Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2019

Recordando a Jefferson Trochez, el genocidio de un Gobierno que deshumaniza a nuestros muertos

Remap


El pasado jueves, 6 de junio, fue asesinado por la Fuerza Pblica Jefferson Trochez, un joven de solo 16 aos, quien apenas comenzaba a vivir. Su asesinato ocurri en la finca Vista Hermosa del municipio de Caloto, departamento del Cauca, en medio del desalojo que agentes del Escuadrn Mvil Antidisturbios (ESMAD) y miembros del Ejrcito realizaban contra comunidades indgenas que se encuentran asentadas all desde hace tres aos.

Quienes estaban presentes aseguran que el joven fue herido hacia las once de la maana, y denuncian que, a pesar de la gravedad de las heridas, la Fuerza Pblica lo arrastr y no permiti el paso de ningn delegado de Derechos Humanos, ni siquiera de la madre del menor, para verificar su estado de salud. Solo despus de las dos de la tarde pudo ingresar la Defensora del Pueblo y la Fiscala. Para ese momento Jefferson estaba muerto y su cuerpo con signos de tortura, segn denuncia la Red de Derechos Humanos Francisco Isaias Cifuentes.

Para Andrea Sandoval, amiga del menor asesinado, la muerte de Jefferson produce indignacin y sentimientos encontrados por la impotencia.Yo como amiga y habitante de este territorio, digo que da mucha rabia y mucha indignacin lo que pas con Jefferson, y saber que muri en manos de la Fuerza Pblica, ms indignacin le da a uno, porque se supone que ellos estn es para protegernos, no para atentar contra las comunidades, no para matarnos, expres.

Segn testigos de los hechos, Jefferson qued herido, l estaba vivo todava y cada vez que la mam y la defensora de Derechos Humanos Municipal daba un paso para llegar a donde estaba, el ESMAD tiraba gases lacrimgenos y bombas de aturdimiento. No entendemos por qu no dejaban ingresar la mam al menos, a ver cmo estaba, es que no daban ninguna explicacin para impedir el ingreso de la mam. Eso da para pensar que hay cosas turbias en este asesinato, denuncian.

Jefferson era hijo de campesinos humildes, e integrante de la Asociacin de Trabajadores Pro-Constitucin Zonas de Reserva Campesina del municipio de Caloto, organizacin que hace parte del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano (PUPSOC) y de Marcha Patritica, era defensor de Derechos Humanos y haba sido miembro de la Guardia Campesina.

Quienes lo conocieron lo describen como un joven risueo, colaborador y muy comprometido, convencido de la necesidad de defender su comunidad y su cultura campesina.

La coordinadora de la Guardia Campesina, Mara Elena Gmez, lo recuerda as: l era un chico muy alegre que se vincul a la Guardia Campesina cuando tena 14 aos y se retir cuando tena 15 aos porque estaba estudiando y el tiempo no le daba para hacer las tareas; entonces yo le dije que se dedicara a estudiar, y que cuando tuviera la mayora de edad poda volver a la guardia. Su muerte deja un vaco muy grande, engo muchos recuerdo con l, me queda la promesa que me hizo de que volvera a la guardia.

Hasta el mes de mayo, segn cifras de Indepaz, solo en el 2019 han sido asesinados 75 lderes sociales en el pas; y entre los aos 2016 y 2018 la cifra registrada es de 431 lderes y defensores de derechos humanos asesinados que trabajaban por sus comunidades, por la defensa de sus territorios.

Tal es la magnitud del genocidio en Colombia que no deja tiempo de asimilar lo que est pasando, se termina naturalizando el asesinato, convirtiendo a lderes y lideresas sociales solo en cifras. Muchas veces ante el miedo y la impotencia se guarda silencio o en el peor de los casos, se intenta justificar el exterminio a travs de campaas de odio y estigmatizacin.

El objetivo de asesinar a un lder social no es solo su desaparicin fsica, con su muerte se enva un mensaje de terror a su comunidad, se rompe el tejido social, se fragmenta la organizacin, y las comunidades muchas veces se ven obligadas a desplazarse o a permanecer en silencio en sus territorios con la presencia constante de quienes siembran muerte y miedo.

Es as como con la muerte de Jefferson la comunidad pierde mucho, pierde a un joven comprometido, a un lder social, a un defensor de Derechos Humanos.

l tena muchas ganas de luchar por la comunidad, l deca que le quera colaborar mucho a la gente, que quera trabajar mucho por el reconocimiento de las zonas de reserva campesina, que quera defender el territorio, los recursos naturales, nos va a hacer mucha falta, porque es un lder ms que se nos va, un luchador que se nos va sin ver cumplido el sueo de crear la Zona de Reserva Campesina, expresa la coordinadora de la Guardia Campesina.

Sergio Ordoez, integrante de la Asociacin Pro-Constitucin Zonas de Reserva Campesina de Caloto, al igual que el resto de la comunidad, no deja de sentir impotencia mientras lo describe como un muchacho muy educado que no se meta con nadie, que quera trabajar por su comunidad.

Jefferson fue un joven que siempre estuvo presente para defender a la comunidad y el territorio. Antes de ser asesinado por la Fuerza Pblica, Ordoez lo recuerda participando en la Minga por la defensa de la vida, el territorio, la democracia y la paz, donde estuvo presente en el punto de concentracin de El Cairo (Cajibo), vindosele a todo momento como un muchacho alegre, siempre presto a colaborar, muy respetuoso, con mucho compromiso y ganas de aprender.

La ira y el dolor generalizado por el asesinato de un joven que apenas estaba comenzando a vivir se siente en el ambiente de Caloto, del mismo modo que la ausencia de garantas para la labor de lideresas y lderes sociales tambin es palpable en Colombia, traducindose en un genocidio comprobable en las cifras y la complicidad del Gobierno que no acta y niega la sistematicidad de los asesinatos, los cuales, en casos como este, involucran directamente a la Fuerza Pblica.

Como integrante de la asociacin siento mucha rabia. El Gobierno habla con su Fuerza Pblica de un respeto a los derechos, pero, cul es el respeto?, lo que hacen es una violacin a la vida de un ser humano, a un jovencito que apenas estaba comenzando a conocer la vida. No vemos una sola razn, si es que puede existir alguna, para que lo hayan asesinado, concluye con indignacin y dolor Sergio.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter