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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2007

El futuro de Europa
Neoliberalismo a pelo

G. Buster
Rebelin


Cuando Angela Merkel present en rueda de prensa los resultados del Consejo Europeo que enterraban definitivamente el Tratado Constitucional rechazado en referndum por Francia y Pases Bajos, no pudo ser ms ambigua: se conserva en gran medida el fondo, pero se cambia el formato. Es decir, se conservan las polticas neoliberales, pero se abandona cualquier pretensin de legitimidad democrtica a nivel comunitario de las mismas.

Ms all de de su resultado inmediato, la transformacin del Tratado Constitucional en dos tratados sobre las polticas constitutivas del UE y sobre el funcionamiento de las instituciones y el reparto de poder, que debern salir de la prxima Conferencia Intergubernamental de 23 y 24 de julio, marca claramente los limites de la estrategia de construccin europea neoliberal iniciada en Maastricht como respuesta a la cada del Muro de Berln.

La Unin Europea como proyecto poltico autnomo de reconstruccin de la hegemona de las oligarquas europeas en el continente tras la Guerra Fra no ha sobrevivido a la divisin de la guerra de Iraq sobre su relacin estratgica con EE UU la fractura de la vieja y la nueva Europa-; no ha soportado la erosin de legitimidad democrtica que ha provocado el enfrentamiento social como consecuencia de la aplicacin de las polticas de ajuste neoliberales y que se tradujo en el NO al referndum francs y neerlands; se ha bloqueado institucionalmente con la ampliacin a los nuevos estados miembros de Europa central, que utilizan su cuota de votos para asegurarse ante todo unas ayudas estructurales puestas en cuestin por las propias polticas neoliberales. En definitiva, la oligarqua europea no ha sido capaz de ir ms all del mercado y de su lgica de acumulacin internacional, dominada por la hegemona geoestratgica de los EE UU.
El acuerdo del Consejo Europeo refleja la Europa realmente existente, frente a cualquier pretensin de una construccin poltica de Europa que implicase un modelo propio de desarrollo, en el que se inscriba implcitamente el llamado modelo social europeo. Esa Europa realmente existente ha encontrado en el populismo republicano de Sarkozy y en el populismo nacional-catlico de los hermanos Kaczynski sus verdaderos dirigentes, ante una izquierda muda y ausente.

El significado europeo de Sarkozy
Los dos tratados de reforma previstos por el Consejo Europeo debern ser redactados, siguiendo las directrices acordadas, en una breve Conferencia Intergubernamental, cuyos resultados sern aprobados por el Consejo informal bajo presidencia portuguesa de 18 de octubre. El proceso de ratificacin parlamentaria y en algn caso excepcional de referndum como Irlanda- deber estar listo antes de las elecciones al Parlamento Europeo de primavera del 2009, nica ocasin en la que los ciudadanos de los estados miembros tendrn en su inmensa mayora ocasin de pronunciarse, aunque sea indirectamente, sobre este nuevo proceso de acuerdos intergubernamentales, abandonada ya cualquier ilusin constituyente.

El miedo a todo referndum ha sido determinante para los gobiernos. Su balance del NO francs y neerlands es que cualquier debate sobre las polticas neoliberales europeas se vuelve en contra del Gobierno convocante, cualquiera que sea su signo poltico.

La presidencia britnica respondi al NO francs y neerlands con un llamamiento de Blair a un cambio de la correlacin de fuerzas en los estados-miembros a favor de las polticas neoliberales, antes de reiniciar cualquier proceso de construccin europea. Ese cambio no fue posible en toda la profundidad requerida en Alemania, por el equilibrio electoral entre el CDU y el SPD y el surgimiento de Die Linke, unido a la movilizacin sindical, que se expreso en el Gobierno Merkel de coalicin. Pero el ascenso espectacular de Sarkozy en Francia, con el derrumbe del Partido Socialista y de los restos de la izquierda plural, ha permitido a nivel europeo crear las condiciones de renegociacin de los llamados minitratados.

Sarkozy ha hecho su propuesta frente a los 18 estados miembros del Club de Madrid que ya haban ratificado el Tratado Constitucional no en nombre de ms Europa, sino de ms mercado. Un mercado asimtrico en el que se respeten los privilegios proteccionistas de los campeones nacionales empresariales y cuyo motor central sean los mecanismos intergubernamentales. Ese 90% de contenido neoliberal del nonato Tratado Constitucional no necesita otro formato que el mercado y los mecanismos institucionales de reparto de poder intergubernamentales, representado por el Consejo Europeo. La derrota de la izquierda francesa por Sarkozy ha supuesto tambin oficialmente la derrota del Delorismo como ideologa comunitarista de la construccin europea.

