, Kepler y Abendroth) de mediados de los sesenta, que aqu tradujo y public Alianza, me siga pareciendo un texto extraordinario (fechado en el tiempo, desde luego, como todos los clsicos), lleno de excelentes ideas incluso para nuestro hoy, interesante no slo para ciudadanos, lectores, filsofos y estudiosos de izquierdas sino para personas vinculadas al humanismo social y a valores e ideales como la justicia, la igualdad, la libertad real, la fraternidad y la crtica de la manipulacin y el consumismo compulsivo.

Las referencias del Gonzlez Cuevas a Alberto Oliart, Barral y Tras deben matizarse y completarse. Oliart habla del joven Sacristn, cuando era miembro de las juventudes de la Falange, una organizacin de la que se separ con riesgos para su vida [9]; Barral dijo muchas otras cosas (en sentido contrario) sobre el traductor de Adorno, Marcuse y Benjamin, y Tras, que tampoco siempre dijo lo mismo, tiene una mirada muy sesgada sobre la faceta de Sacristn como profesor universitario, faceta, por cierto, que no siempre pudo ejercer: fue expulsado en 1965 por motivos polticos de la Facultad de Econmicas, donde haba sido trasladado forzosamente desde Filosofa y Letras en 1959, y no pudo volver a la universidad hasta el curso 1976-77, un ao despus de la muerte del dictador golpista. Muchos testimonios de ex alumnos, que no fueron discpulos suyos, navegan por aguas muy alejadas de las de Eugenio Tras. Para cualquiera persona que haya sido alumno de Sacristn, hablar de l en trminos de "un profesor universitario proselitista y manipulador, un autntico "vampiro de almas"", le resultar un autntico disparate, un verdadero non sense. Ni manipulador ni proselitista ni vampiro anmico; muy lejos de ello y desde siempre, desde su vuelta en 1956 del Instituto de Lgica y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de Mnster en Westfalia [10].

Para otras aproximaciones, ms detalladas e informadas, a su biografa pueden verse los libros, artculos o testimonios de Pilar Fibla, Esteban Pinilla de las Heras, Juan Carlos Garca Borrn, Josep Fontana, Javier Muguerza, M. Rosa Borrs, Jess Mostern, Jos Luis Lpez Arangueren, Miguel Snchez Mazas, Josep Ferrater Mora, Francesc Vicens y Vctor Snchez de Zavala (ms los ensayos del profesor Laureano Bonet y Jordi Gracia o la biografa poltica de Juan-Ramn Capella). Me olvido de muchos nombres [11]. La tesis doctoral de 2014 de M. Francisca Fernndez Cceres, dirigida por Jos Luis Moreno Pestaa, tambin es de cita obligada en este punto: "El Patrimonio Intelectual espaol. Un acercamiento desde la figura de Manuel Sacristn Luzn" [12].

Nuestro profesor de historia de las Ideas polticas prosigue. Lo hace en estos trminos:

Competente en lgica formal, Sacristn fue incapaz de elaborar una concepcin racional del mundo a travs del marxismo. De hecho, su obra se reduce a panfletos y materiales, textos de ocasin y en general polmicos. Fue derrotado por Gustavo Bueno en su polmica sobre el papel de la filosofa en los estudios superiores. Falangista en su juventud, quiz su mejor obra sea una semblanza intelectual de Jos Antonio Primo de Rivera para un diccionario.

Sacristn fue algo ms que competente en lgica formal. Entre otros autores, conviene ver lo sealado, entre otros, por Jess Mostern, Paula Olmos, Albert Domingo Curto, Antoni Domnech, Javier Muguerza, Luis Vega Ren [13] y Jos Sarrin [14]. El autor de Introduccin a la lgica y al anlisis formal fue, durante aos, un verdadero maestro (casi en minora de tres o de cuatro) en los mbitos de la lgica y la epistemologa. Su papel en la consolidacin de este tipo de estudios cientficos-filosficos en nuestro pas fue decisivo. Luis Vega Ren y Paula Olmos han hablado sobre ello en extenso.

Su obra, como es sabido (y como debera saber alguien que afirma haberla leda), no se reduce a panfletos y materiales, el ttulo irnico (y modesto) que l mismo eligi (al tiempo que vindicaba ambos gneros de literatura poltica) para la publicacin de una buena parte de sus escritos por la Editorial Icaria en cuatro libros a partir de 1983 (Juan Ramn Capella edit, en 1987, un quinto volumen tras su fallecimiento en agosto de 1985: Pacifismo, ecologismo y poltica alternativa). Y no se reduce a esos panfletos y materiales, categoras cuyo sentido l mismo defini en el primer volumen, porque en vida, aparte de sus artculos editados en la prensa clandestina y en alguna revista acadmica y, sobre todo, en enciclopedias, public nada menos que dos de las obras centrales de la filosofa espaola de aquellos aos: Las ideas gnoseolgicas de Heidegger [15] e Introduccin a la lgica y al anlisis formal [16], aparte de Lecturas I. Goethe, Heine, y su decisiva e influyente, aqu y en muchos pases latinoamericanos, Antologa de Gramsci (Siglo XXI, 1970; reeditada por Ediciones Akal en 2013). Tras su fallecimiento se han publicado otras aportaciones suyas. Por ejemplo: El orden y el tiempo, Lecturas de filosofa moderna y contempornea, Seis conferencias, Sobre dialctica, Escrito sobre El Capital (y textos afines)... 

La polmica con Gustavo Bueno no fue tal. Sacristn, que escribi por peticin de unos amigos un opsculo de apenas 40 pginas, nunca respondi al extenso libro del filsofo riojano. La referencia a la derrota se comenta por s misma: no hay derrotas, hablando propiamente, en las discusiones filosficas. Por lo dems, no parece que las posiciones metafilosficas de Sacristn (que l mismo matiz posteriormente, apenas dos aos y medio despus, en una conferencia impartida en la universidad de Zaragoza) estn ubicadas en el archivo de lo superado, trasnochado y carente inters. Basta pensar en el seminario sobre "Filosofa y ciudad" que este mismo curso se est realizando en la Facultad de Filosofa de la Universidad Complutense de Madrid, bajo la direccin de Jos Luis Pardo y Carlos Fernndez Liria [17].

Falangista en su juventud, como decamos y como tantos otros, es cierto que Sacristn conoca el pensamiento de Jos Antonio Primo de Rivera, como Gonzlez Cuevas conoce el de Ramiro de Maetzu por ejemplo (lo que est mejor que bien por supuesto). Eso s, la forma que usa el profesor de la UNED para referirse a ese artculo escrito para un diccionario poltico, el Argos-Vergara, dirigido y coordinado por E. Pinillas de las Heras, que no lleg a publicarse finalmente, parece un poco sesgada e incluso un peln malintencionada. Como si el autor quisiera decirnos que dado que Sacristn haba sido miembro de las Juventudes de la Falange y escribiera aos despus sobre Primo de Rivera, segua siendo falangista en el fondo de su corazn, de su cerebro y de su praxis. Nada de eso. El lector/a lo puede comprobar por s mismo y puede leer el escrito del buen conocedor de la obra de Ortega y Gasset y del pensamiento poltico del dirigente falangista [18]. Por su parte, Juan-Ramn Capella ha explicado con detalle los riesgos que para la vida de Sacristn comport su ruptura con el partido fascista [19].

Tomemos un descanso y sigamos con las consideraciones del profesor Gonzlez Cuevas.

Notas:

1) https://okdiario.com/opinion/manuel-fraga-padre-constitucion-4141837

2) S. Lpez Arnal, "Una mentira cansina sobre Manuel Sacristn que huele a naftalina, anticomunismo y a desinformacin interesada". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=256326

3) Para ms informacin sobre lo sucedido remita a S. Lpez Arnal, La observacin de Goethe, Madrid, La Linterna Sorda, 2015, captulo 2.

4) Vase Francisco Fernndez Buey, Sobre Manuel Sacristn, Vilassar de Mar, El Viejo Topo, 2016.

5) https://okdiario.com/opinion/festival-simplezas-nuestra-izquierda-chiflada-4204914

6) Fue Miguel Manzanera Salabert en tu tesis doctoral sobre el pensamiento y la prctica de Manuel Sacristn quien alert y tradujo la correspondencia entre ambos. Vase tambin (si se tiene curiosidad) S. Lpez Arnal, Entre clsicos, La Oveja Roja, Madrid, 2011.

7) Vase Manuel Sacristn, Sobre Marx y marxismo, Editorial Icaria, Barcelona, 1983, pp. 85-114.

8) Vase Manuel Sacristn, Seis conferencias, El Viejo Topo, Barcelona, 2005, pp. 157-194 (presentacin de Francisco Fernndez Buey, eplogo de Manolo Monereo, edicin de S. Lpez Arnal)

9) Como fue el caso de muchos otros intelectuales de aquellos aos cuarenta y cincuenta. Con una diferencia que persiste en el tiempo: la comprensin generalizada sobre esas militancias juveniles muy de aquella poca, forzadas en muchos casos, se transforma en acusacin, insulto y sospecha cuando se habla de Manuel Sacristn.

10) Vase, a ttulo de ejemplo, "La historia de una expulsin universitaria durante el franquismo. Entrevista con Pep Mercader Anglada." http://www.rebelion.org/noticia.php?id=77866

11) Cito y recomiendo uno de los mejores libros que se han escrito nunca sobre Sacristn en los aos de Laye: Esteban Pinilla de las Heras, En menos de libertad, Anthropos, Barcelona, 1989, con la inclusin de textos inditos suyos.

12) http://filosofiacadiz.blogspot.com/2014/10/21-de-octubre-2014-lectura-de-la-tesis.html

13) Vase, por ejemplo, L. Vega Ren: "Sobre el lugar de Sacristn en los estudios de lgica en Espaa". En S. Lpez Arnal et alii, Donde no habita el olvido, Montesinos, Barcelona, 2005, pp. 19-50.

14) Vase Jos Sarrin Andaluz, La nocin de ciencia en Manuel Sacristn, Dykinson, Madrid, 2017.

15) Reeditada por la Editorial Crtica en 1995. Francisco Fernndez Buey fue el responsable de la edicin. De l es tambin el informado y magnfico prlogo que acompaa a esta edicin.

16) Varias reediciones en Editorial Ariel. Sacristn fue tambin autor de otro manual de lgica, Lgica elemental (el nombre responde a cuestiones tcnicas, de su contenido, no a cualquier otra consideracin: lgica proposicional y lgica de predicados de primer orden), editado pstumamente por Vera Sacristn en la editorial Vicens Vives en 1995 (prlogo de Jess Mostern). Por cierto, fue la editorial Labor quien le encarg el libro pero finalmente tuvo que incumplir su compromiso de edicin por presiones de "las alturas". Sacristn haba sido expulsado ese mismo ao de la Universidad y al enemigo, como se sabe, ni agua y ms tiempos gloriosos del fascismo espaol. No es imposible, es una conjetura, no puedo afirmar nada con rotundidad, que en esas alturas que presionaron haya que ubicar a Carlos Robles Piquer e incluso a su cuado, don Manuel Fraga Iribarne, ministro de Informacin y Turismo en aquellos momentos.

17 Si el lector quiere aburrirse puede ver aqu mi intervencin en este curso, abril de 2019: https://www.youtube.com/watch?v=GzhZhBLDG0A

18) "El pensamiento poltico de Jos Antonio Primo de Rivera". Puede verse ahora en M. Sacristn, Lecturas de filosofa moderna y contempornea, Editorial Trotta, Madrid, 2007, edicin, presentacin y notas de Albert Domingo Curto, pp. 71-79. Abre el autor con estas palabras: "Las doctrinas polticas de Jos Antonio Primo de Rivera estn inseparablemente enlazadas con la situacin histrica en que aparecieron. Esto es de suma importancia porque J.A.P.de R. no es un filsofo poltico, sino un poltico con ideologa propia, un poltico cuyas tesis polticas prcticas se hallan fundadas en un sistema de desarrollo simple y pensado en funcin de la prctica poltica y los datos inmediatos". [la cursiva es ma]

19) Vase Juan Ramn Capella, La prctica de Manuel Sacristn. Una biografa poltica, Madrid, Editorial Trotta, 2005.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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