Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2004

Un agente del contrainteligencia cubana se infiltra en Reporteros sin Fronteras:
"Yo fui el primer representante de RSF en Cuba"

Jean Guy Allard
Granma Internacional


Nestor Baguer Snchez-Galarraga en una entrevista exclusiva concedida a los autores de Le Dossier Robert Mnard - Pourquoi Reporters sans frontires s'acharne sur Cuba, explica cmo Mnard lo reclut y despus le entreg un ordenador porttil (laptop), segn el procedimiento idntico a los que utilizan universalmente todos los "honorables corresponsales" de la CIA implicados en operaciones de reclutamiento y suministro de informaciones. Baguer era entonces presidente de la Asociacin de Periodistas Independientes... para las necesidades de la causa, puesto que era el agente Octavio de los rganos cubanos de contraespionaje.

A continuacin reproducimos esta reveladora entrevista.

-Cmo usted se puso en contacto con Mnard?

-Ellos oyeron de la Asociacin de Periodistas Independientes de Cuba, y que yo era el principal periodista disidente. Hicieron primero contacto a travs de la familia de una persona que estuvo en prisin y que me conoca. Yo dije que estaba dispuesto a trabajar pero pregunt cules eran las condiciones. Luego vinieron a Cuba. Por sorpresa.

-Cuando Mnard aparece en La Habana, el 20 de septiembre de 1998, lo visit a usted en su casa?

-No. El nunca estuvo en mi casa sino que nos reunimos en esa tercera casa, ubicada en calle 21 y G, con la gente que haba establecido contacto con nosotros. Mnard se encontraba ah con su asistente (Rgis Borgeat).

-Cmo se desarroll esa conversacin?

-Me dijeron que les haca falta hablar en privado conmigo y que bamos a dar una vuelta. Tenan un carro abajo, y salimos a dar una vuelta por todo el barrio del Vedado.

-El no quera conversar en esa casa?

-No. El quera salir para hablar con tranquilidad. Quera estar en su vehculo para hacerlo. Insista que no hubiera testigos de lo que estara hablando conmigo.

-Por qu?

-El no tiene confianza, parece, con nadie.

-Quin manejaba el carro?

-Su asistente. Un muchacho ms joven que l. Mnard y yo estbamos sentados detrs.

-Hablaban en espaol?

-Si. El habla bastante espaol.

-Quin hablaba con usted?

-Ms bien Mnard, aunque el otro participaba tambin.

-Grabaron la conversacin?

-Que yo viera, no.

-Cmo estaba vestido?

-Se vesta bien. Elegante.

-Cmo present sus objetivos?

-El me present eso como una cuestin para la defensa de la libertad de prensa. Todo era para la libertad de prensa "en el mundo entero". Que ellos eran una organizacin internacional para proteger a los periodistas en el mundo entero. Dijo que l era patrocinado por muchas grandes firmas de Francia que le daban dinero para realizar esta labor. Que haba gente en Francia interesada en eso.

Se dice que Mnard es un tipo autoritario que no le interesa compartir. El vena a dar instrucciones. No escuchaba. Vena a decir lo que haba que hacer.

-Ya RSF iba atacando a Cuba desde Francia?

-Claro. Lo que quera era que fuera de aqu directo. Parece que antes se nutra de Miami. Pero quera tener su fuente de Cuba para que fuese ms creble.

-Pareca persona adinerada?

-Para alojarse en el Hotel Nacional y alquilar un carro grande, de lujo. eso cuesta algunos dlares diarios.

-Cunto tiempo dur este paseo?

-Como una hora. La computadora no me la entrega l sino que me cita en un parque y entonces manda a su asistente a que me la entregue.

-Dnde fue eso?

-En el parque de 21 entre J y K. El parque grande que hay all.

-Cmo fue?

-Me llamaron y me dijeron que deba estar en ese lugar en tal hora.

-Haba alguien all cuando lleg?

-No haba nadie.

-Y qu hizo usted?

-Me sent en un banco y en eso lleg su ayudante, me entreg la computadora. Era chiquita, una laptop. Y se fue. Sin ms.

-Eso corresponde, segn su opinin, a una forma de actuar de servicios de Inteligencia?

-Lgico. No tiene nada que ver con el periodismo.

-Las citas en los parques son algo comn en el periodismo cubano?

-En absoluto. Aqu nunca se necesita ir a un parque para esta labor.

-Tampoco encerrarse en un carro para que no haya testigos?

-Tampoco.

-Lo normal hubiera sido que pasara por su casa?

-Claro. El tena mi telfono.

-Y actuaban como si fueran gente acostumbrada de trabajar as?

-S.

-Como si fueran agentes de algn servicio de Inteligencia?

-Exactamente.

-Nunca haba viajado a Cuba?

-Nunca.

-Y qu conocimiento tena de Cuba?

-Ninguno. El llevaba dos das aqu. Qu iba a conocer de Cuba? Hablaba por ejemplo de un problema racial. Que haya en Cuba personas que sean racistas, eso s, pero eso existe en todos los pases del mundo. Pero en Cuba no hay poltica racista, ya que existen oportunidades iguales para todas las razas. Al contrario de Estados Unidos.

-Cunto tiempo se qued en La Habana?

-Creo que se qued una semana. No vio a ninguna persona ms, que yo sepa.

-De qu forma se mantuvo en contacto con Mnard?

-Por telfono. Me llamaba su ayudante desde Francia. yo hablaba entonces ms con Rgis, que con Mnard.

-Era l quien diriga su actividad?

-S.

-Peda temas particulares?

-Precisaba lo que quera que se hablara. Ellos indicaban los temas.

-Rgis se comunicaba con usted cada semana?

-Casi todas las semana. Largas llamadas porque yo tena que transmitir mis textos. Yo lea las noticias y l las grababa. Y luego daba consejos.

-Consejos?

-Rgis me reprochaba que yo era muy suave. Le deca que yo no estaba acostumbrado a decir ciertas palabras. Tengo un nivel cultural y no estoy acostumbrado a decir, ni a un enemigo, ciertas cosas. Me preguntaban por qu no llamaba a Fidel Castro asesino. Le deca que tena que respetar a la autoridad para que me dejaran seguir. Pero l insista para que yo dijera que Fidel Castro era un asesino, que era esto, que era el otro. Esto nunca lo consigui de m y eso llev a una elacin muy tensa.

-Se puso bravo en algn momento?

-Al final, s. Era molesto. Y rompi y nombraron a otra persona como representante porque l deca que yo no era suficientemente agresivo. Y me daba ejemplo de otros que enviaban noticias que todas eran falsedades. Que haba tantas personas en huelga de hambre y era falso. No haba nadie en huelga de hambre. Una vez que se pretenda hacer una huelga, yo fui personalmente al lugar, en el reparto Santo Surez. Entr de repente a una hora que no me esperaban. Y me encontr con esa gente cocinando sopa de pollo. Todo era una mentira.

-Dnde se publicaban sus noticias?

-Nunca supe, pues l nunca mand recortes, nada. Slo una vez me mandaron una revistita, hecha por ellos.

-Solicit informaciones sobre la defensa del pas?

-Si. El quera saber si conoca de desafectos en el Ejrcito, en la Polica. Le interesaba saber eso.

-RSF actuaba como si fuera una agencia de prensa?

-Exactamente. Como una agencia de prensa y no como la asociacin que pretenden ser. Recogan su material y decan que lo repartan en distintos peridicos, en Estados Unidos como en Europa. O sea actuaba como agencia de prensa. No como defensor del periodista, en absoluto. Adems, se creaban muchas agencias en aquel momento - yo conoc "agencias" que eran el padre la madre y el hijo - y ellos queran abarcarlo todo.

-Desde el principio le hablo de dinero?

-Claro. Hablaba de "ayudar". Que ellos "ayudaban" a los periodistas que les ayudaban en esas campaas "por el bien de la prensa libre del mundo". No hablaba de cantidades.

-Y cmo apareca este dinero?

-Por una agencia bancaria gracias a la tarjeta Transcard. Me avisaban que haban hecho una transferencia e iba a recoger el dinero con la ma. Todos los meses mandaban algo. Me mandaban lo mio y lo que haba que entregar a los auxiliares. Ellos enviaban dinero por mi intermedio a los que les ofrecan trabajos. Los que les convenan a ellos. Porque si no era as, no los aceptaban, simplemente. Y mientras ms mintiera, ms te aceptaban el trabajo. Mientras ms exagerada era la mentira, ms te la aceptaban.

-De qu cantidades mensuales estamos hablando?

-Ciento cincuenta, doscientos dlares. A m me mandaban 100 dlares todos los meses. A otros no. Algunos reciban slo 5 dlares al mes!

-Parece muy poco.

-Por supuesto, estaba haciendo un gran negocio. Un negocio fantstico que seguro le daba miles de dlares. El deca que iba a ayudar. Pero no ayudaba a nadie. Exiga un trabajo y lo pagaba. Eso no es ayuda. Eso es un negocio. Con Mnard, todo es a cambio de algo. Lleg un momento que yo estaba asqueado de tanta falsedad y cmo se robaban los unos a los otros. Llegaba el dinero para un grupo y el Jefe de grupo tomaba el dinero y se desapareca.

-Hasta qu punto la SINA (la representacin diplomtica estadounidense en Cuba) valoraba, en aquel momento, que usted era una persona de confianza?

-Yo tena un pase para entrar a la SINA, cualquier da a cualquier hora, con otras dos personas ms. Como era graduado de una Universidad norteamericana, consideraban que era ms fcil entenderse conmigo que con cualquier otro cubano. Haba vivido en Nueva York, y conoca muy bien los Estados Unidos y tena muchos amigos all.

-Usted se expresa en ingls con mucha facilidad?

-Lo hablo igual que el espaol. Cuando yo me reuna con ellos y haba adems de cubanos, algn congresista norteamericano, pedan un traductor para los cubanos. Me decan: "No Baguer, usted hable en ingls, nosotros traducimos al espaol".

-Cuando empez esa relacin con la SINA?

-En 1998, estuve en contacto con el responsable de cultura, Gene Bigler. Yo haba ido a la SINA para buscar informaciones. El saba ya que haba vivido en Estados Unidos y que yo era periodista. Me present a su jefe, Joseph Sullivan.

-Despus de que se supo de su papel, qu pas? Hubo algunas reacciones imprevistas?

-He recibido por lo menos una docena de amenazas de muerte.

-De qu forma?

Annimas. Por telfono.

-De aqu?

-No, de afuera. De cubano-americanos.

-Cmo puso fin a su relacin con la gente de la SINA?

-Al da siguiente que se revel mi trabajo como agente, llam por telfono al seor Cason, el jefe de la SINA, para saludarlo. Pero cuando me identifiqu, grit: "No quiero saber nada!" Y colg. No apreci la llamada.

-Que valoracin conserva usted de Mnard?

-Para m es un delincuente. Sinceramente. Porque l engaa a todo el mundo. Diciendo que quiere libertad de prensa. De qu libertad de prensa se trata si l te dice lo que quiere que t le digas? Pero eso era lo que reclamaba Reporteros Sin Fronteras. Mentiras. Escribir lo que sea, aunque no lo pudiera probar.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter