Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2019

Perspectivas del movimiento social a los cien das de presidencia de Bukele en El Salvador

CISPES
Nacla

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Lderes del movimiento social en El Salvador hablan de lo que esperan del presidente Nayib Bukele, de qu le piden y cmo piensan transitar entre lo que los separa.

Demonstrators carry signs against water privatization at a May Day march in El Salvador. (Photo by CISPES)

Cuando Nayib Bukele tom posesin como nuevo presidente de E l Salvador el 1 de junio [de 2019] la ceremonia, por primera vez abierta al pblico, fue ms simblica que trascendente, como otros de los primeros pasos del nuevo gobierno. El acto, que se celebr al aire libre en el centro histrico de la ciudad de San Salvador a pocas calles de distancia del bullicio de los vendedores callejeros y del trasiego de los autobuses de la ciudad, encajaba perfectamente en los mensajes populistas de Bukele y se promocion ampliamente como el primer atisbo de una nueva era de go bernanza en El Salvador: inclusiv a , accesible y transparent e .

Sin embargo, cuando se cumplen los primeros 100 das de la presidencia de Bukele y empieza a tomar forma la esencia de su gobierno, las organizaciones del movimiento popular salvadoreo advierten de que lejos de cualquier nueva idea (de donde toma el nombre el partido de Bukele, Nuevas Ideas) el bukelismo supone una vuelta al demasiado familiar programa neoliberal de reconsolidacin de la riqueza y conformidad con el imperialismo, aunque con la nueva imagen de la retrica populista postideolgica de nuestro tiempo.

El primer discurso pblico de Bukele tras las elecciones se pronunci en el ultraconservador U.S. Heritage Foundation, donde garantiz a la multitud de derecha que el pueblo salvadoreo quiere lo mismo que el estadounidense, esto es, libre empresa y un gobierno limitado. Tras este discurso vino una amplia invitacin a inversores extranjeros a venir al banquete de oportunidades que se les ofrece en El Salvador. En su toma de posesin Bukele habl de El Salvador como un nio enfermo cuya cura exige una medicina amarga, responsabilidad individual y sacrificio. Este tipo de metforas neoliberales inquietan al movimiento social ya que deducen de ellas una vuelta a las medidas de austeridad, al paternalismo y a la ideologa de los anteriores gobiernos de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) (1989-2009) que provocaron las crisis econmicas y sociales que siguen manteniendo en la pobreza a gran parte de la poblacin salvadorea.

Los tres escasos meses en el poder han confirmado los temores del movimiento social. A las pocas semanas de asumir el poder el presidente Bukele emprendi una campaa generalizada de despidos que suprimi cientos de empleos en el sector pblico con el pretexto de erradicar la corrupcin. Varias agencias gubernamentales han desaparecido completamente, incluidas aquellas que, irnicamente, eran responsables de la inclusin social, la participacin ciudadana y la transparencia del gobierno, precisamente aquello que su nueva era del gobierno haba prometido proporcionar. Sin embargo, ms all del perjuicio directo y material a los trabajadores y sindicatos del sector pblico, el movimiento social teme que estos recortes pongan las bases de un proyecto an ms radical de restructuracin del Estado, un proyecto a favor del cual el Fondo Monetario Internacional y la Embajada de Estados Unidos llevan aos presionando a travs de mecanismos como la propuesta Ley de Sevicios Pblicos.

Por lo que se refiere a la inmigracin y la seguridad Bukele ha dejado claras sus concesiones a Estados Unidos. Cuando Oscar Alberto Martnez Ramrez y su hija de 23 meses perdieron la vida al cruzar el ro Grande, en vez de denunciar las polticas migratorias estadounidenses que criminalizan a las personas refugiadas y las someten sistemticamente a la violencia Bukele culp a las personas salvadoreas y consider que las muertes eran culpa nuestra. Ampliando este sentimiento a la poltica, inici recientemente una nueva fase de cooperacin con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos para patrullar en las fronteras de El Salvador y soltar en sus calles un importante aumento de fuerzas antibandas. Esta ltima medida ha provocado una fuerte protesta de dirigentes de derechos humanos, especialmente a la luz de la prohibicin generalizada de participacin militar en la seguridad interna consagrada en los Acuerdos de Paz de 1992. Sin embargo, es probable que el embajador estadounidese entrante Ron Johnson, proveniente directamente del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, d la bienvenida a este aumento de la presencia policial y militar. En pocas palabras, Bukele parece asumir totalmente la guerra del gobierno Trump contra la ciudadana de Amrica Central.

