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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2009

Los aspectos geopolticos de la crisis en Nepal

Alberto Cruz
CEPRID


El proceso de reformas impulsado por los maostas en Nepal se ha visto frenado de golpe. Tras nueve meses de encabezar un gobierno de coalicin, en el que como principales xitos por no decir los nicos, y estos aspectos se abordarn en un artculo posterior- hay que mencionar la abolicin de la monarqua, la proclamacin de la Repblica Democrtica Popular Federal y las reformas en el sector fiscal (con un incremento de la recaudacin del 354%) el primer ministro ha dimitido en protesta por la decisin del presidente de reponer en su cargo al jefe del Ejrcito, previamente destituido por el gobierno ante las reiteradas muestras de desobediencia y, en especial, por su oposicin a cumplir uno de los aspectos claves del acuerdo de paz firmado en 2006 y recogido en la constitucin provisional que rige en estos momentos: la incorporacin de los combatientes maostas al Ejrcito.

El plazo inicial impuesto por el gobierno presidido por los maostas, que dicha incorporacin se hara en seis meses, ha sido sobrepasado con creces y no hay visos de que se logre. Si ello no fuese as, los maostas habran perdido en el mbito poltico lo logrado en el campo de batalla durante los 10 aos de guerra popular prolongada que mantuvieron. La pretensin maosta, avalada por los diferentes acuerdos firmados y que se han convertido en papel mojado una vez que los combatientes del Ejrcito Popular de Liberacin quedaron acantonados en 7 grandes campamentos y en otros 21 ms pequeos y sus armas guardadas en contenedores bajo control de la ONU, era que uno de sus comandantes fuese nombrado General de Divisin del nuevo Ejrcito y varios otros brigadieres. El grueso de combatientes debera incorporarse en pleno para que as se eliminase de raz la posibilidad de un golpe reaccionario, se subordinasen los militares al poder civil y se convirtiese ese nuevo Ejrcito en una herramienta ms del cambio social. Otros podran quedar incorporados en las fuerzas de polica y en las de fronteras.

Eso era lo que el Partido Comunista de Nepal (maosta) deca en agosto de 2008, cuando despus de cuatro meses logr formar gobierno pese a haber perdido la presidencia del pas, en manos de un reaccionario del Congreso Nepal, el partido tradicional de los caciques y terratenientes y aliado natural de India. Poco tiempo ms tarde, en noviembre de 2008, el PCN (m) celebr un Consejo Nacional en el que lleg a la conclusin de que estaban en el gobierno, pero no tenan el control del Estado y consideraban que los principales obstculos eran el Ejrcito y los pases que tradicionalmente han tenido influencia en los asuntos internos de Nepal, como India, EEUU y Gran Bretaa.

Esto mismo es lo que acaba de manifestar el ex primer ministro, Pushpa Kamal Dahal, conocido como Prachanda, al manifestar que el Partido Comunista Unificado de Nepal (maosta) nuevo nombre tras el proceso de unificacin con el Partido Comunista de Nepal (Centro de Unidad) realizado en enero de este ao- es el nico que no sirve a los intereses imperialistas: El jefe del Ejrcito est ridiculizando la supremaca civil y los partidos que le apoyan son antinacionalistas, antidemocrticos y agentes de fuerzas reaccionarias extranjeras (1). Frente a ello, el PCUN (m) va a poner en marcha un movimiento que recupere la supremaca del pueblo.

No lo tiene fcil, como no lo ha tenido en los nueve meses que ha estado en el gobierno. Aunque las movilizaciones maostas se estn produciendo a diario con la finalidad de que el presidente de Nepal d marcha atrs y acepte el despido del jefe del Ejrcito, el llamamiento a la calle no tiene otra pretensin que servir de presin para una nueva negociacin con las formaciones que hasta ahora estaban incluidas en el gobierno de coalicin, los socialdemcratas de la Unificacin Marxista Leninista (a pesar de tener este nombre) y los derechistas del Foro de los Derechos del Pueblo Madhesi. Y estas formaciones no tienen ningn inters en un cambio poltico que trastoque la correlacin de fuerzas y haga perder a las clases reaccionarias de Nepal el poder que detentan, para lo que saben tienen el respaldo de dos importantes potencias imperialistas: India y Estados Unidos.

Estas dos potencias son las que estn desestabilizando el proceso nepal desde el mismo momento del acuerdo de paz en 2006 -las movilizaciones de masas fueron suspendidas por la presin de India (2)-, se acentuaron con la formacin del gobierno interino (3) y comenzaron a ser descaradas cuando el ex primer ministro realiz un hecho que trascendi el simbolismo: su primera visita como jefe del gabinete no fue a India, como todos sus predecesores haban hecho en un smbolo de vasallaje, sino a China. Ya lo haba manifestado en su toma de posesin Prachanda al afirmar que iba a hacer de Nepal el eje del comercio entre China e India, pero lo que no era ms que una expresin retrica pas a convertirse en realidad con ese viaje.

La injerencia India

El gobierno de Nueva Delhi consider el hecho como una autntica afrenta. El objetivo del imperialismo indio era, y es, eliminar o moderar a los maostas nepales hasta convertirles en una izquierda democrtica al estilo de los partidos comunistas que gobiernan en los estados indios de Bengala Occidental o en Kerala, es decir, hacerles funcionales para el sistema capitalista y servir al mismo tiempo a los intereses imperialistas indios en mltiples cuestiones como, por ejemplo, posponer la renovacin de acuerdos econmicos y tratados como el de Mahakali (de 1950) en virtud del cual India se beneficia casi exclusivamente de las aguas de esa zona de gran importancia en el Himalaya y que los maostas queran renegociar al calificarlo de obsoleto y desigual. India tiene un inters estratgico en asegurar la estabilidad de las fuentes de agua del Himalaya, donde se sitan algunos de los ros ms vitales de esa parte del mundo. Adems, planeaba lograr impresionantes contratos de generacin y explotacin de hidroelectricidad que ahora se vean amenazados con el giro dado por el nuevo gobierno hacia China. India vena observando con un creciente nerviosismo estos movimientos, as como los rpidos avances comerciales entre Nepal y China que se haban venido realizando en estos meses de gobierno maosta y que se plasmaron en la firma de un acuerdo para construir un servicio de ferrocarril entre Lhasa (la capital de Tbet) y Nepal. Eso rompera el monopolio comercial que tiene India en estos momentos sobre Nepal.

Sin fronteras martimas, Nepal depende de India para el comercio y los suministros esenciales de alimentos y combustible, entre otras cuestiones; muchos hindes nepales trabajan en India y las dos naciones comparten cultura hind. Nada ms y nada menos que un tercio de la poblacin nepal (9 millones de un total de 27) son de origen indio y, en su mayora, de religin hind. De hecho, el depuesto rey Gyanendra es considerado por una parte importante de la poblacin nepal como la encarnacin del dios hinduista Vishn. Su fuerza es an notoria no slo entre los reaccionarios, sino entre los campesinos de Terai, regin India quiere convertir en una zona-tampn para evitar puedan refugiarse en el pas del Himalaya los maostas indios que actan en dos de los estados fronterizos con Nepal como Bihar y Uttar Pradesh.

No es extrao, por lo tanto, que desde el inicio del gobierno maosta la injerencia india se haya propuesto poner palos en la rueda de esta experiencia reformista, que no revolucionaria. Para ello ha jugado la baza de su valor ms seguro: el Ejrcito de Nepal. Desacreditados como estaban el resto de partidos, debilitados tras el triunfo maosta en las elecciones -el PCUN (m) consigui el 40% de los escaos-, el margen de maniobra no era grande aunque han hecho lo que han podido, como el hacerse con el control de la presidencia del pas y de la vicepresidencia, retrasar la elaboracin de una nueva Constitucin y oponerse a la incorporacin de los combatientes del EPL al Ejrcito.

Las visitas de los generales nepales a India han sido frecuentes y el paso de desobediencia dado por su jefe no hubiese sido posible sin contar con el respaldo indio. Pese a que el gobierno de Nueva Delhi niega cualquier tipo de intromisin en la crisis que vive Nepal, sus propios medios de comunicacin se han hecho eco de estas visitas as como de la ms reciente, la llevada a cabo por el ex rey el da 5 de mayo y sus contactos con dirigentes indios (4) y que tuvieron lugar dos das despus de que el primer ministro maosta destituyese al jefe del Ejrcito y un da antes de que el presidente desautorizase esa orden y restituyese al militar depuesto. En el nterin, el embajador de India en Nepal, Rakesh Sood, se haba reunido en varias ocasiones con el ex primer ministro maosta para intentar que no tomase esa decisin y cuando se tom Nueva Delhi le llam para consultas urgentes. Al mismo tiempo, y como forma clara de presin, el gobierno indio cancel un encuentro bilateral con el ministro nepal de Recursos Hdricos. India no quiere que bajo ningn concepto los maostas se incorporen al Ejrcito de Nepal porque sentara un precedente peligroso para s mismo. Los maostas indios se extienden como una mancha de aceite y cuentan con un poderoso Ejrcito Popular de Liberacin que acta en 14 de los 28 estados de India y que se est revelando como la principal amenaza contra el sistema capitalista indio (5). Adems, Nueva Delhi no quiere un nuevo frente en sus fronteras como los que ya tiene con Pakistn y Sri Lanka.

