La llegada del ultraderechista Jair Bolsonaro a la presidencia en el primer da de 2019 fue previa a la de los integrantes del Congreso: los diputados y senadores electos o reelectos asumieron el 2 de febrero. En la estela de la victoria de Bolsonaro, el Congreso recibi un nutrido volumen de nefitos que, a ejemplo del presidente, no tenan ninguna experiencia. Ms de la mitad de los 513 diputados nacionales llegaron a sus escaos por primera vez, y la renovacin parcial del Senado (54 de un total de 81) ha sido estruendosa: nada menos que 85 por ciento de los electos no estaba en la legislatura anterior.

Por la falta de articulacin del Poder Ejecutivo junto al Congreso, 2019 fue un ao de tensin permanente.

En medio a la agitacin intensa, algunos detalles solo merecieron la atencin de los analistas polticos ahora, durante el receso parlamentar.

Entre lo que pas desapercibido o casi, un punto se destaca: fueron presentados nada menos que 21 proyectos de ley seis por el PSL (Partido Social Liberal) por el cual Bolsonaro se eligi, y luego abandon; los otros 15, por partidos de derecha que gravitan alrededor del gobierno destinados especficamente a manifestaciones populares. Algunos fueron presentados con el pedido adicional de ser tramitados en carcter de urgencia. Anteriormente, otros 49 proyectos se arrastraban desde 2013 por los despachos tanto de la Cmara como del Senado. Lo inslito ha sido la avalancha que desplom sobre el Congreso en un solo ao.

Casi todos los proyectos criminalizan conductas comunes en manifestaciones callejeras, como el uso de mscaras. Adems, se pretende definir como acto criminal el bloqueo de calles y avenidas. Enfrentar verbalmente o no obedecer a rdenes policiales resultar en puniciones mucho ms rigurosas que las actuales.

Otras medidas prevn que las fuerzas de seguridad infiltren agentes entre manifestantes e intercepten telfonos fijos y mviles, adems de ingresar en redes sociales atropellando eventuales bloqueos, todo eso sin autorizacin judicial previa. Tambin se propone que sean considerado actos de terrorismo prender fuego a autobuses o hacer intentos de subvertir el orden constitucional y causar inestabilidad democrtica.

En cuanto a incendiar autobuses, se trata de una accin bastante clara. Lo que no queda nada claro es cmo determinar qu seran intentos de subvertir el orden constitucional y causar inestabilidad democrtica.

Hay, en fin, de todo un poco entre los proyectos que tramitan, propuestos en su inmensa mayora por diputados nefitos, muchos de ellos ex militares o policas. Uno de los proyectos provoca risas: determina que sea creada una lista de personas que intentaron o cometieron actos de terrorismo, precisamente lo que todava no fue definido. Punicin prevista para los que integren la lista: de por vida no podrn comprar pasajes areos.

Muchsimos otros, sin embargo, provocan serias preocupaciones: se destinan claramente a declarar terroristas a movimientos sociales urbanos como rurales, y establecen un control riguroso relacionado a actividades sindicales y convocatorias de manifestaciones callejeras.

En tiempos de Bolsonaro, nada ms previsible que avanzar en intentos destinados a cercear de manera radical eventuales protestas callejeros. Y, de parte de los que comulgan con el presidente ultraderechista, tener bien claro que hay que endurecer siempre y perder cualquier vestigio de ternura.