Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2008

Lbano, una guerra fra cada vez ms caliente

Alberto Cruz
Rebelin


Lbano, un pequeo pas que tal vez est llamado a jugar un gran papel en el futuro no ya de Oriente Medio, sino de todo el mundo rabe. Con esta frase me despedan amigos en el aeropuerto de Beirut hace algo ms de un ao. La capital comenzaba a reponerse de los bombardeos israeles contra los barrios shies y haba sido testigo de una de las escenas que mejor pueden ayudar a comprender qu est pasando en la actualidad. En Madrid, capital del Estado espaol, hay dos localidades Alcobendas y San Sebastin de los Reyes- separadas por una calle. Supongo que algo parecido ocurrir en otras megaciudades que, como consecuencia del desarrollo y especulacin urbanstica, han ido expandindose hasta hacer obsoletos los lmites municipales. En Beirut ocurre algo similar, slo que all una calle es la frontera que separa los barrios cristianos de los musulmanes.

Es el caso del barrio cristiano-maronita de Ain Al-Rumaneh y del barrio shi de Shayyah. Aqu se escribieron unas de las ms sangrientas lneas de la guerra civil libanesa. Son barrios donde predomina la clase media-baja, en el caso cristiano, y la clase baja, rozando la pobreza, en el shi. Segn los datos de la Central General de Trabajadores de Lbano el 54% de la poblacin libanesa roza el umbral de la pobreza. El gobierno, como es lgico, rebaja sensiblemente esta cifra y habla de un 31%. Una cifra impresionante, en cualquier caso. Sin embargo, lo que no puede negar el gobierno es que el poder adquisitivo de los libaneses se redujo el 15% durante el ao 2007 (1). Y es esta situacin, con una clase media empobrecindose progresivamente y una clase baja que no sale de la miseria donde se ha producido el acercamiento, incluso la comprensin mutua prescindiendo del tan manido enfrentamiento religioso.

A primeros de 2006 se produjo un hecho inimaginable en la situacin poltica libanesa: el acuerdo entre el Movimiento Patritico Libre (cristiano) y Hizbul (shi). Simblicamente, el acuerdo se firm en la calle que separa Ain Al-Rumaneh y Shayaah. Dos aos despus, el 6 de febrero de 2008, sus protagonistas, Michel Aoun y Hassan Nasral, respectivamente, han vuelto a escenificar el acuerdo en el mismo sitio y refrendando la vigencia de lo firmado hace dos aos. Un acuerdo que va ms all del mbito poltico entre dos formaciones que estn en muchos aspectos casi en las antpodas pero que se han puesto de acuerdo en un programa de mnimos y que, tambin, se puso de manifiesto durante la guerra contra Israel del verano de 2006. Muchos vecinos cristianos de Ain Al-Rumaneh, militantes del Movimiento Patritico Libre, abrieron sus casas a las familias vinculadas a Hizbul del barrio de Shayyah para que pudiesen huir de los bombardeos israeles de las zonas shies.

Este vnculo se mantiene hoy. La alianza entre el MPL y Hizbul es mucho ms fuerte de lo que algunos creen y es lo que hace que la situacin poltica libanesa adquiera una relevancia que trasciende el mbito local para convertirse en un referente para la zona, incluso para todo el mundo rabe.

La decadencia econmica

En Lbano hay que comenzar a hablar de un conflicto de clase. Tal vez pueda pensarse que es un concepto arriesgado, pero la revuelta popular que se produjo en enero de 2007 en contra de la poltica econmica del gobierno neoliberal y fondomonetarista de Fouad Siniora (2) puso sobre la mesa un nuevo elemento que no suele aparecer en los anlisis que se publican sobre la situacin libanesa: el progresivo empobrecimiento de la enorme mayora de la poblacin a mayor gloria de la lite cristiana y sun. Como en otras partes del mundo, la brecha entre ricos y pobres en Lbano se agranda cada da.

Segn datos de la revista Euromoney Lbano ocupa en estos momentos el puesto 127 (de un total de 185) en la categora de riesgo-pas. A posicin ms baja, mayor riesgo para el capital internacional. Adems, otra calificacin negativa sobre el pas ha venido de firmas como Moodys y Standard & Poors, lo que complica los intentos del gobierno de Siniora de obtener prstamos en los mercados internacionales a bajo inters. Y, por si todo ello fuese poco, Lbano ocupa el puesto 16 de entre los 19 pases rabes (3). Estas cifras ponen de manifiesto el fracaso de cumbres megalmanas como las de la famosa Conferencia de Donantes celebrada en enero de 2007 en Pars (que se conoce como Pars III) y en la que supuestamente se ofrecieron 5.850 millones de dlares para revitalizar la economa del pas.

Los datos anteriores expresan lo que es la cotidianeidad del ciudadano libans: el costo de la vida ha llegado a su mximo histrico con las subidas de los productos bsicos (pan, leche, arroz, azcar, carne). El pas se derrumba en medio de una deuda externa de 42.000 millones de dlares y por la situacin de debilidad del dlar y la alarmante subida de los precios del petrleo, lo que hace que la proletarizacin de la mayora de los habitantes de Lbano est a la vuelta de la esquina. Por lo tanto, no es descartable a medio plazo una nueva revuelta popular por la situacin econmica. Y si esa revuelta se produce, ya no ser slo una revuelta, ms o menos pacfica, ms o menos violenta, sino una guerra civil que ya no ser slo entre los pro-occidentales de la coalicin 14 de Marzo y la oposicin representada en la coalicin 8 de Marzo, sino entre clases.

De hecho, la CGT ha comenzado a exigir un incremento del salario mnimo hasta las 950.000 libras libanesas (en la actualidad es de 300.000 libras libanesas, unos 192 euros), lo que implica una peticin de subida que triplica el salario mnimo actual, que se mantiene inalterable desde 1996. Y la CGT, que cuenta con 350.000 afiliados y suma el apoyo de las fuerzas del 8 de Marzo, ha amenazado con una nueva etapa de protestas y huelgas si sus demandas no son atendidas (4) no slo en el aspecto econmico, sino social. La CGT se opone a la privatizacin de los servicios pblicos que pretende Siniora (entre las que estn la compaa nacional de electricidad, Electricite du Liban; la compaa area MEA, la gerencia del aeropuerto internacional Rafiq Hariri de Beirut, y los sistemas de agua y depuracin de aguas residuales, entre otras cuestiones) y reclama la inmediata mejora de las prestaciones mdicas y sociales.

Mientras el gobierno se enroca, amparado por sus aliados occidentales y rabes, los empresarios, conscientes de la gravedad de la situacin, han dado el primer paso y ofrecen aumentar el salario mnimo hasta 375.000 libras libanesas (243 euros), muy lejos de lo que piden los sindicatos pero lo que supone un movimiento significativo que parece marcar el camino a un gobierno paralizado. Los empresarios ven las orejas al lobo y quieren si no parar, al menos retardar la explosin social que se avecina.

Y es que, efectivamente, la situacin es explosiva. Hay barrios concretos de Beirut que slo tienen energa elctrica 6 horas al da. Aunque casi todos los barrios, con independencia de si son cristianos, sunes o shies sufren cortes de electricidad, son los barrios shies los ms afectados y es aqu donde las familias ms humildes no pueden correr el lujo de pagarse un generador diesel para tener luz elctrica. Por el contrario, los barrios lujosos del centro de Beirut cuentan con electricidad 20 horas al da. Y la situacin en el resto del pas no es diferente. Por ejemplo, en el valle de la Bekaa feudo tradicional de Hizbul- el corte de electricidad se produce sistemticamente a partir de las 6 de la tarde. Esto ya ha provocado una pequea revuelta el 27 de enero que fue reprimida por el ejrcito, causando varios muertos, en un incidente que est siendo investigado y por el que estn detenidos varios soldados y oficiales del ejrcito libans.

Ya colectivos de trabajadores concretos, como los taxistas, han realizado acciones de bloqueo de carreteras en protesta por el aumento del precio del combustible. No obstante, esta protesta de taxistas no fue seguida en el barrio sun de Hamra, lo que indica una posible divisin dentro de los trabajadores en funcin de su adscripcin poltico-religiosa. Y ms recientemente, el da 17 de marzo, los trabajadores de la compaa area MEA realizaron una sentada en el aeropuerto internacional de Beirut en protesta por los planes de privatizacin (5).

La flota de EEUU, la OTAN y la FINUL

Es en este marco en el que hay que ver la presencia de la flota estadounidense que, encabezada por el portaaviones USS Cole, se ha posicionado en aguas internacionales pero enfrente de Beirut. No es slo un aviso a Siria, como han interpretado algunos, ni un intento de desviar la atencin de la represin israel sobre Gaza, como han dicho otros, sino un claro intento de intervenir en los asuntos internos libaneses, un claro reforzamiento por las armas del gobierno neoliberal de Siniora y un amedrentamiento evidente, con amenaza de intervencin militar, de las fuerzas populares y patriticas que se oponen a las polticas del gobierno. En especial, es una amenaza directa contra Hizbul despus que el secretario general de este movimiento poltico-militar declarase en los funerales por el asesinado Imad Mughniye que si Israel quera una guerra abierta, la habra.

Como ha dicho Thierry Meissan recientemente (6) los navos estadounidenses presentes en la zona, as como las unidades encargadas de reabastecerlos de combustible, pertenecen a la 6 Flota de Estados Unidos, o sea la flota de la OTAN en el Mediterrneo. Y las unidades navales de la FINUL tambin son de las que forman parte de la OTAN. Un despliegue sutil que tiene como objetivo final asentarse en Lbano (y ah est el proyecto de creacin de una base militar en Kleilat, al norte del pas y muy cerca del campamento palestino de Narh al Bared) y proteger a Israel de un Hizbul victorioso y amenazante porque EEUU es consciente que la correlacin de fuerzas se ha invertido en el Medio Oriente: el ejrcito israel, que hasta hace poco pareca invencible, fracas en el Lbano en 2006 y acaba de fracasar nuevamente en Gaza en 2008.

Resulta sorprendente observar cul ha sido la actitud de las fuerzas que apoyan al gobierno de Siniora. Ni una sola palabra de crtica o reproche ante el envo de las fuerzas navales y, lo ms importante, en un documento hecho pblico coincidiendo con la fecha del 14 de marzo, nombre que adoptaron como coalicin como recordatorio de las manifestaciones que se produjeron en 2005 para pedir la salida del pas de las tropas sirias, no aparece ni una sola mencin al hecho ni a la responsabilidad de Israel en la guerra del verano de 2006 ni la secuela de destruccin y avalancha de refugiados que conllev. Tampoco se menciona la ocupacin por este pas de las granjas de la Shebaa, a pesar de que el gobierno de Siniora, apoyado por las fuerzas del 14 de Marzo, las incluy en el documento de 7 puntos que entreg a la ONU durante la guerra como condicin para aceptar el alto el fuego, (7) y que ha sido ratificado por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en su ltimo informe sobre Lbano (8) donde, como de costumbre, vuelve a inclinar la balanza del lado israel y cargando contra Hizbul y las organizaciones palestinas Frente Popular para la Liberacin de Palestina-Comando General y Fatah al-Intifada por su negativa a desarmarse.

Precisamente en las cercanas de las granjas de la Shebaa las tropas de la FINUL han realizado un ejercicio militar la semana del 3 al 9 de marzo. Las maniobras, calificadas como entrenamiento, se realizaron en las reas de extensin de Aarqoub y la zona fue elegida para proporcionar a las fuerzas [de la FINUL] familiaridad con el terreno como preparacin de cualquier contingencia en la evolucin de la seguridad a lo largo de la frontera israel (9). Cabe recordar que esto no es frontera israel, sino un territorio ocupado que Lbano reclama como propio.

Al mismo tiempo, y continuando con la cita del peridico, el contingente francs hizo lo mismo en otras zonas del sur como Abbasiyeh, Mari, Ain, Wazzani y las colinas Hamames. No es la primera vez que los franceses hacen algo similar: ya en el mes de agosto de 2007 realizaron ejercicios similares en el pueblo de Tiri, cerca de la frontera israel. Se trataba de "interceptar a un enemigo que procuraba cruzar la Lnea Azul [frontera entre Lbano e Israel] y asaltar las reas bajo la proteccin de la FINUL". En ese ejercicio militar se utilizaron tanques Leclerc y termin "con la detencin de docenas de terroristas". Segn el coronel Chaptal, al mando del ejercicio, el trmino enemigo se refera a "cualquier persona que [en el sur del Lbano] amenazase u obstruyese la puesta en prctica de la resolucin 1701 del CS de la ONU (10).

La situacin libanesa es de una gran fragilidad, pero por el momento las fuerzas opositoras estn actuando con una gran frialdad y cabeza. Mientras las formaciones que apoyan al gobierno de Siniora cifran todas sus esperanzas en la intervencin de EEUU - EEUU garantiza al 100% la independencia de Lbano, ha dicho el dirigente de la organizacin Fuerzas Libanesas Samir Geagea (11)- la oposicin mantiene sus pretensiones de un gobierno de unidad nacional que elabore una nueva ley electoral basada en la representacin proporcional; un estado secular y democrtico; lucha decidida contra la corrupcin y el soborno; coexistencia pacfica para eliminar el sectarismo, y condena de los asesinatos polticos, entre otras.

Hay que recordar que la votacin para elegir un nuevo presidente se ha pospuesto ya en 16 ocasiones y que el cargo est vacante desde noviembre. El candidato de consenso es el actual jefe del Ejrcito, Michel Suleiman, un hombre que no es del todo del agrado de EEUU. Suleiman es aceptado por las fuerzas de la oposicin siempre que junto a su nombramiento se produzca una renovacin del gabinete de forma equitativa entre las fuerzas del 14 de Marzo y las del 8 de Marzo, algo a lo que se opone Siniora. El primer ministro y sus partidarios han amenazado con nombrar un candidato propio por mayora parlamentaria simple (en contra de lo que dice la Constitucin), nombramiento que sera apoyado por EEUU y algunos estados rabes como Arabia Saud.

La ltima propuesta para salir de una situacin estancada, que se va calentando cada da, fue rechazada por Siniora. Consista en una paridad de ministros, 10 por cada fraccin del 14 de Marzo y del 8 de Marzo-. Ahora se comienza a saber cul es la razn: los EEUU estn presionando a shies pretendidamente independientes para que acepten formar parte del gobierno de Siniora (12). Segn la constitucin, no puede haber un gobierno legtimo si una de las confesiones religiosas no est representada en el gobierno, y ahora no hay shies en el mismo despus de la renuncia de los ministros de Hizbul. Una clara provocacin, como lo ha calificado el dirigente cristiano Michel Aoun, y una nueva muestra de la injerencia occidental en Lbano.

La presencia de EEUU, de la OTAN y las maniobras de la FINUL son elementos que se mueven todos en la misma direccin: prepararse para una nueva guerra en la que el objetivo ser la derrota total de las fuerzas opositoras y, especialmente, de Hizbul como factor poltico y militar no ya de Lbano, sino de Oriente Medio.

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(1) The Daily Star, 12 de marzo de 2008.

(2) Alberto Cruz, La revuelta popular libanesa contra el neoliberalismo http://www.rebelion.org/noticia.php?id=45681

(3) The Daily Star, 12 de marzo de 2008.

(4) The Daily Star, 15 de marzo de 2008.

(5) The Daily Star, 18 de marzo de 2008.

(6) Voltairenet, 10 de marzo de 2008.

(7) Ya Libnan, 14 de marzo de 2008.

(8) Punto 57 del Informe del Secretario General sobre la aplicacin de la resolucin 1701 (2006) del Consejo de Seguridad. S/2008/135. 28 de febrero de 2008.

(9) The Daily Star, 13 de marzo de 2008.

(10) Alberto Cruz, La ONU en Lbano: el cementerio del elefante http://www.nodo50.org/ceprid/territorios/mo/mo27.htm

(11) Ya Libnan, 18 de marzo de 2008.

(12) The Daily Star, 19 de marzo de 2008.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor especializado en Relaciones Internacionales.

[email protected]



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