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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2007

La nueva estrategia de EEUU en Lbano: la guerra secreta contra Hizbul

Alberto Cruz
CEPRID


Un viejo aserto periodstico dice que la redundancia ayuda a comprender mejor el lenguaje, as que vamos una vez ms con ello: el rbol de Irak no nos deja ver el bosque de Oriente Medio. Absortos en nuestro propio ombligo, nos comportamos como los nios que se tapan los ojos para alejar de s una realidad que no les gusta. Eso pasa con Irak cuando nos negamos a reconocer que hay ms variantes de las que parecen a la hora de definir lo que est sucediendo en ese pas, y pasa tambin en Lbano cuando la realidad nos vuelve a golpear en el rostro. Llega la realidad y no es que nos encuentre dormidos, sino alienados.

En poco menos de un ao hemos asistido a dos acontecimientos predecibles pero que, al producirse, pillaron a mucha gente por sorpresa. El primero fue la guerra del pasado verano y vuelve a suceder ahora con los enfrentamientos entre una organizacin aparentemente palestina vinculada al islamismo ms ortodoxo y el Ejrcito libans. En un artculo publicado el 13 de julio de 2006, nada ms iniciarse la guerra, este autor deca lo siguiente: "En Lbano no hay un enfrentamiento sectario al estilo iraqu, pero el radicalismo sun est en auge en zonas como Trpoli y Akkar, donde parece que Al Qaeda se est haciendo fuerte" (1).

Guste o no, el avance de Al Qaeda en Oriente Medio es muy rpido y el terreno est abonado con la guerra de Irak. De hecho, Al Qaeda es como el alien de la pelcula de Ridley Scott: un bicho que crece dentro del cuerpo, se va alimentando de l y cuando es lo suficientemente fuerte ataca a su, digamos, progenitor. Scott podra haber colocado un letrero en su pelcula que dijese "basada en hechos reales". Unos hechos que tuvieron lugar en Afganistn durante la ocupacin sovitica. El alien de entonces eran los islamistas de todo el mundo que se dieron cita en esa tierra, que crecieron gracias a la generosa ayuda de los EEUU y Arabia Saud y, tras la salida sovitica del pas, evolucionaron hacia el fenmeno de Al Qaeda.

El alien Al Qaeda es hoy independiente en Irak y mantiene varios frentes abiertos (contra los ocupantes, los sunes y los shies, a quienes combate por considerarles apstatas), pero an no puede vivir por s slo en Lbano y necesita de un cuerpo para alimentarse. Ese cuerpo pudiera ser Fatah al Islam, una organizacin que no se identifica abiertamente como integrada en Al Qaeda pero s dice ser "comprensiva con los hermanos" [en referencia a Al Qaeda] y compartir con ellos su prdica poltica y religiosa. Fatah al Islam se identifica a s misma como "seguidores de la tradicin salafista de la nacin islmica", dice tener presencia "en la tierra de Al Sham" (2) y en uno de los pocos documentos que se conocen de este grupo, fechado en febrero, llama a los musulmanes de todo el mundo a luchar contra "los enemigos de Al", critica a "los lderes apstatas" y, especialmente, a Hams por haber firmado el acuerdo con Fatah para lograr un gobierno de unidad nacional y acusaba a Hams de haber hecho "cesiones en los derechos de los palestinos".

Cules son las razones por las que se produce este enfrentamiento entre un grupo insertado en un campo de refugiados palestinos, pero no compuesto nicamente por rabes de esta nacionalidad sino que seran minora, y un ejrcito que se mantuvo al margen durante el mes largo que dur la guerra contra Israel? Estas son algunas de ellas.

El segundo informe de Ban Ki-moon

El pasado 7 de mayo, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo pblico su segundo informe (el quinto en total desde el fin de las hostilidades del verano pasado) sobre Lbano. En l sigue el camino trazado con anterioridad y se separa an ms de la pretendida equidistancia mostrada por su antecesor, Kofi Annan, en el informe publicado antes de retirarse del cargo en diciembre de 2006, el tercero por orden cronolgico. Nada de lo que Ban Ki-moon recoge en ese informe tiene desperdicio (3) y las acusaciones a Hizbul por no desarmarse y a Siria e Irn son constantes a lo largo de las 14 pginas y 66 puntos del documento.

