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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2004

Sobre las acusaciones de Bush a Cuba como destino de turismo sexual
Sexo imperial

Jean Guy Allard
Granma


Cinco mil prostitutas, prostitutos y trasvests invadieron en los ltimos das de junio la ciudad chilena de Valparaso para acoger a 5 500 visitantes uniformados de EE.UU., el pas cuyo Jefe de Estado acusa a Cuba de alentar el turismo sexual.

Si el disparate del presidente Bush acerca de la Isla fue grotesco hasta el punto que su propia prensa se apresur en desmentirlo -incluso el Miami Herald, donde el viajante puede encontrar siempre una amplia seleccin de anuncios "exticos" bastante claros en cuanto a su oferta- la presencia de trabajadores del sexo en la gran ciudad portuaria chilena fue ms que real.

Washington ofreci a los porteos el extrao regalo de una visita masiva de millares de los mismos individuos que "liberaron" a Iraq a fuerza de bombardeos, masacres y torturas. Ms de 3 500 se encontraban a bordo del USS Ronald Reagan, uno de los portaaviones ms grandes de EE.UU., mientras otros 2 000 bajaron de otras naves acompaantes.

El USS Ronald Reagan viajaba desde la costa Este de EE.UU. hacia el puerto de San Diego, en la costa Oeste, cruzando el Estrecho de Magallanes. Se estim conveniente dejar a la tripulacin estirar sus miembros al pasar por el Sur de Chile, convirtiendo esa pausa en el largo recorrido en manifestacin de cortesa.

Aparentemente colmado de alegra por el desembarque, el Alcalde de Valparaso orden una limpieza general de la ciudad.

La Cmara Regional de Comercio, siempre atenta a los menores deseos del pueblo, aplaudi frenticamente al enterarse de esa inesperada lluvia de billetes verdes que iba a inundar las cajas de sus honorables miembros.

El delirio de los comerciantes haca prever gastos de parte de los marinos norteamericanos, que iban "desde los 800 mil dlares hasta 1,5 millones".

El gobernador de Valparaso, Ivn de la Maza, entre los ms optimistas, se atrevi a predecir un milln y medio de dlares para el comercio porteo. "No han bajado en dos semanas, tienen ganas de pasarla bien, de comprar recuerdos y pasear", asegur optimista.

Un reportero local escribi con la inocencia del racista que ignora su inclinacin: "Realmente se trata de una nave cosmopolita donde se encuentran razas de todo el mundo. Entre ellos sobresalen los afroamericanos, aunque tambin se pueden apreciar ojos rasgados y, por supuesto, el infaltable acento latino".

Sin embargo, consciente de que los guerreros del emperador pueden ser, como los roedores y los rapaces, vectores de enfermedades, una ONG antiSIDA decidi distribuir 10 mil preservativos.

"Estamos trabajando de forma especial con los grupos de riesgo ms vulnerables", dijo al diario La Estrella, de Valparaso, Anbal Vivaceta, secretario ministerial de Salud, sin extenderse ms adelante sobre la amplitud de los daos causados por el turismo imperial.

En el contingente de prostitutas que acudieron -con sus acompaantes- a ofrecer sus servicios, se observ un importante nmero de chilenas, aunque tambin, alertadas por los cables de las agencias de prensa sobre la envergadura de la invasin, hubo un gran nmero de argentinas, acompaadas por brasileas, bolivianas, peruanas y hasta colombianas.

"Es como si la noticia del portaaviones nos convirtiera, de golpe, en un pas bananero, como la Cuba de Fulgencio Batista", coment Waldo Ortega Jarpa, del diario El Sur, recordando la poca cuando la mayor de las Antillas viva bajo la proteccin imperial y la bota de un dictador designado por ese mismo imperio.

"Que no se entere Mesa, me refiero al Presidente de Bolivia, que nos tiene como un pas serio, estable, que avanza. Se alegrar de la falta de mar, para no tener que hacer la repartija de adminculos", aada para apuntar luego: "Llega el patrn y hay que barrer el piso de tierra, ponerse la ropa nueva y buscarle compaa".

Turismo sexual la visita del USS Ronald Reagan a Valparaso?

Quin se atrevera a decir tal cosa a George W. Bush y a Ronald Rumsfeld, personas tan decentes, que hicieron el honor al gran puerto chileno de una visita de sus tropas?

Aunque el nico motivo de tanta cortesa parece ser algo, digamos, equvoco.




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