Con todo, ninguno de estos hechos ha sorprendido a las organizaciones del movimiento social y popular en El Salvador que mucho antes de las elecciones advirtieron acerca de este lobo con piel de cordero. A los 100 das de que Bukele asumiera el cargo CISPES* recupera una conversacin que mantuvimos con varios dirigentes del movimiento social en la vspera de la toma de posesin: Onidia Gmez de la Fundacin Salvadorea para la Democracia y el Desarrollo Local (FUNDASPAD) habla de derechos humanos, corrupcin e impunidad; la militante y profesora Sara Garca de la Agrupacin ciudadana para la Despenalizacin del Aborto aborda los derechos de las mujeres y los derechos reproductivos, y Bernardo Belloso, perteneciente a la Asociacin para el Desarrollo de El Salvador (CRIPDES), se ocupa de la defensa del medioambiente.

Ofrecemos a continuacin nuestra conversacin (traducida del castellano al ingls y ligeramente editada) sobre lo que las personas dirigentes del movimiento popular en El Salvador esperan del nuevo presidente , de qu le piden y cmo piensan transitar entre lo que los separa.

CISPES: Onidia Gmez, en su opinin, cules son los principales retos para el movimiento social bajo el nuevo gobierno en lo que se refiere a la transparencia y la corrupcin gubernamentales, y a cuestiones similares?

Onidia Gmez: Los ltimos diez aos de gobierno progresista bajo el FMLN nos dieron cambios importantes y significativos, no slo en los indicadores sociales sino tambin en l o que se refiere especficamente a la transparencia y la corrupcin. Antes de 2009 realmente no tenamos ninguna medida contra la corrupcin. Hasta 2010 no vimos una ley que garantizaba el acceso a la informacin pblica [Ley de transparencia y acceso a la informacin]. Antes de esta ley no tenamos ningn modo de saber cmo se distribua el presupuesto nacional entre las diferentes agencias, salarios o proyectos gubernamentales o verdaderamente cmo operaba en general el gobierno central.

Con el nuevo Gobierno nos preocupan algunas cuestiones especficas referentes a la transparencia. Una es cmo ha utilizado Bukele las redes sociales para denunciar o promover a ciertos individuos, sin pruebas de ningn tipo. Si hay una acusacin se debera hacer a travs de la oficina del Fiscal General, no se debera juzgar a las personas en las redes sociales. Eso solo llevar al linchamiento de figuras pblicas y eso no es verdaderamente transparencia en el sentido en el que debe llevarla a cabo un gobierno, sino que de hecho elude todos los mecanismos de la transparencia.

CISPES: Puede hablarnos acerca de cmo ve la postura del nuevo presidente respecto a Estados Unidos?

OG: La verdad es que es una de las situaciones ms preocupantes a las que nos enfrentamos. Por ejemplo, despus de las elecciones de febrero se invit al embajador de Estados Unidos en El Salvador a participar en la transicin de gobierno. Una cosa es que Estados Unidos acompae en una transicin o trabaje en ella, pero ser considerado parte del equipo de transicin es otra cosa. Es algo que nunca habamos visto. Tambin es muy preocupante el papel que la Embajada de Estados Unidos ha desempeado respecto a muchas cuestiones nacionales.

En primer lugar est la Ley de servicios pblicos, que cuestiona el derecho del sector pblico a sindicarse a nivel gubernamental. La fuerza principal que est detrs de esta ley es la Embajada de los Estados Unidos. Es muy preocupante porque pone en peligro la capacidad de los sindicatos para luchar por la estabilidad laboral y la negociacin colectiva, que son unas batallas ganadas con mucho esfuerzo y que esperamos no se deshagan. Una de las cosas de las que hemos odo hablar mucho a Estados Unidos es de la necesidad de modernizarnos. Para ello incluso se ha sugerido que volvamos a la jornada laboral de doce horas para aumentar la productividad.

Otra cuestin en la que vemos una fuerte influencia de Estados Unidos es el llamamiento a votar de una u otra manera, por ejemplo con la Ley de Reconciliacin Nacional [Nota del editor: Despus de la sentencia del Tribunal Supremo de 2016 que derogaba la Ley de amnista, la Asamblea Legislativa dominada por la derecha debati una ley que la sustituyera, tal como estipul el Tribunal]. Estados Unidos ha estado muy activo, por as decirlo, en esta cuestin, ha adoptado una postura muy firme fuerte sobre ella y sobre cmo debera operar la justicia en El Salvador. No creemos que este sea el papel que debe desempear una embajada. Es a los y las salvadoreas a quienes corresponde llegar a acuerdos respecto a esta cuestiones.

Si en algn momento Estados Unidos estuviera interesado en contribuir verdaderamente a esta cuestin de la reconciliacin nacional, podra extraditar a Elliot Abrams, que estuvo involucrado en la matanza de El Mozote. Podra reconocer el papel que Estados Unidos desempe en la guerra de El Salvador y el papel que desempe en la financiacin y adiestramiento de un ejrcito brutal que asesin a tantas personas pertenecientes a nuestro pueblo. Eso est en el origen de la reconciliacin que necesita nuestro pas. Pero quiz no le interese contribuir de este modo a la reconciliacin.

El papel de la Embajada tambin es preocupante en lo que respecta a la transparencia, ya que el nuevo gobierno no dice hasta qu punto pretende permitir que el gobierno de Estados Unidos participe en nuestros propios asuntos. Bukele ya ha hecho varias declaraciones a favor de los compromisos internacionales y sabemos que parte de la estrategia geopoltica de la presidencia de Trump ha buscado el apoyo del presidente entrante. De modo que es preocupante. Este tipo de decisiones no se deben tomar a puerta cerrada, sino que se deben presentar a nuestro pueblo.

CISPES: Sara Garca, en qu situacin est El Salvador en su lucha por los derechos de las mujeres y los derechos reproductivos?

Sara Garca: En El Salvador la prohibicin de abortar es absoluta, no hay excepciones. El contexto de la actual situacin en El Salvador es de una profunda violencia estructural y social contra las mujeres. Varias estadsticas elocuentes lo confirman: en 2018 hubo 353 femicidios en El Salvador y hasta la fecha en 2019 ha habido 131 femicidios. Hay ms de 19.120 embarazos de nias y adolescentes [al ao]. La principal causa de muerte materna entre las adolescentes de El Salvador es el suicidio. Todo esto forma parte de la realidad salvadorea concreta y las cifras claman la injusticia a la que nos enfrentamos. En este entorno es en el que tiene lugar nuestra lucha para descriminalizar y despenalizar el aborto.

CISPES: Qu piensan respecto al futuro bajo el nuevo gobierno?

SG: Bukele ha dicho que apoya descriminalizar el aborto cuando la vida de la mujer est en peligro. Sin embargo, la vida y la salud de la madre implica un contexto mucho ms amplio de lo que muchas personas entienden. Si se est a favor de salvar la vida y la salud de la madre, hay que recordar que a menudo estamos hablando de violencia hacia nias pequeas y de la violacin de estas, lo que claramente amenaza tanto sus vidas como su salud.

Tambin hay otros aspectos de las vidas de las mujeres que justifican el derecho al aborto: son las cuatro causas [por las que defendemos que se permita el aborto: cuando est en peligro la salud de la mujer, en los casos de violacin, cuando el feto sea inviable y en nias menores de edad, especialmente cuando el embarazo es consecuencia de una violacin]. As que la lucha y el problema van ms all de las creencias personales de los candidatos.

El anterior Ministerio de Sanidad adopt una posicin muy clara y firme sobre la cuestin del aborto de modo que lo mnimo que el nuevo gobierno debera hacer es adoptar y fomentar esa misma posicin firme. Lucharemos para que no se retroceda en lo que hemos avanzado. Y lucharemos en solidaridad con el movimiento feminista en toda Amrica Latina y el Caribe porque nuestras luchas estn relacionadas, es una lucha regional.

Creemos adems que es importante no slo que el presidente asuma las propuestas del movimiento social, sino tambin que entable un dilogo con nuestro movimiento, porque sin dilogo no habr democracia. Exigimos libertad de expresin, especficamente en este contexto.

CISPES: Bernardo Belloso, cules son algunas de las preocupaciones referentes al medioambiente y los recursos naturales en El Salvador?

Bernardo Belloso: Cuando el ao pasado ARENA obtuvo el mayor bloque de escaos en la Asamblea Legislativa inmediatamente quiso reformar el Artculo 105 de la Constitucin, que estipula el lmite de la cantidad de tierra que puede poseer una persona en El Salvador. Quiere poner la tierra a disposicin tanto de las corporaciones transnacionales como de las grandes empresas de El Salvador. Esta es una preocupacin fundamental. Igualmente, los partidos de derecha en la Asamblea Legislativa quieren derogar la prohibicin de 2017 de la minera metlica. Es una amenaza muy real porque la derecha tiene una [amplia] mayora de escaos. Parte de nuestra lucha actual consiste en vincular a la Constitucin la prohibicin de la minera para impedir que se derogue.

El otro gran problema contra el que luchamos es contra la privatizacin de los recursos de agua, una lucha que emprendimos ya en 2006, 2007 debido a las polticas del presidente Tony Saca [ARENA]. Ahora que los partidos de derecha tienen una mayora an ms amplia en la legislatura han vuelto a empezar a tratar de privatizar el agua en El Salvador. Los movimientos sociales siguen defendiendo la Ley general del agua que garantiza el derecho al agua.

Uno de los grandes retos que tenemos ante nosotros referentes al nuevo gobierno es si va a apoyar estos objetivos medioambientales y cmo lo har. Por el momento las posturas de Bukele tienden a favorecer los intereses econmicos por encima de los intereses populares.

CISPES: Cmo ve la relacin entre el gobierno Trump y el de Bukele en las cuestiones medioambientales?

BB: La relacin entre el gobierno estadounidense y el gobierno entrante de El Salvador se est profundizando y esto afectar a las vidas de nuestra poblacin. La influencia geopoltica que Estados Unidos busca mantener en El Salvador para fortalecer el poder econmico y militar en toda Amrica Latina viola nuestr a soberana y el derecho constitucional a gobernarnos a nosotros mismos. Es indudable que una mayor implicacin de Estados Unidos tendr consecuencias, especialmente entre las clases sociales y econmicas ms vulnerables de El Salvador. Vemos el impacto de Estados Unidos en otras zonas de Amrica Latina, por ejemplo en Venezuela, donde se cuestiona el derecho del pueblo a elegir sus propios dirigentes y a decidir su propio futuro. Interpretamos esto como la intencin por parte de Estados Unidos de construir un nuevo eje de poder en Amrica Latina que sirva a los intereses polticos y a las polticas neoliberales de Estados Unidos. Mientras tanto, hay poblaciones en Amrica Central, particularmente personas indgenas, a las que se est masacrando y les estn quitando sus recursos naturales, y Bukele no ha dicho nada al respecto.

El nuevo gobierno mantiene una alianza con el gobierno de Estados Unidos y con industrias privadas multinacionales y transnacionales. Lo que esperamos es que aumente la criminalizacin, como vemos [en otras partes de Amrica Central] donde gobiernos represivos estn criminalizando a comunidades enteras para beneficiar a la industria privada. Tambin est la amenaza de que la ley antiterrorista, que cre ARENA y sigue en vigor, se utilice para aplastar cualquier accin que podamos emprender como movimiento. Es preocupante.

Esto significa que la gente en este pas tiene que seguir resistiendo. Es importante seguir luchando por lo que ya se ha ganado y reconocer que hemos logrado nuestras victorias en las calles, nadie nos las ha dado. As que si vemos que hay una mala gobernanza vamos tener que movilizarnos. Veremos si Bukele trabaja para la mayora de las personas salvadoreas, si responde a las necesidades de la mayora o de la minora.

* El Committee in Solidarity with the People of El Salvador (CISPES, Comit de Solidaridad con el Pueblo de El Salvador ) es una organizacin de solidaridad perteneciente al movimiento social que desde 1980 apoya la lucha del pueblo salvadoreo por la justicia social y econmica.

Fuente: https://nacla.org/news/2019/09/06/100-days-nayib-bukele-el-salvador-social-movement

 

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter