Portada :: Chile :: Chile: Rebelin antineoliberal
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-11-2019

Piera aprieta la mano ante la aceleracin de las movilizaciones
Un gobierno enfrentado a un pas

Paul Walder
CLAE


El presidente chileno Sebastin Piera, tras haberse ausentado en los medios durante los das ms calientes de la crisis regres a las pantallas al inicio de esta semana a travs de una entrevista a la BBC. Un mensaje a la comunidad internacional, con nfasis en los inversionistas, para decir que en Chile todo estaba bajo control y l no tena pensado renunciar.

El mensaje al mundo tuvo su contraste en Chile mediante puntos de prensa desde La Moneda para anunciar su agenda social, o una serie de pequeos subsidios a sectores medios y pequeas empresas que son un detalle inocuo ante la magnitud de las demandas sociales. Del mismo modo que Piera no ha querido atender a los crecientes reclamos de la poblacin, la ciudadana tampoco se interesa en escuchar las dbiles propuestas del presidente.

Las medidas anunciadas por Piera tienen otro destinatario. Es la oposicin poltica, tan deslegitimada ante la poblacin como la coalicin de gobierno, pero salvavidas de ltimo momento para enfrentar la crisis social que escala un poco ms cada da en un proceso inverso a la degradacin del Ejecutivo.

Esta semana Cadem, la encuesta semanal ms divulgada y bastante cercana a Piera, anunci que el presidente haba roto todas las marcas histricas de repudio ciudadano. Slo un trece por ciento de los encuestados le expresan an su respaldo, guarismo que en los hechos ha de ser incluso menor.

Las medidas sociales que repite Piera cada maana han ido acompaadas de una creciente represin para controlar el descontento en las calles. A las veinte personas asesinadas se han sumado,hasta este mircoles segn cifras del Instituto Nacional de Derechos Humanos, 1.778 personas heridas en hospitales, de las que 177 corresponden a lesiones oculares, cifra indita en situaciones similares en otras naciones, ms de cinco mil detenidas y 219 acciones judiciales presentadas por organizaciones contra la polica.

Los carabineros han actuado con una creciente violencia, episodios registrados por centenares de cmaras de telfonos mviles que circulan por las redes sociales. Acciones aparentemente innecesarias, como una violencia que impresiona e indigna al pas, se presume que responden a una estrategia de amedrentamiento previamente planificada. Han aparecido vehculos particulares secuestrando a manifestantes y operaciones de carabineros vestidos de civil.

Una manera de operar que a no pocos les recuerda la dictadura. Ello, en especial cuando hace una semana Anonymous filtr informacin de las pginas oficiales de Carabineros con datos de seguimiento de organizaciones y lderes sociales. La polica chilena ha vuelto a ser tambin una polica poltica.

Las movilizaciones y protestas han seguido en esta tercera semana tanto en intensidad como en masividad. En Santiago tambin han tenido un matiz: se han extendido a otros barrios. Este mircoles las barricadas se corrieron desde la Plaza Italia, el centro de todas las luchas, a Providencia y Las Condes, sectores de la burguesa tradicional, con torres de cristal y oficinas de las grandes corporaciones.

Es el barrio en el que Piera tiene su consorcio financiero y desde el que se eleva el Costanera Center, la torre ms alta de sudamrica y smbolo, para los chilenos, del consumismo, los crditos usureros y el neoliberalismo. Este mircoles los jvenes manifestantes se enfrentaron a un cerco policial tan denso como el de La Moneda en una batalla que se extendi, con gases, balas de goma y agua, durante largas horas.

Extensin de las barricadas

La lucha en las calles crece con fuerza entre los jvenes. Este lunes los colegios y universidades intentaron reanudar las clases, con un efecto contrario. Los establecimientos estn ahora en toma y hay ms y ms estudiantes en las calles. Pero no solo los jvenes. las movilizaciones se expanden y buscan diversas formas de expresin.

Este jueves el Consejo de Rectores de las principales universidades chilenas llam al presidente Piera a escuchar al pueblo y buscar una salida a la crisis con un cambio constitucional, en tanto en otro lugar de Santiago y a otra hora el ministro de Salud, Jaime Maalich, un mdico ex socio de Piera en una inversin en el sector de la salud, fue objeto de una funa (escrache) durante una visita a un hospital pblico por parte de los mdicos, paramdicos y hasta los mismos pacientes.

Cada da los hechos parecen precipitarse. Tras un mircoles intenso en movilizaciones, con largas batallas callejeras, Piera reaccion el da siguiente con un paquete de medidas que aumentan los castigos por saqueos, barricadas y hasta por el uso de capuchas junto a una batera de nuevas atribuciones a los organismos de inteligencia.

Estos anuncios, que la oposicin y las organizaciones sociales han calificados de incendiarios y aterradores, solo aumentarn su aislamiento y la indignacin entre la poblacin. Con un trece por ciento de apoyo, cabe preguntarse si estas decisiones son personales o son el resultado de presiones en este momento difciles de definir. Lo que s est claro es que ms all de la crisis est la catstrofe.

En esta escena, Piera pierde puntos cada da. Cada hora que pasa suma nuevos adversarios por la represin desatada, por el aumento de jvenes heridos y chicas humilladas y violadas en los cuarteles, por la prepotencia de una polica que parece haberse saltado todos los protocolos y cortado todos los lmites. Ya no se sabe si son rdenes del gobierno aquellos abusos, que han sido denunciados como evidentes violaciones a los derechos humanos, o es una polica que ya no responde a una autoridad poltica.

Hay analistas que se han preguntado sobre los poderes que estn hoy en juego y cul es el poder que le queda a Piera. Pero aquello tiene, por el momento, un no menor rango de especulacin. Nadie sabe bien todava qu alcances tendr el movimiento, en qu medida lograr conquistar sus demandas y qu fuerzas, adems del gobierno y su coalicin poltica, estn en conflicto. Con la excepcin de una cada de once puntos de la bolsa chilena desde que estall la crisis y de un no despreciable deterioro del peso frente al dlar, las cpulas empresariales y las grandes corporaciones se han mantenido en silencio.

El bloque sindical en escena

Lo nico claro es que este trance sigue en alza. Cada da tiene nuevas actividades convocadas por las redes sociales y este viernes se prev otra gran concentracin en la Plaza Italia. Para la semana entrante, habr una nueva prueba de fuerzas con una huelga nacional que intentar afectar la produccin, los servicios y el consumo.

Un desafo de los trabajadores que deber estar a la altura de las movilizaciones de la poblacin y que debiera torcer una abulia sindical de varias dcadas. Desde hace ms de 40 aos que no ha habido un paro general en Chile.

La crisis actual podra cambiar la historia sindical reciente. La plataforma Unidad Social, que integra a centrales, federaciones, sindicatos, al movimiento estudiantil y numerosas organizaciones, ha convocado para el martes 12 al paro, que en esta oportunidad contara con la participacin de la Unin Portuaria de Chile, los poderosos sindicatos de la gran minera, la Confederacin de la Construccin y los trabajadores de la Empresa Nacional de Petrleos.

De resultar el paro, sera una demostracin de unidad y marcara un fortalecimiento del bloque sindical en un movimiento que hasta hoy no pierde sus rasgos juveniles.

La estrategia de Unidad Social, que tiene como objetivo final iniciar un proceso constituyente, pasa tambin por fortalecer la movilizacin y participacin ciudadana mediante los ms de 15 mil cabildos y asambleas territoriales, que se arman peridicamente en plazas e incluso en esquinas de barrios.

Desde aqu debe surgir el poder constituyente en un pas cuyas constituciones siempre han sido impuestas desde las elites. La actual, la espuria y que est hecha a la medida de las oligarquas y tiene como eje fundamental la propiedad privada por sobre derechos fundamentales, fue redactada e impuesta por la dictadura.

En estos das se vive en Chile un proceso destituyente. Del gobierno, del mismo presidente, de la constitucin de Pinochet y del rgimen neoliberal, observado desde diversos ngulos como una amenaza. Estos son los avances que se persiguen con la aceleracin de las movilizaciones.

Contra qu lucha el movimiento y Unidad Sindical? Contra una paradoja. Contra un gobierno y un presidente con apenas un trece por ciento de respaldo ciudadano que pide salvavidas a sus tradicionales opositores polticos, aquellos que conformaron los gobiernos de la Concertacin y Nueva Mayora.

Un presidente que busca el amparo del rgimen poltico y econmico, representado desde los otros poderes del Estado, las Fuerzas Armadas y del Orden, las iglesias y, por cierto y en primer lugar, el poder econmico. Un acercamiento que busca aliados para reforzar el orden neoliberal, alargar las negociaciones en espera del desgaste del movimiento social.

*Escritor y periodista chileno, director del portal politika.cl, analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE)

http://estrategia.la/2019/11/07/un-gobierno-enfrentado-a-un-pais-pinera-aprieta-la-mano-ante-la-aceleracion-de-las-movilizaciones/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter