Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2009

Rememorar la guerra de 1967 (II)

Khalid Amayreh
Rebelin

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


En junio de 1967, cuando Israel emprendi la guerra de 6 das contra Egipto, Siria y Jordania, Khalid Amayreh tena 10 aos. En este artculo en dos partes* recuerda la guerra cuyo resultado y repercusiones sigue causan problemas a Palestina, a Oriente Medio y al resto del mundo.

Cuando tena 10 aos fui testigo de muchas demoliciones de casas. La demolicin, u operacin de voladura, poda empezar declarando zona militar cerrada el pueblo en el que estaba situada la casa. La declaracin se haca por medio de altavoces situados en los jeeps militares.

En ese proceso se ordenaba a todos los varones entre 13 y 70 aos que se reunieran en el patio de la escuela del pueblo donde se les obligaba a permanecer de pie con la cabeza gacha. Los soldados disparaban con frecuencia sobre las cabezas de la gente para aterrorizarlos. Y los soldados fuertemente armados pegaban patadas en la espalda a cualquiera que se atreviera a levantar la cabeza. Como ocurre hoy en da, la educacin y la simple decencia humana siempre estaba ausentes, y entonces no haba al-Jazeera o CNN para informar de los aberrantes actos cometidos por Israel, con lo que los sio-nazis se sentan libres de hacer con nosotros lo que les viniera en gana.

A continuacin, el oficial al mando de la operacin daba diez minutos a la familia condenada para salvar lo que pudiera de sus escasas pertenencias (hoy demuelen nuestras casas inmediatamente, sin darnos un periodo de gracia para sacar nuestras pertenencias).

La escena de nios pequeos consolando a otros ms pequeos es devastadora. Las angustiadas amas de casa luchaban por sacar los utensilios, colchones y comida para que no fueran aplastados y fueran irrecuperables. Un nio pequeo poda correr a salvar su juguete favorito o una foto ampliada de su difunto abuelo antes de que fuera demasiado tarde. Entonces el oficial al mando daba la seal y en unos segundos la casa quedaba reducida a escombros.

Despus la Cruz Roja traa una tienda de campaa para que sirviera de refugio temporal a las vctimas, de otro modo la atormentada familia se construa un recinto cerrado y dorma bajo los rboles o, si haca fro, buscaba una cueva en la que dormir hasta encontrar una solucin definitiva. stas eran unas imgenes indelebles de miseria que no olvidar nunca, un horrible testimonio de la brutalidad de Israel que es similar a la de los nazis.

Jeff Halper, fundador y presidente del Comit Israel contra la Demolicin de Casas (ICHAD, por sus siglas en ingls), antroplogo y estudioso de la ocupacin, observ que todos los dirigentes sionistas e israeles han transmitido lo que l llama "el mensaje a los palestinos. Este mensaje, afirma Halper, es: rendos, slo cuando abandonis vuestro sueo de un Estado independiente y aceptis que Palestina se ha convertido en la Tierra de Israel, nosotros transigiremos. La implicacin y significado ms profundo del mensaje es muy claro: "Vosotros (palestinos) no pertenecis aqu. Os desarraigamos de vuestras casas en 1948 y ahora os desarraigaremos de toda la Tierra de Israel".

Halper nos recuerda que desde su mismo inicio el sionismo ha sido "un proceso de desplazamiento" y que la demolicin de casas ha estado "en el centro de la lucha israel contra los palestinos desde 1948. Halper explica la poltica de demolicin de casas. En 1948, afirma, Israel arras sistemticamente 418 pueblos palestinos dentro de Israel, el 85% de los que existan antes de 1948. Y desde que empez la ocupacin en 1967 Israel ha demolido 21.000 casas palestinas . Se estn demoliendo ms casas, aade Halper, en el trazado del Muro de Separacin, con lo que se calcula en 40.000 el nmero de casas demolidas en los ltimos cuatro aos. En contra de la propaganda israel de que las casas rabes se destruyen por motivos de seguridad, Halper seala que el 95% de estas casas demolidas no tienen que ver con la lucha contra el terrorismo, sino que se destruyen especficamente para desplazar a los no judos con el objetivo de garantizar el avance del sionismo.

Aparte de la claramente brbara prctica de demolicin de casas, los israeles "destacaron" en la prctica generalizada de la tortura fsica y psicolgica, especialmente en los primeros aos de la ocupacin. De hecho, un habitante de Khorsa, mi pueblo, llamado Salim Mahmoud Safi, fue torturado hasta la muerte en 1970. Y con frecuencia Israel mantiene en la crcel durante aos los cuerpos de las personas asesinadas o torturadas hasta la muerte para atormentar y hacer an ms dao a sus familiares. Esto es un hecho de sobra conocido aqu.

Nac en una familia muy pobre y empec a trabajar en la construccin en Beer Sheva cuando tena trece aos y luego como ayudante de yesero (maggish, en hebreo). Sola trabajar durante las vacaciones de verano y a veces los viernes. Sin embrago, siempre tuve mucho cuidado de que mi "trabajo" no interfiriera en mi aprendizaje escolar.

En Beer Sheva, o Bir al Saba como se conoce la ciudad en rabe, pude aprender tanto hebreo como el dialecto marroqu que hablan muchos judos que haban emigrado del norte de frica. Al igual que los palestinos, la mayora de los judos de origen marroqu trabajaban en el sector de la construccin y en otros trabajos de baja categora. Algunos eran barrenderos y casi todos los mendigos que haba en las calles judas eran judos originarios del norte de frica.

Pude recorrer la ciudad que en los aos ochenta y noventa recibi a decenas de miles de emigrantes de pases de la antigua Unin Sovitica. En la Ciudad Vieja vi las antiguas casas palestinas de las que se haban apoderado los judos despus de expulsar a punta de pistola a sus ocupantes y propietarios originales. Tambin vi la mezquita de la ciudad, que databa de 1911 ms o menos, cuando Palestina perteneca todava al Imperio Otomano. Israel convirti la mezquita en un "museo" y despus en una "Casa de los artistas". Y cuando algunos dirigentes musulmanes locales pidieron al gobierno israel que rehabilitara ese santo lugar y permitiera a la comunidad musulmana rezar ah, las autoridades israeles contestaron con un "NO" categrico. As es como se comporta con sus ciudadanos no judos "la nica democracia verdadera en Oriente Medio".

A veces la gente para la que yo trabajaba no me pagaba mi salario. Trabaj para constructoras tan famosas como Rusco, Solel Bonei, Hevrat Ovdeim. Todava conservo mi viejo permiso de trabajo israel. Al ser trabajadores palestinos se nos humillaba continuamente en los checkpoints y controles de carretera israeles en el cruce de Arad camino de Beer Sheva. Recuerdo a un agente de polica israel que hablaba rabe con acento egipcio golpear salvajemente a uno de mis familiares sin razn alguna.

En aquella poca hice muchos amigos judos, pero en general la barrera psicolgica permaneci intacta. Me relacion con algunos judos tunecinos y marroques en Arad, Beer Sheva y Dimona. Sin embargo, su sentido de superioridad (y de victoria) sobre nosotros siempre impeda que una relacin humana normal entre ellos y yo evolucionara. Entonces, lo mismo que ahora, nos vean como los equivalentes bblicos de artesanos de madera y aguadores. Slo servamos para hacer caf y para hacer los trabajos duros y de baja categora para la raza superior, el pueblo elegido. Mohamed Taasi coffee (Mohamed, prepara caf para los judos!), nos gritaban desdeosamente en tono condescendiente.

Decenas de miles de palestinos trabajaron en Israel como jornaleros, la mayora de ellos en el sectores de la construccin y de la agricultura. Se levantaban una o dos horas antes del amanecer para poder estar en su puesto de trabajo antes de las ocho de la maana.

El trabajo en Israel atraa a los palestinos ms capacitados que abandonaba la agricultura, la cual no era muy satisfactoria desde el punto de vista financiero. Adems, en algn momento ser jornalero resultaba ms beneficioso econmicamente que lo que eran las antiguas profesiones de la clase media, como profesores, administrativos y otros funcionarios.

Los israeles saban lo que hacan. A mediados de los aos ochenta Cisjordania y Gaza se convirtieron en el segundo mercado de los productos israeles tras Europa. As pues, se trataba de un tipo de esclavitud indirecta. Nosotros trabajbamos en Israel, construyendo edificios de varios pisos para aspirantes a emigrantes [judos] y luego nos gastbamos los salarios que habamos ganado comprando productos israeles mientras la agricultura palestina caa en el abandono ya que gran cantidad de palestinos preferan ganar ms dinero trabajando en Israel a trabajar sus tierras que en comparacin dejaban menos dinero.

Ms arriba he afirmado que era un tipo de esclavitud indirecta porque los trabajadores palestinos en Israel, que a mediados de los aos ochenta eran ms de 130.000, fueron privados de beneficios sociales y de seguro mdico, adems de no tener ningn derecho poltico.

*Vase la primera parte http://www.rebelion.org/noticia.php?id=86707



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