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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2005

"Democracia", estilo USA: "Ya ni se esconden!"

Jean Guy Allard
Cubadebate


SI en Ohio grupos populares han observado, en las elecciones de noviembre, la existencia de un verdadero patrn de fraude que ha permitido modificar fuertemente los resultados del voto a favor del candidato republicano George W. Bush, en la Miami de la mafia cubanoamericana, el fraude se realiza ya a plena vista, alcanzando el nivel de la farsa. Colmo de lo ridculo: el voto realizado sobre el tema de las mquinas de juego, simultneamente al voto para la Presidencia.

En los condados de Miami-Dade y Broward, los electores, inscritos y que llegaron a votar, tenan que pronunciarse sobre la Enmienda 4, que autorizaba a los hipdromos y sindromos a instalar y operar mquinas de juego, comnmente llamadas tragamonedas. Los primeros resultados anunciados en las horas siguientes al voto, indicaron una mayora en contra de esa propuesta controvertida.

Sin embargo, al da siguiente se anunciaba de repente que la Enmienda s fue aprobada por los votantes, porque la mquina donde se tabularon los resultados electorales tena "un programa interno" diseado para que cuando el nmero de votos llegara a 32 000 empezara a "restar" votos.

De un solo golpe, con la complicidad de la prensa, se anunciaba framente un error en la tabulacin y, an ms escandaloso, que las mquinas de voto tienen "programaciones" que prevn alteraciones de la votacin.

Tambin se afirm que este programa no debi ser utilizado para esta Enmienda y por tanto se determin que la misma haba ganado por 97 000 votos, es decir alrededor del... 1%.

Tres veces, desde 1978, los electores de Florida rechazaron las medidas que permitiran el juego en los casinos. Pero, gracias a la tecnologa "moderna" la historia ahora cambi y el 51% de los votos se orient sorpresivamente a favor de la Enmienda 4, convirtiendo al estado en un terreno de juego... para el hampa.

De hecho, la aprobacin del proyecto de ley constituye un primer paso que llevara, tarde o temprano, segn varios observadores, a una autorizacin completa del juego bajo todas sus formas. Ha sido ampliamente demostrado que, en los Estados Unidos el mundo del juego y de los casinos, desde Las Vegas hasta Atlantic City, pertenece, de manera general, al crimen organizado.

Segn el Nuevo Herald, "los hipdromos y frontones de jai-alai gastaron cerca de 15 millones de dlares para que la proposicin fuera a votacin" usando un argumento algo extravagante... de que las mquinas tragamonedas "son una buena forma de recaudar dinero para las escuelas".

Ms de 3 millones aparecieron de los "generosos" dueos del Casino Isle of Capri en Biloxi, Mississippi.

94% A FAVOR DE LOS TRAGAMONEDAS

Un artculo del Miami Herald titulado sobriamente Un error en el voto sobre el juego afecta el resultado (Gambling vote glitch mars tally), firmado por Erika Bolstad y Curtis Morgan, explicaba el 5 de noviembre, con una seriedad asombrosa cmo ha ocurrido el espectular "error" de clculo.

"El problema" que hizo aparecer de un solo golpe 78 000 votos "apareci a la luz justo despus de media noche " (sic) cuando la oficina donde se contabilizaban los votos de Broward iba a cerrar.

Opositores a la Enmienda contaron al Herald que "empezaron" a sospechar la trampa cuando se dieron cuenta que de los 78 000 "nuevos votos" encontrados... 94% eran a favor de la sta.

El "programa" se us en elecciones celebradas en el 2002. El mal funcionamiento haba sido "descubierto hace dos aos pero nunca corregido", afirma el artculo.

Ha sido publicado en diferentes medios de la prensa alternativa que las compaas que manufacturan las mquinas de voto tienen vnculos con la rama ms reaccionaria del Partido Republicano y la industria de la guerra. Entre los equipos informticos usados en los ltimos comicios se encuentran los de la Diebold, subdivisin de Kellog Brown & Roost, otra divisin de Halliburton, la empresa donde el vicepresidente Dick Cheney fue el ejecutivo principal.

El condado de Broward, situado al Norte de Miami, es esa misma circunscripcin electoral donde "desaparecieron" en octubre, tres semanas antes de las elecciones, 58 000 papeletas enviadas por correo a los electores. El colmo en esa absurda situacin: el servicio de Correos neg cualquier responsabilidad. En aquel momento, se public en la prensa que el FBI de Florida del Sur, de dudosa reputacin, ahora dirigido por un "experto de la corrupcin", el Special Agent, Clemens haba abierto una "investigacin". No se supo nada ms del tema.

En el 2000, en el condado de Broward, ms de 7 000 boletines se declararon nulos, 800 de stos porque los agujeros no estaban perfectamente perforados; en Miami-Dade se desecharon 17 000 votos por distintas razones y en Palm Beach ms de 12 000 votos fueron eliminados por estar insuficientemente perforados, a los que hay que aadir otros 19 000 perforados por duplicado. Tambin fue ah donde los delincuentes cubanoamericanos de Vigilia Mambisa y su jefe, Miguel Saavedra, a solicitud del congresista Lincoln Diaz-Balart, crearon disturbios en los lugares donde se haca el laborioso recuento de votos y se encargaron de poner fin al show democrtico.

Segn un equipo de especialistas de la Universidad californiana de Berkeley, que estudiaron estadsticamente el voto de noviembre en Florida, las mquinas electrnicas contabilizndolos pudieran haber otorgado en exceso entre 130 000 y 260 000 votos a George W. Bush. El estudio demuestra una discrepancia inexplicada de votos a favor de Bush en condados usando aparatos informticos y los que usan mtodos tradicionales.

Siemptre hay que repetir que en la "democracia" de Florida manejada por Jeb Bush, 600 000 ex sancionados, en su gran mayora negros y, por consecuencia demcratas, son excluidos permanentemente de las listas electorales. El elocuente resultado es insipracin directa de las leyes heredadas en la poca de la esclavitud. La prensa comercial norteamericana evita sistemticamente hablar del tema.

Lo ocurrido en Miami con el voto sobre la Enmienda 4 pudiera ser materia para rerse si este mismo sistema de voto no fuera el que impone al mundo entero un emperador. El voto sobre la Enmienda 4 en Miami-Dade y Broward ilustra con claridad el nivel de corrupcin alcanzado en un pas que pretende dictar al resto del mundo sus criterios en materia de democracia.

"Ya ni se esconden", coment un observador de Miami, desilusionado.


 



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