EEUU y su lista de terroristas

El hecho de que el PCUN (m) haya sido votado por ms de la tercera parte de los nepales en las elecciones y cuente con el 40% de los escaos en el parlamento no impresiona a los EEUU. Durante los 10 aos de guerra popular los maostas eran, simplemente, terroristas. En los tres aos de proceso de paz tambin. Y durante el tiempo que han estado en el gobierno, lo mismo. En la ltima lista de malos malsimos del mundo para EEUU aparece el PCUN (m) catalogado como terrorista. El tan alabado nuevo presidente estadounidense no se deja influir por la realidad. Ellos no estn equivocados y los nepales s, y hay que hacrselo ver. Por eso su embajadora en Nepal, Nancy J. Powell, mantiene contactos permanentes con las fuerzas democrticas y se ha opuesto con vehemencia al intento maosta de subordinar el Ejrcito al poder civil.

La importancia estratgica de Nepal para los EEUU debido a su posicin geopoltica entre dos colosos como India y China se pone de manifiesto con el hecho de que tienen una embajada de mediano tamao, es decir, similar a la existente en el Estado espaol o en Italia, por poner un ejemplo, cuando el potencial poltico y econmico de los dos pases es totalmente diferente del nepal. Los EEUU han hecho lo posible y lo imposible por mantener la monarqua y, al no conseguirlo, han presionado con fuerza a sus aliados reaccionarios para romper con los maostas, han visitado los cuarteles y amenazado en reiteradas ocasiones con suspender la ayuda a Nepal si los maostas radicalizaban su poltica.

La penetracin de China

India teme un encierro lento en la zona por parte de China, que est utilizando su influencia econmica para ganar influencia en toda la regin, desde la construccin de un puerto en Sri Lanka a la venta de armas a Pakistn o al citado ferrocarril que unir Nepal con el Tbet. En los nueve meses que ha durado el gobierno maosta una docena de delegaciones chinas, entre ellas dos militares, han visitado el pas. El comercio entre Nepal y China es ms dbil que el que tiene lugar con India, pero el creciente nivel de compromiso con Pekn puede convertir a Nepal en un socio estratgico. El inters chino en Nepal tiene, principalmente, un elemento geopoltico de relieve: el pas est situado en una posicin geogrfica inmejorable en el sur de Asia y es un pasaje natural que une China con el Asia meridional. Consolidar su presencia en ese pas es esencial como instrumento de fortalecimiento de la presencia china en esa zona rebasando as a India. China en estos momentos tiene una presencia estratgica en el sur de Asia (Pakistn, Sri Lanka y Bangladesh) y Nepal sera la pieza que le falta para redondear una slida esfera de influencia.

Hay, dems, otro dato importante: el control de la frontera con el Himalaya tibetano, habitualmente utilizada por quienes defienden la independencia del Tbet para pasar a India. El PCUN (m) ha manifestado en reiteradas ocasiones que no slo mantendra una lnea de neutralidad entre India y China, sino que hara lo posible por garantizar la estabilidad en el Tbet.

Los errores maostas

Con todo, no hay que tener temor a hacer una crtica a los maostas, inmersos en una dura batalla interna desde que en 2005, en plena guerra, se manifestasen dos tendencias dentro de la organizacin: la de quienes entendan que para lograr el establecimiento de la Nueva Democracia, el socialismo y el comunismo haba que pasar, inevitablemente, por una fase de transicin burguesa y la de quienes entendan que an siendo esta una tctica correcta haba que aprovechar la fase burguesa para realizar una amplia reorganizacin del poder estatal para resolver los problemas de clase, nacionalidad y de castas.

Esa batalla se cerr sin escisiones y con el compromiso de trabajar en esa lnea pero, a raz de las movilizaciones populares un ao ms tarde que lograron el restablecimiento del Parlamento y la derrota de la monarqua feudal, se puso el acento en el proceso de paz y se teoriz que los objetivos seguan siendo los mismos pero desarrollados de forma pacfica. Los maostas hicieron concesin tras concesin, como disolver la mayora de sus gobiernos locales que funcionaron durante la etapa guerrillera, as como las cortes de justicia del pueblo. Las cooperativas, comunas e instituciones de salud y educativas o bien desaparecieron, en algunos casos, o pasaron a ser ms dbiles que en el pasado guerrillero. Y en una ltima decisin, clave para alcanzar el acuerdo que les permiti encabezar el gobierno, disolvieron la estructura militar en la que se encuadraban sus juventudes. Un sector importante del partido consider que eran demasiadas concesiones en muy corto espacio de tiempo mientras que las fuerzas reaccionarias no haban aceptado la integracin de los combatientes maostas en el Ejrcito, haban saboteado la reforma agraria revolucionaria y se negaban a aceptar el derecho a la autodeterminacin. Este sector consider que la direccin, representada por el ex primer ministro Prachanda, haban cado en un negociacionismo excesivo y que haba que revertir la situacin. En el Consejo Nacional de noviembre de 2008 ese descontento se plasm en dos lneas: la de Prachanda y la de Mohan Vaidya, Kiran, un alto responsable del EPL. El debate se centr en la alianza que los maostas mantenan con formaciones polticas que representan al viejo estado, a la monarqua y a los terratenientes (en referencia a los coaligados PCN-UML y maderistas), as como en la necesidad de acelerar un proceso que, en palabras de los crticos, estaba dejando la revolucin incompleta porque, en caso contrario, los maostas estaran en el camino de convertirse en cualquier otro de los desacreditados partidos parlamentarios. Al mismo tiempo, haba mucha frustracin con la seleccin de candidatos para cargos institucionales, con acusaciones concretas de nepotismo y favoritismo.

Aunque formalmente el debate se cerr con un compromiso de ambas partes, la lnea contestaria result ganadora. Esta lnea, conocida como Lnea Kiran, est respaldada por los combatientes maostas del EPL que ven cmo se degrada cada vez ms su nivel de vida en los campamentos bajo control de la ONU. Los retrasos en el pago de salarios han sido frecuentes, la situacin sanitaria es deplorable, la electricidad escasea y estn apareciendo enfermedades debido a las miserables situaciones higinico-sanitarias existentes en los campos donde estn acantonados. El retrato que haca un peridico nada partidario de los maostas es suficientemente esclarecedor: La paciencia de los combatientes, que lucharon durante 10 aos contra el feudalismo, se est agotando ya que se ven privados de los sueldos y otras facilidades en los ltimos dos aos. La quinta Divisin del EPL, situada en Dahawan (distrito de Rolpa), es uno de los acantonamientos de zonas remotas. Aqu la temperatura cae por debajo de los cero grados centgrados. No hay suficientes habitaciones para todos, algunos viven el pequeas casas fuera del acuartelamiento mientras que otros se ven obligados a permanecer en tiendas de campaa, incluso tiritando de fro. () En esta divisin hay 2.440 combatientes de los 19.602 certificados por la Misin de Naciones Unidas para Nepal. () Los combatientes del EPL se ven obligados a vivir en una condicin miserable debido a la falta de servicios bsicos a pesar de ser los maostas quienes dirigen el gobierno del pas (6).

El gobierno maosta no poda aguantar ms la constante dilatacin del proceso de incorporacin de sus combatientes al Ejrcito. Ante las constantes violaciones del acuerdo de paz por ste, como la contratacin de cerca de 3.000 nuevos soldados, y la reiterada negativa a admitir a los miembros del EPL bajo el argumento de que estn adoctrinados polticamente, el gobierno ces al jefe del Ejrcito, repuesto a los pocos das por el presidente en un acto, nuevamente, inconstitucional. La falta de avances en este aspecto es la clave de todo el proceso. Pero de eso se hablar en otro artculo.

Notas:

(1) New Republic, 10 de mayo de 2009.

(2) Alberto Cruz, La presin de India pone fin a las protestas antimonrquicas http://www.rebelion.org/noticia.php?id=30690

(3) Alberto Cruz, La nueva etapa de Nepal reforma o revolucin? http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article488

(4) The Hindustan Times, 5 de mayo de 2009.

(5) Alberto Cruz, La izquierda en India, la revolucin naxalita http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article278

(6) The Himalayan Times, 6 de enero de 2009.

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