Ki-moon repite hasta la extenuacin que el gobierno libans es "legtimo" (olvidando que la dimisin de los ministros shies y un cristiano le deja sin legitimidad constitucional), por lo que no ha lugar a las protestas que se vienen produciendo desde el mes de noviembre del ao pasado en pro de un gobierno ms representativo y de unidad nacional; insiste en que contina el trfico de armas desde Siria hacia Hizbul (dando por buenas las tesis israeles en ese sentido y avalando, as, la constante violacin de la Resolucin 1701 por parte de Israel puesto que continan con los vuelos de sus aviones de guerra y de espionaje), y a pesar de haber dicho en su anterior informe del 14 de marzo pasado que antes de junio iba a estar lista la cartografa que sanciona si las granjas de la Shebaa son libanesas o sirias dice ahora que el cartgrafo "contina con su trabajo" y pide a ambos pases que se pongan de acuerdo en los lmites territoriales y fronterizos. Esta peticin no es una simple frmula para trazar una nueva raya en un mapa, es vital para lograr que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe la extensin de la misin de la FINUL a la frontera con Siria para controlar el trfico de armas que, asumiendo las tesis israeles, se producira a lo largo de la frontera.

El informe de Ban Ki-moon se dio a conocer tras el fracaso de la pretensin de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaa de que el Consejo de Seguridad aprobase una nueva resolucin sobre Lbano reforzando al gobierno de Siniora y acusando a Siria e Irn de continuar apoyando con armas y dinero a Hizbul. El intento de aprobar dicha resolucin fue parado por Rusia y China, as como por otros pases miembros del CS de la ONU como Ghana y Sudfrica. En el borrador que fue parado se peda que el CS de la ONU formase una "misin independiente" formada por "un comit de expertos de la ONU" para controlar la frontera (4). Una misin que iba a estar compuesta por pases europeos y a la que se invitaba a egipcios y jordanos, los dos nicos pases rabes de la zona que mantienen relaciones diplomticas con Israel.

Fracasado el intento, haba que mostrar a los pases reticentes, y al mundo en general, que los objetivos que se prentendan eran loables. Nada ms iniciarse los combates en Nahr al Bared las acusaciones a Siria se han reproducido en la prctica totalidad de los medios. De Fatah al Islam se sabe poco ms que es una organizacin escindida de Fatah Intifada y de ah deducen que cuenta con el patrocinio sirio. El gobierno libans y sus mentores occidentales se han apresurado a acusar a Siria de estar detrs de este grupo con el objetivo, segn ellos, de dificultar la puesta en marcha del tribunal internacional que investiga la muerte del primer ministro Rafiq Hariri. Desde hace casi dos aos el tema Hariri (un multimillonario sunita estrechamente vinculado al rgimen saud y, en concreto, al principe Bandar bin Sultan, hoy Consejero de Seguridad de Arabia Saud) es la nica explicacin que tiene un gobierno corrupto y neoliberal para explicar lo que pasa en Lbano y que no es ms que una muestra de su seguidismo hacia las polticas neoliberales diseadas por el FMI y el BM y su propia corrupcin e incompetencia.

Puede que haya implicacin siria, pero tambin puede que no. Lo que s es evidente es que Fatah al Islam se dio a conocer en otoo del ao 2006, coincidiendo con la proclamacin del Estado Islmico en Irak por parte de Al Qaeda. Y para quienes conocemos la situacin en los campos de refugiados palestinos es evidente que no tiene nada que ver con Siria.

Durante una visita a algunos de los campos de refugiados palestinos ubicados en Lbano (Nahr Al Bared, Ein el Helwe, Chatila y Burj el Barajne) en diciembre de 2006, inmerso Lbano en una impresionante movilizacin popular por un gobierno nacional representativo (5), destacados representantes del Consejo Popular que gobierna Nahr el Bared hablaron directamente a este autor sobre la existencia entre ellos de Fatah al Islam, a quien no otorgaban el calificativo organizacin palestina por estar compuesta mayoritariamente, segn decan, por saudes, marroques, argelinos, jordanos, yemenes y egipcios "muchos de ellos jihadistas en Irak". Otros representantes de Ein el Helwe mencionarion que tras los enfrentamientos entre milicianos de otra organizacin islamista, Jund al Sham, y otras organizaciones palestinas como Asbat al Ansar, tambin islamista radical, y que caus dos muertos, parte de los integrantes de Jund al Sham se haban trasladado "al norte" y habran ingresado en Fatah al Islam. Para abundar an ms en la sospechosa aparicin de este grupo en Lbano ya entonces se comentaba que la financiacin para su crecimiento ha provenido de los saudes y del propio hijo de Hariri, Saad, con una doble finalidad: limitar el prestigio de Hams entre los palestinos y, sobre todo, de Hizbul.

La guerra secreta de EEUU contra Hizbul

El tiempo, implacable juez, acaba dando la razn a quien la tiene a pesar de las campaas que difunden los medios de comunicacin de masas en occidente. Ya nadie puede discutir que la victoria de Hizbul sobre Israel es tal vez el hecho ms notorio de la historia en lo que va de siglo XXI, puesto que termina con uno de los mitos del siglo XX: la invencibilidad de Israel. Es lo que los expertos en Oriente Medio comienzan a identificar como "el efecto Hizbul" y que ha puesto patas arriba el diseo neocolonial en esa zona del mundo. De ah que desde casi el mismo momento de constatar la derrota de Israel, los EEUU hayan puesto en marcha una guerra secreta contra el movimiento poltico-militar libans.