Repliegue anti-comunitario de lineas rojas
Quizs el ejemplo ms inmediato de este repliegue del horizonte comunitario son las lneas rojas con las que se cerca la Politica Exterior y de Seguridad comn, para asegurar su carcter intergubernamental y subsidiaria de las polticas nacionales exteriores de los principales estados miembros como Reino Unido, Francia o Alemania. No habr ya ms peligros de que la vieja Europa pueda encarnarse en una institucin comunitaria como la PESC frente a la relacin estratgica bilateral de los estados miembros con EE UU. El Alto Representante no podr en ningn caso sustituir en los foros internacionales a los Ministros de Asuntos Exteriores de Reino Unido, Francia o Alemania.

Pero las lneas rojas afectan a todas las areas. Pases Bajos ha salvado los resquemores del No en su referndum ampliando el periodo de control de los parlamentos nacionales en el proceso legislativo comunitario en nombre del principio de subsidiaridad. (En algunos estados miembros como Espaa este mecanismo de seguimiento no existe por la ineficacia de las comisiones parlamentarias especializadas). Pero no ha obtenido un derecho de veto sobre las propuestas de la Comisin para los parlamentos nacionales, que seguirn teniendo como hasta ahora el Consejo y el Parlamento Europeo.
Reino Unido por su parte ha conseguido la Carta de Derechos, la principal aportacin de los sindicatos al proceso de construccin europea, quede fuera del texto de los dos Tratados, con una mera referencia a su carcter vinculante. Un carcter vinculante que le reduce a la cada vez menguante entelequia comunitaria, porque los estados miembros siguen siendo los nicos capaces de legislar en materia social y Polonia introduce adems una enmienda tambin vinculante en el sentido de que la Carta no afecta en modo alguno al derecho de los Estados miembros a legislar en el mbito de la moral pblica, el derecho de familia, as como de la proteccin de la dignidad humana y el respeto de la integridad fsica y moral humana", por si haba alguna duda.

Aunque se mantiene la personalidad jurdica nica de la Unin Europea, se suprime toda referencia a la primaca del derecho de la Unin que se sostiene exclusivamente por la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE- y esta por ver la situacin legal de los distintos pilares comunitarios con sus regmenes especficos de voto. El derecho de aplicar la clusula de exclusin de los estados miembros abre la puerta en la prctica al peligro de una recuperacin de competencias en materias ya comunitarizadas como la inmigracin. Sin embargo si se explicita que la personalidad jurdica nica no autorizar en modo alguno a la Unin a legislar o actuar ms all de las competencias que los Estados miembros le confieren en los tratados".

Los estados miembros de la zona euro, frente esta avalancha de lneas rojas de Pases Bajos, Reino Unido y los nuevos estados miembros, han incluido un mecanismo de garanta a travs de las cooperaciones reforzadas de un tercio de los miembros del Consejo en caso de bloqueo de este.

El chantaje polaco
Si a Sarkozy le ha correspondido ofrecer en positivo la propuesta sobre la que se construido el consenso, arrebatando a Merkel el papel de principal dirigente europeo en plena presidencia alemana, el chantaje polaco ha puesto sobre la mesa las verdaderas implicaciones de la ampliacin para el proyecto de construccin europeo.

El mantenimiento del sistema de voto del Tratado de Niza hasta el 2015, cuando entrara el principio de doble mayora recogido en el nonato Tratado Constitucional, le asegura a Polonia y a los nuevos estados miembros de Europa Central una capacidad negociadora reforzada en las nuevas perspectivas financieras 2014-2019 frente a Alemania y los estados miembros contribuyentes netos. De la misma manera que aplazara hasta el 2014 la reduccin del numero de estados miembros representados en la Comisin, si los nuevos tratados son ratificados antes de noviembre del 2009.

El chantaje polaco, expresado tambin en las clusulas de solidaridad energtica, es la expresin del miedo de una Europa asimtrica entre la zona euro y la periferia comunitaria, que ha alimentado la crisis del presupuesto comunitario. Una vez realizado el enorme esfuerzo de ajuste neoliberal, las economas de Europa central temen una segunda ola de ajuste con la reduccin de las ayudas estructurales en las perspectivas financieras. El chantaje polaco es un proteccionismo de los pobres en trminos nacionalistas.

Se cierra as un ciclo del proceso de construccin europeo que respondi al problema de la integracin social y econmica en la Europa capitalista de los estados de Europa central ante el derrumbe de la URSS. Pero cuya consecuencia es una puesta en cuestin de cualquier otra forma de integracin que no venga determinada por el mercado y sus procesos de acumulacin internacionales, poniendo limites a los propios horizontes institucionales y sociales de una Unin Europea como modelo de desarrollo especfico.

Todo ello, es cierto, estaba ya en el Tratado Constitucional. Pero tenia la pretensin de ser otra cosa, de arroparse en una legitimidad democrtica que hiciera de Europa un proyecto ciudadano en la tradicin republicana. El neoliberalismo ha acabado por demostrar que es incompatible con ella tambin en el terreno de la construccin europea.



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