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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2006

Ms all del horizonte Zapatero

G. Bster
Rebelin


Zapatero ha celebrado la mitad de su legislatura con un mitin de triunfo en la plaza de Vistahermosa de Madrid y una campaa de celebracin de sus xitos. Ello ha sido posible porque la crisis iniciada en octubre de 2005 como consecuencia de la contraofensiva extraparlamentaria de la derecha social y poltica ha acabado estrellndose contra la aprobacin por el Parlamento espaol de una propuesta cepillada de nuevo Estatut de Catalunya abriendo la puerta a las reformas controladas del resto de los estatutos de autonoma y de la propia Constitucin- y el inicio del proceso de paz en Euskal Herria con la declaracin de alto el fuego permanente de ETA. En el propio gobierno socialista, la derrota de la derecha ha significado la salida del ministro de defensa Bono, que se haba convertido en el principal defensor de un bloque constitucional con el PP, que hubiera otorgado derecho de veto a la derecha sobre el proceso de reformas democrticas en curso.

Claro-oscuros del Zapaterismo

Esta derrota de la derecha y la consolidacin del liderazgo del propio Zapatero en el PSOE no dejan de tener sin embargo importantes claro-oscuros. En parte, la ofensiva extraparlamentaria de la derecha ha sido frenada porque Zapatero ha pactado con la Iglesia Catlica no solo mantener el Concordato que asegura su financiacin y sus privilegios, sino tambin el statu quo en la enseanza obligatoria, sacrificando la extensin y el predominio de un modelo universal de enseanza laica y progresista. Un respeto que se extiende a la obra social de la Iglesia catlica, que tendr consecuencias castradoras para la nueva Ley de Dependencia.

En la reforma del mercado laboral, el Gobierno, lejos de apoyar las reivindicaciones sindicales, ha jugado a equilibrar los intereses de los trabajadores y de la patronal, como si ello fuera posible y esa fuera la tarea de un gobierno de izquierdas. El precio para que los empresarios cumplan la ley y extiendan la contratacin indefinida no es sino el abaratamiento del despido, en unos de los pases con mayor precariedad y siniestralidad laboral de la UE.

El cepillado de la propuesta de Estatut del Parlament de Catalunya frustra una vez ms la solucin democrtica de la cuestin nacional, aunque ample el proceso de descentralizacin y autogobierno. El techo de la segunda transicin vuelve a chocar con la monarqua aunque se termine con la marginacin de las princesas en la sucesin de la corona- y con una concepcin del estado espaol espaolista, muy lejana del federalismo necesario para una modernizacin del estado.

Es una monarqua republicana el mejor de los mundos posibles?

Estas limitaciones son presentadas como el mejor de los mundos posibles. Zapatero ha gestionado con la pasividad de toda la izquierda institucional y social- la correlacin de fuerzas que le llev al Gobierno en fro. El mayor ciclo de movilizaciones desde el fin del Franquismo, del 2002 al 2004, ha dado paso a una campaa de fidelizacin del voto y de cooptacin de los cuadros de los movimientos sociales en nombre de la imprescindible resistencia contra la derecha, exigiendo su desmovilizacin.

El peligro de esta orientacin no ha podido ser ms evidente. En seis meses -de octubre del 2006 a marzo del 2006- el apoyo a los partidos de izquierda caa ms de 7 puntos, mientras el PP aumentaba el suyo en 1. Una cada que solo se ha remontado con la aprobacin del Estatut y, sobre todo, el alto el fuego permanente de ETA. Pero est aun por ver si el Govern tripartito de Catalunya es capaz de sobrevivir al pacto PSOE-CiU sobre el Estatut y ello no implica una fuerte erosin del conjunto de la izquierda catalana, como consecuencias de la frustracin de las esperanzas puestas en ella. El referndum de junio en Catalunya ser la prueba de fuego.

Descartada la victoria revanchista del PP y su asalto desde la calle, el resultado ha sido un corrimiento cada vez mas acuciante hacia una alianza del PSOE con CiU y el PNV, que margine a las fuerzas ms a la izquierda, IU-ICV y ERC, respondiendo a nivel institucional a la falta de movilizacin de la izquierda en la calle o, lo que es peor, a la negativa a recoger sus reivindicaciones cuando se producen como en el caso de las manifestaciones del 18 de febrero. Rubalcaba en el Gobierno representa la apuesta por la negociacin en Euskadi, pero tambin la apertura hacia CiU y el PNV. La otra alternativa sera una profundizacin de las manifestaciones nacionales del 18 de febrero en Barcelona y Bilbao, y las incipientes movilizaciones sociales que han tenido lugar en Madrid, Extremadura, Ibiza o Andaluca, que acabasen reforzando electoralmente a las distintas fuerzas a la izquierda del PSOE en su conjunto.

Ms que en el mejor de los mundos posibles, nos encontramos en una fase de transicin en la legislatura del Gobierno Zapatero, que puede ser breve si se produce la crisis del Tripartito cataln. El mejor ejemplo del grado de coexistencia de esas contradicciones, antes de que se hagan antagnicas, es la pretensin de que sea la propia monarqua borbnica impuesta por Franco la que rentabilice las celebraciones del 75 aniversario de la Repblica, como una monarqua republicana.

Las cuestiones democrticas y sociales aplazadas

Ya Marx avis que no son posibles las repblicas cosacas por mucho tiempo. El amplio margen de maniobra del Gobierno Zapatero viene dado por elementos cuyunturales, como el ciclo de crecimiento de la economa espaola sobre la base de un modelo insostenible de endeudamiento familiar y la especulacin inmobiliaria heredado del PP, o el miedo a la vuelta de la derecha. Pero sobre todo, por la acumulacin estructural de reformas democrticas aplazadas, tanto legislativas como institucionales.

Ello ha dado un espacio importante a la democracia social con pretensiones radicales de Zapatero, que el mismo ha definido de la siguiente forma: Ms que un socialdemcrata soy un demcrata social. El camino para los avances sociales es fortalecer los derechos de los ciudadanos y el control de los poderes pblicos. El programa de una izquierda moderna pasa por una economa bien gobernada con supervit de las cuentas pblicas, impuestos moderados y un sector pblico limitado(Entrevista en El Mundo 16/4/06)

Pero sus lmites son evidentes cuando se topa con la cuestin nacional. Para no hablar de la cuestin social.

Coincidiendo con este ecuador de legislatura, Vicen Navarro (1) ha publicado varios estudios sobre las consecuencias del poder de clase y de gnero en la sociedad espaola que muestran hasta que punto la gran victima de la Transicin han sido las clases trabajadoras. No solo sufren cotidianamente un dficit social creciente con la UE del Euro de casi un 30% -que se expresa en una enseanza y una sanidad de segundas y segregada, e incluso en diferencias de esperanza media de vida- sino que tiene enormes consecuencias prcticas sociales y econmicas, que bloquean la modernizacin y el progreso del estado espaol en su conjunto.

A este desafo fundamental, que exige cambios fuertes en la correlacin de fuerzas que den ms poder democrtico a los trabajadores y trabajadoras, el Gobierno Zapatero no solamente no responde, sino que contina unas polticas socio-liberales de equilibrio presupuestario sin presin impositiva sobre las clases burguesas similar a la media europea que suponen un aumento creciente del dficit social. Una de sus consecuencias es el dficit presupuestario de las comunidades autnomas, hacia las que se ha descentralizado el gasto social sin dotarlas de la correspondiente financiacin.

De la misma manera que no es posible una monarqua republicana, tampoco es posible una democracia social sin desarrollo del estado del bienestar. Son concepciones ilusorias, virtuales, que hinchan un globo. Pero la nica forma de que ese globo explote de manera favorable para las clases trabajadoras es una recuperacin de su autonoma reivindicativa, un nuevo ciclo de movilizaciones sociales y democrticas que abran un horizonte de cambio social y democrtico a la izquierda, ms all de las frustraciones que se vislumbran en esta segunda transicin autocensurada y socio-liberal.

(1) Ver Vicen Navarro, El subdesarrollo social de Espaa, Ed. Anagrama (18 ) y para un anlisis detallado por sectores, V. Navarro (director), La situacin social en Espaa, Ed. Biblioteca Nueva-Fundacin Largo Caballero. Para otros artculos de Vicen Navarro sobre estos temas www.vnavarro.org



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