Varios diarios (el britnico The Guardian, el libans The Daily Star y el estadounidense New Yorker, por ejemplo), han venido publicando desde el mes de enero noticias o informes en ese sentido. En marzo, el periodista Seymour Hersh deca que el vicepresidente estadounidense Dick Cheney, el consejero de Seguridad Nacional Eliot Abrams y el prncipe saud Bandar bin Sultan -a su vez consejero de Seguridad Nacional en su pas- haban acordado financiar a Fatah al Islam "como contrapeso de Hizbul". El 12 de abril el Daily Star mencionaba que los EEUU habran destinado 60 millones de dlares para reforzar a las fuerzas del Ministerio del Interior (polica) y a organizaciones sunes identificadas por el diario como "jihadistas" aunque no mencionaba en concreto a ninguna de ellas. Unos das ms tarde, The Asia Times ofreca un amplio reportaje en esta misma lnea: "Irak ha llegado a Lbano. Los centenares de jihadistas que estn desparramados entre los ms de 400.000 palestinos que viven en los campos [de refugiados] se integran en las filas de Ansar al Islam o Fatah al Islam, siguen claramente los designios de Al Qaeda y tienen experiencia de combate adquirida en el campo de batalla iraqu luchando contra la ocupacin de los EEUU" (6). Y el propio Hizbul, a travs de su canal de televisin Al Manar, reforzaba la tesis afirmando que la presencia de jihadistas en Lbano es parte de una estrategia de EEUU, Israel y Arabia Saud que busca una guerra regional entre sunes y shies que dara pie a la particin de Irak y a la que seguran la particin de Siria y Lbano (7).

El plan estadounidense est siendo puesto en marcha por el gobierno de Fouad Siniora, que no ha dudado ni un momento en acusar a Siria de amparar y armar a Fatah al Islam. Con este episodio, por una parte, se crean fuertes tensiones con el fin de provocar un ablandamiento de la postura de los pases crticos con el intento de EEUU, Francia y Gran Bretaa de aprobar una nueva resolucin en el Consejo de Seguridad para extender la misin de la FINUL y controlar la frontera con Siria con la excusa del contrabando de armas y justificar una suerte de tutela internacional sobre Lbano. Aqu va a tener el nuevo presidente francs, Nicols Sarkozy, su prueba del nueve para saber si mantiene la poltica de su predecesor Jacques Chirac (que ha recibido favores y dinero de Saad Hariri y que, en contraprestacin, le apoy incondicionalmente tras la muerte de su padre en atentado).

Por otra, se prueba al Ejrcito libans en un papel en el que nunca hasta ahora se haba visto envuelto desde los acuerdos de paz de Taif: la represin interna. Lo que se est viendo es la posibilidad de un enfrentamiento en el futuro entre Hizbul y el Ejrcito libans, de ah que el movimiento poltico-militar desde el primer momento haya mostrado su apoyo al Ejrcito. En una declaracin algo compleja Hizbul ha denunciado los ataques de Fatah al Islam contra el Ejrcito libans al tiempo que critica al actual gobierno ("sentimos que hay alguien que desea arrastrar al Ejrcito a esta confrontacin y lucha sangrienta para servir a proyectos y objetivos bien conocidos") y pide una solucin poltica a la crisis para evitar mayores castigos a la ya castigada poblacin palestina de los campos (8). Ms explcito ha sido el secretario general de Hizbul, Hassan Nasrala, al decir que "el problema en el norte puede ser solucionado polticamente y a travs de la judicatura de una manera que proteja al ejrcito libans, nuestros hermanos palestinos, el estado y la paz y estabilidad sin transformar Lbano en un campo de batalla en el cual luchemos con Al Qaeda a nombre de los americanos". Nasrala fue mucho ms all y dijo, con cuntundencia, que lo que pretende el imperialismo es una confrontacin de Al Qaeda y Hizbul y que por ello "trae a tantos combatientes de Al Qaeda de todo el mundo a Lbano" (9).

Nasrala dijo tambin, en un aviso al gobierno Siniora y las fuerzas que lo apoyan, que "el Ejrcito [libans] es el guardin de la seguridad, estabilidad y unidad nacional", por lo que le respetan como "la nica institucin" capaz de preservar esos aspectos y que un ataque contra el Ejrcito es "la lnea roja" que Hizbul no tolerar que sea traspasada por nadie. Adems, pone el dedo en la llaga afirmando que la ayuda militar que est siendo entregada por EEUU es peligrosa y pregunta al gobierno Siniora "dnde estaban esas armas cuando Israel bombardeaba sus posiciones y vehculos?, es algo que hay que preguntar a los libaneses, a los palestinos y a los rabes". Nasrala ha acusado en reiteradas ocasiones a la Administracin Bush en desencadenar la "fitna", es decir, "la fragmentacin dentro del Islam" en referencia a las tensiones y enfrentamientos sectarios entre sunes y shies.

Pero hay ms. La OTAN tiene previsto construir una base militar en Qleiat, muy cerca de Trpoli -donde se asienta el campo de Nahr el Bared- y de la frontera norte con Siria. Acogera un escuadrn de helicpteros, unidades de fuerzas especiales y formara al Ejrcito libans y a la polica (10) y la zona ya habra sido visitada a mediados de abril por una delegacin de militares estadounidenses, alemanes y turcos de la OTAN para buscar el emplazamiento ideal.

EEUU y sus aliados europeos y rabes estn haciendo todo lo posible por evitar la cada del gobierno de Siniora porque eso sera percibido por el pueblo rabe como una seal inequvoca de la decadencia de los EEUU en Oriente Medio. Por eso, todo cambio en la actual correlacin de fuerzas en Lbano (donde la poblacin de religin shi est infrarepresentada en el gobierno pese a ser el 40% de la poblacin total de Lbano) debe ser bloqueado, de ah la resistencia de Siniora a aceptar la democrtica peticin de las fuerzas opositoras: gobierno de unidad nacional o adelanto de las elecciones.

El fiasco de las promesas de ayuda de Pars III

A este escenario hay que aadir que la ayuda prometida por las potencias occidentales y gran parte de los pases rabes al gobierno de Siniora en la cumbre de Pars del mes de enero (casi 8.000 millones de dlares) no slo no llega, sino que est generando deuda. El ministro de Hacienda, Jihad Azour, ha tenido que reconocer que la situacin de empantanamiento poltico le va a suponer a Lbano mil millones de dlares puesto que no se pueden poner en marcha las medidas econmicas neoliberales prometidas para conseguir esa ayuda. Para ello se necesita la aprobacin del parlamento y la oposicin lo tiene claro, no habr quorum mientras no se convoquen elecciones o se instaure un gobierno de unidad nacional. No hay que olvidar que Arabia Saud tiene grandes intereses financieros en Lbano que no se podrn poner en marcha mientras persista la situacin de bloqueo actual.

El da 10 de mayo el gobierno de Siniora firm un acuerdo con el FMI para supervisar el gasto del Estado libans, lo que fue duramente criticado por Hizbul, Amal y el Movimiento Patritico Libre (la organizacin mayoritaria dentro de los cristianos y compuesta en su mayor parte por la clase media y media-baja de esta religin). La inestabilidad refuerza a Siniora, da argumentos a quienes mueven los hilos desde fuera y atenaza en cierta forma a la oposicin puesto que se ve obligada a posicionarse con el gobierno, aunque sea indirectamente al apoyar al Ejrcito libans. Eso es algo que buscaba el gobierno prooccidental y neoliberal de Siniora, puesto que en su interior ha habido ms de una crtica hacia lo que consideran "complicidad con la oposicin" de un sector del Ejrcito que, en su mayora, est compuesto por shies.

Y con todo este panorama una pregunta: si tanto inters tiene la ONU en aplicar las resoluciones sobre Lbano para cundo la 194, el derecho al retorno de los refugiados palestinos? El plan que la Liga rabe desempolv tras la victoria de Hizbul incluye este derecho, pero en las negociaciones que saudes, egipcios y jordanos estn manteniendo con emisarios estadounidenses e israeles se habla ya de aceptar un retorno simblico. Los palestinos, de nuevo, como los grandes parias de la hsitoria, se convierten en moneda de cambio y en carne de can.

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(1) Alberto Cruz, "La leccin de Hizbul" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=34516

(2) El salafismo es la tradicin de seguir a los primeros creyentes de la generacin de Mahoma. La referencia a Al Sham es histrica y supone el rea que hoy engloba a Palestina, Lbano y Siria.

(3) Quinto informe semestral del Secretario General sobre la aplicacin de la resolucin 1559 (2004) del Consejo de Seguridad. S/2007/262. 7 de mayo de 2007

(4) The Daily Star, 20 de abril de 2007.

(5) Alberto Cruz, "Hizbul lee a Gramsci" http://www.rebelion.org/noticia.php?id=43303

(6) The Asia Times, 20 de abril de 2007.

(7) Al Manar, 23 de abril de 2007.

(8) Al Manar, 20 de mayo de 2007.

(9) Al Manar, 25 de mayo de 2007.

(10) Al Diyar, 15 de abril de 2007.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Especializado en Relaciones Internacionales.

[email protected]m















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